Cuando se piensa en el invierno, probablemente lo primero que viene a la mente es una imagen sacada de un cuento navideño, en la que la nieve cubre el suelo y el aire se siente fresco y renovado. Sin embargo, aunque la mayoría de los mexicanos disfruta esta estación, la realidad es que el invierno en el país se vive de forma distinta.Gracias a la ubicación geográfica de México, los días fríos suelen manifestarse, en gran parte del territorio, principalmente con bajas temperaturas y una sensación térmica más intensa, pero sin la presencia de nieve u otros fenómenos típicos del invierno.Esto no significa que la nieve no exista en el país, ya que, aunque es poco común, hay localidades donde, debido a su altitud, ubicación y condiciones climáticas, la caída de nieve sí es posible. Por ello, si te gustaría pasar unos días viviendo la fantasía invernal al máximo, a continuación te compartimos dos destinos especiales que puedes visitar, así como la forma de llegar desde Guadalajara.La capital de Jalisco es una ciudad que, pese a su encanto, no suele ofrecer paisajes nevados, por lo que quienes desean vivir esta experiencia deben desplazarse a otras regiones del país.Uno de los lugares menos conocidos, pero que destaca por sus inviernos intensos y nevadas que cubren bosques y montañas, es el municipio de Madera, en Chihuahua.Ubicado en el corazón de la Sierra Tarahumara, Madera es reconocido como uno de los puntos más fríos de México. Ofrece paisajes invernales espectaculares, atractivos naturales como ríos y aguas termales, además de una riqueza cultural que complementa la experiencia turística.Otra opción igualmente atractiva es el pueblo de Temósachic, también en Chihuahua, ubicado al suroeste del estado. Este destino es ideal para quienes buscan tranquilidad, ya que cuenta con una población aproximada de seis mil habitantes, un clima frío y una reserva natural de gran valor.Las zonas más altas de Temósachic alcanzan los 2 mil 200 metros sobre el nivel del mar, lo que propicia temperaturas muy bajas y la posible caída de nieve durante el invierno.Ambos destinos se encuentran relativamente cerca entre sí, por lo que es posible visitarlos en un solo viaje. Sin embargo, debido a la distancia entre Jalisco y Chihuahua, la opción más rápida es tomar un vuelo desde Guadalajara con destino a la ciudad de Chihuahua y, desde ahí, trasladarse en automóvil o autobús. El vuelo tiene una duración aproximada de dos horas, mientras que el trayecto terrestre puede tomar entre cuatro y seis horas.Si se busca una alternativa más económica, es posible viajar en autobús desde Guadalajara hasta Chihuahua capital; posteriormente, tomar otro transporte hacia Cuauhtémoc y, finalmente, continuar hacia Madera o Temósachic. La duración total del viaje puede oscilar entre 26 y 27 horas.Para quienes prefieren una experiencia más turística y escénica, existe la opción de volar desde Guadalajara a Los Mochis o Mazatlán y abordar el Tren Chepe Express, que llega hasta Creel, Chihuahua. Desde ese punto, se puede continuar el trayecto por cuenta propia hacia alguno de estos dos pueblos. Destinos como Madera y Temósachic demuestran que es posible vivir un auténtico invierno sin salir del país. Con una adecuada planificación, estos pueblos de la Sierra Tarahumara ofrecen la oportunidad de disfrutar paisajes nevados, climas fríos y una experiencia distinta para quienes buscan escapar de lo convencional y conocer otra cara del invierno mexicano.* * * Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsApp * * *XP