México se encuentra en la etapa previa a la llegada de la primavera, temporada en la que comienzan a registrarse las temperaturas más altas del año. Además del incremento gradual del calor, el ambiente se vuelve propicio para la aparición de algunas plagas de insectos que pueden pasar desapercibidas, pero que llegan a incomodarnos por su presencia o incluso picarnos cuando se trata de especies parásitas de los humanos.De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos, en la época de calor aparecen algunas de las plagas que contagian enfermedades como la de chagas, el dengue, el zika, el chikungunya, solo por mencionar algunas. Esto es posible ya hacia el final de la primavera y los inicios del verano; se combinan la temperatura y la humedad, ideales para la anidación y eclosión de los huevos de toda clase de insectos. Por eso es más común verlos en las casas, los parques o jardines.Los insectos suelen moverse mejor en espacios oscuros, por lo que anidan en lugares de poco movimiento, o en los rincones de cocinas, baños y alcantarillas.Entre los insectos que se propagan en la época de calor están las temibles cucarachas, que además de ser desagradables a la vista, pueden transmitir enfermedades, aunque no como otras especies.Por ejemplo, en esta temporada se pueden dar plagas de moscas, que pueden contagiar la salmonella.También están las chinches besuconas, portadoras del mal de chagas.Las chinches de cama, que pueden infestar habitaciones.Los alacranes y escorpiones, que en sus variantes venenosas pueden llevar a la muerte.Los mosquitos o zancudos, que pueden transmitir enfermedades tales como el dengue, el zika, el chikungunya, y en algunas regiones del mundo, la fiebre amarilla o la malaria.Las polillas, que si bien no causan algún problema de salud, pueden destruir muebles, cortinas y más.Volver los espacios del hogar en lugares menos atractivos para los insectos es una medida útil para reducir su presencia y evitar posibles picaduras. Además de fumigar cuando sea necesario, también pueden aplicarse remedios naturales que ayudan a ahuyentarlos. Entre los más comunes está colocar plantas aromáticas como menta o lavanda, cuyos olores resultan desagradables para muchas especies, así como rociar vinagre blanco en algunas superficies. De igual forma, mantener los espacios limpios, ordenados y bien ventilados contribuye a disminuir las condiciones que favorecen su aparición.*Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsAppOF