Mosca. Gallo. Pluma. Ligero es la primera exposición del año en la Sala Roxy y una activación singular de un edificio en tránsito. El espacio, aún en obra negra, permite una forma de ocupación que difícilmente volverá a repetirse antes de su apertura definitiva como centro cultural en 2027.La muestra propone una revisión situada de la producción escultórica en Guadalajara entre 1990 y 2026. No se plantea como un recuento exhaustivo, sino como un ejercicio que piensa la escultura desde un espacio cargado de memoria y en proceso de redefinición. El Roxy, cine construido en 1937, fue más tarde escenario de conciertos emblemáticos en los años noventa y, tras un prolongado abandono, se encuentra en rehabilitación desde 2018. Esta exposición funciona como un preámbulo, un gesto previo a su nueva vida pública.El título retoma las categorías del boxeo -mosca, gallo, pluma y ligero- como una estructura conceptual abierta que permite reflexionar sobre fuerza, equilibrio, resistencia y energía. Más que clasificar o jerarquizar, estas nociones operan como una analogía para pensar la escultura desde sus tensiones materiales y simbólicas.Así como en el boxeo el peso regula el encuentro y establece condiciones de equidad, en la escultura el peso de los materiales y la contundencia de los volúmenes son determinantes, aunque no suficientes. Cada pieza activa una energía propia que excede su masa y se proyecta en el espacio sensible del espectador. La escultura, como el cuerpo en el ring, se expone: se arriesga a que su densidad o levedad convoquen sentidos que no dependen únicamente de su materia, sino de la relación que establecen con el entorno.En este sentido, la exposición plantea una experiencia corporal del espacio. Las obras invitan a recorrer, acercarse y alejarse, a percibir la escala desde el propio cuerpo. En la Sala Roxy, esa experiencia se entrelaza con la memoria arquitectónica y cultural del lugar, haciendo del recorrido una interacción constante entre pasado y presente.La muestra reúne a 17 artistas, artesanos y diseñadores: Fernando González Gortázar (1942–2022), Luis Miguel Suro (1972–2004), el colectivo Aquí Lejos, Aldo Álvarez Tostado, Alejandro Almanza, Alejandro García Contreras, Ana Paula Santana, Cynthia Gutiérrez, Francisco Ugarte, Gabriel Rico, Isabel Moncada, María Elena Jimón, Maxine Álvarez, Mónica Leyva, Natalia Ramos y Ricardo Quesada.Desde finales del siglo XIX, Guadalajara ha sido un territorio fértil para las artes visuales y la producción material. A esta tradición se suma una fuerte herencia de oficios vinculados al modelado tridimensional en municipios como Tlaquepaque, Tonalá y Tlajomulco. En ese cruce entre cuerpo, materia y energía se sitúa Mosca. Gallo. Pluma. Ligero, una lectura de la escultura producida en la ciudad como un campo de fuerzas en constante tensión.La exposición abrió el 29 de enero, en el marco del GDL ART WKND, y permanecerá hasta el 15 de febrero en la Sala Roxy, ubicada en Independencia esquina con Mezquitán.CP