Fernando Cibrian Castro es un arquitecto, fundador y director general de Cibrian Arquitectos, una firma que entiende la arquitectura no sólo como construcción, sino como una forma de interpretar la vida de las personas.Su principal reto en su labor profesional es el factor humano, al respecto comenta que “encontrar personas que compartan la misma visión, pasión y sensibilidad por la arquitectura ha sido uno de los mayores desafíos. La arquitectura es colaborativa, requiere confianza, empatía y trabajo en equipo. He aprendido que los mejores proyectos no nacen sólo del talento individual, sino de equipos alineados creativa e incluso emocionalmente”.Considera que la clave de su éxito ha sido la sensibilidad para escuchar y entender realmente los deseos de sus clientes, puesto que en ocasiones las personas no sólo buscan una casa o un espacio bonito, sino sentirse representadas, vistas. Y agrega “creo que la arquitectura tiene la capacidad de traducir aspiraciones en espacios habitables”.Asimismo, resalta que hoy en día se vive una época en la que todo “parece hacerse rápido, automático y en serie”, pero en Cibrian Arquitectos se cree en una arquitectura más artesanal y humana, en la que se utilizan la inteligencia artificial y nuevas tecnologías como herramientas. Enfatiza que “detrás de cada proyecto sigue existiendo la mirada, sensibilidad e intuición del arquitecto”.Fernando Cibrian sigue en la búsqueda constante de su mejor versión, con el tiempo ha entendido que crecer no significa llegar a una meta definitiva, sino evolucionar constantemente, por lo que hoy se siente agradecido por el camino recorrido y motivado por lo que todavía falta por construir y compartir.Entre sus siguientes planes Cibrian Arquitectos está enfocado en consolidar sus sedes de Zapopan en Jalisco y San Pedro Garza García en Nuevo León, ya que más que expandirse físicamente busca llevar su filosofía de arquitectura a otras ciudades y conectar con personas que valoren el diseño como una experiencia.Fernando también ofrece un mensaje a los lectores de Gente Bien, que “nunca permitan que el deseo de alcanzar sus sueños les robe la capacidad de disfrutar el presente. A veces vivimos tan enfocados en lo que sigue, que olvidamos valorar lo que ya estamos construyendo hoy. La vida, igual que la arquitectura, también debe habitarse y disfrutarse mientras se crea”.