Desde hace décadas, la papa ha sido objeto de críticas y señalamientos, pues es uno de los alimentos que, al iniciar una dieta, muchas veces se deja de lado por la creencia de que comerla "engorda". Sin embargo, este mito ignora las propiedades y beneficios que se pueden obtener a través de este alimento.Si bien es cierto que muchas presentaciones de este tubérculo no son recomendables para su ingesta, por ejemplo, las papas fritas, hay muchas otras formas de integrarlas de forma adecuada a la dieta.La papa es rica en hidratos de carbono, fibra, potasio, vitaminas y minerales. Destaca que sus reservas de carbohidratos ayudan a obtener la energía necesaria para que el cuerpo realice funciones básicas como el metabolismo, la respiración y la circulación.Tanto para los deportistas recreacionales como para los formales, la papa es fundamental para que el cuerpo resista la actividad física.La papa también contiene fibra, la cual ayuda a reducir molestias intestinales como la inflamación, los gases y el estreñimiento.En suma, la papa es una excelente fuente de potasio: en una pieza grande con piel se encuentra casi la ingesta diaria recomendada para un adulto.El potasio de la papa, que se encuentra principalmente en la piel, ayuda a regular la presión arterial, mantener la función nerviosa y muscular y reponer electrolitos.Por otro lado, la papa también concentra vitaminas y minerales, donde destaca la C, que, entre otros beneficios, ayuda a prevenir el envejecimiento prematuro.La papa, por sí sola, no engorda. En realidad, lo que puede generar un aumento de peso es la forma en la que se prepara. Por ejemplo, al freírlas absorben mucha grasa; por ello, es mejor consumirlas hervidas, al vapor o al horno.* * * Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsApp * * *MB