El sarampión es una enfermedad viral altamente contagiosa que todavía circula en varias partes del mundo, y recientemente ha reaparecido con fuerza tras años de cobertura alta de vacunación. A pesar de que las vacunas han reducido drásticamente su incidencia, sí es posible que una persona vacunada contraiga sarampión, aunque esto ocurre de forma poco frecuente y, por lo general, con síntomas más leves.La vacuna contra el sarampión se administra como parte de la vacuna triple viral (MMR), que protege contra sarampión, paperas y rubéola. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), una sola dosis de la vacuna ofrece alrededor de un 93% de efectividad para prevenir el sarampión, mientras que el esquema completo de dos dosis alcanza cerca del 97% de efectividad.Esto significa que, aun cuando hayas recibido las dos dosis recomendadas, existe una pequeña probabilidad de que te infectes si te expones al virus. No obstante, esta situación es rara, y la protección sigue siendo muy alta en comparación con quienes no están vacunados.Existen varias razones por las cuales una persona inmunizada puede contraer sarampión:Aun en estos casos, la evidencia médica señala que las personas vacunadas tienden a desarrollar síntomas más leves y tienen menor riesgo de complicaciones graves que quienes no han sido inmunizados.Sí. Aunque nadie tiene una protección del 100%, la vacunación es la herramienta más eficaz para prevenir el sarampión y sus complicaciones. Además de proteger al individuo, una alta cobertura de vacunación contribuye a la inmunidad colectiva, que dificulta la transmisión del virus en la comunidad.Recientemente, varios países han registrado aumentos en casos de sarampión tras la disminución de las tasas de vacunación, lo que demuestra la importancia de mantener la inmunización al día.* * * Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsApp * * * https://www.whatsapp.com/channel/0029VaAf9Pu9hXF1EJ561i03BB