Cuidar la salud de los riñones es fundamental para el bienestar general, y uno de los factores más importantes para lograrlo es el tipo de agua que se consume a diario. Aunque el hábito de mantenerse hidratado es clave, no toda el agua tiene el mismo impacto en el funcionamiento renal.Los riñones se encargan de filtrar la sangre, eliminar toxinas y regular el equilibrio de líquidos y minerales en el cuerpo. Para cumplir estas funciones de manera adecuada, necesitan un aporte constante de agua que facilite la producción de orina y ayude a evitar la acumulación de desechos y sales.Una hidratación insuficiente puede favorecer la formación de cálculos renales y dificultar el trabajo de estos órganos, por lo que la calidad del agua también cobra relevancia.Especialistas en salud coinciden en que el agua natural o simple es la alternativa más recomendable para cuidar los riñones. No contiene azúcares, sodio ni aditivos que puedan sobrecargar el sistema renal. Beber agua simple de forma regular ayuda a mantener una adecuada filtración y a prevenir infecciones urinarias.El agua potable que cumple con las normas sanitarias es segura para el consumo diario. En zonas donde la calidad del agua de la llave no es confiable, el agua purificada es una buena opción, siempre que provenga de procesos certificados que eliminen bacterias y contaminantes sin alterar de forma excesiva su composición mineral.El agua mineral, especialmente la que tiene alto contenido de sodio, debe consumirse con cautela. Aunque aporta minerales, su ingesta frecuente puede representar una carga adicional para los riñones, sobre todo en personas con antecedentes de hipertensión, problemas renales o tendencia a retener líquidos.Para proteger la función renal, se recomienda reducir el consumo de bebidas azucaradas, refrescos, jugos industrializados y energizantes. Estas opciones suelen contener altos niveles de azúcar, sodio o cafeína, sustancias que pueden afectar el equilibrio de líquidos y exigir un mayor esfuerzo a los riñones.Más allá del tipo de agua, la cantidad diaria también es importante. Las necesidades pueden variar según la edad, el clima, la actividad física y el estado de salud, pero mantener una hidratación constante a lo largo del día es una práctica clave para el cuidado renal.En conclusión, el agua simple, potable o purificada es la mejor aliada para la salud de los riñones. Elegirla como bebida principal y mantener un consumo regular contribuye a un adecuado funcionamiento renal y a la prevención de diversas complicaciones a largo plazo.* * * Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsApp * * * https://www.whatsapp.com/channel/0029VaAf9Pu9hXF1EJ561i03BB