Compartir la cama con perros o gatos es una práctica cada vez más común, impulsada por el afecto y la búsqueda de compañía, sin embargo, especialistas advierten que este hábito, aunque reconfortante para muchos, puede implicar riesgos para la salud y afectar la calidad del descanso, por lo que recomiendan evaluar sus consecuencias antes de adoptarlo como rutina.Dormir con mascotas suele estar ligado a un fuerte vínculo emocional, de acuerdo con expertos en comportamiento animal, la cercanía física durante la noche puede ayudar a reducir la ansiedad, el estrés e incluso brindar una sensación de seguridad, especialmente en personas que atraviesan momentos difíciles, para muchos dueños, despertar junto a su animal de compañía genera bienestar y calma emocional.No obstante, médicos y veterinarios alertan sobre los riesgos clínicos asociados; entre ellos destaca la posible transmisión de enfermedades zoonóticas, ya que existen más de 100 padecimientos que pueden pasar de los animales a los humanos entre los que se encuentran:Estas enfermedades figuran entre los problemas más frecuentes, incluso en mascotas vacunadas y aparentemente sanas.El descanso también puede verse afectado, especialistas coinciden en que compartir la cama con animales puede provocar despertares constantes, dificultad para conciliar el sueño y sensación de incomodidad debido a los movimientos, ruidos y diferencias en los ciclos de sueño. A esto se suma el aumento de la temperatura corporal y la reducción del espacio disponible durante la noche.Pese a estas advertencias, algunos estudios y especialistas reconocen beneficios psicológicos importantes. En ciertos casos, la presencia de la mascota puede ayudar a mitigar pesadillas, disminuir la presión arterial y combatir la sensación de soledad. Incluso, animales entrenados pueden asistir a personas con trastornos del sueño o estrés postraumático.Ante este panorama, expertos recomiendan extremar las medidas de higiene, establecer rutinas previas al descanso y mantener una supervisión veterinaria constante, aunque los riesgos no desaparecen por completo, adaptar los hábitos puede ayudar a encontrar un equilibrio entre el bienestar emocional y el cuidado de la salud.En última instancia, la decisión de dormir con una mascota depende de cada persona y su contexto, siempre considerando que el cariño no debe desplazar la prevención.* * * Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsApp * * * NA