Tokio, con sus luces de neón, calles ordenadas y costumbres milenarias, fue más que un escenario para Brendan Fraser: fue un aula, un laboratorio cultural y un espejo en el que su personaje, Phillip, aprendió a existir. En “Familia en renta” (Searchlight Pictures), que se estrena este jueves 8 de enero solo en cines, Fraser interpreta a un actor estadounidense contratado por una agencia de “familias de alquiler”, un fenómeno cultural japonés que consiste en contratar actores para interpretar roles sustitutos en la vida de los clientes, desde un padre ausente hasta un amigo de confianza.Para dar vida a Phillip, Fraser no se limitó a memorizar un guion: se sumergió de lleno en la cultura japonesa. La preparación comenzó meses antes del rodaje, con clases intensivas de japonés bajo la guía del coach de diálogo Eriko Yamaguchi. “Brendan quería saber el significado de cada cosa que decía. Y la gramática japonesa es totalmente opuesta a la inglesa. Una vez que asimiló todo eso, sabía exactamente lo que estaba diciendo, y eso le ayudó a interpretar sus líneas”, comenta Yamaguchi, destacando la disciplina y dedicación del actor.La directora Hikari recuerda que Fraser llegó al proyecto sabiendo únicamente decir “arigato” (gracias) y terminó el rodaje hablando japonés con fluidez sorprendente. Esta habilidad no solo facilitó la comunicación en el set, sino que abrió la puerta a un intercambio cultural genuino con el elenco y el equipo de producción, mayormente japonés. Fraser podía comprender sutilezas, tonos y gestos del idioma que habrían pasado desapercibidos para un actor extranjero promedio.Pero el aprendizaje de Fraser no se limitó al idioma. Semanas antes de rodar, se instaló en Tokio con el objetivo de mezclarse con los locales. Caminó por mercados, cafeterías y parques, conversó con desconocidos y observó la ciudad con la mirada de un antropólogo. Descubrió la independencia de los niños japoneses, quienes viajan solos a la escuela y son vigilados por la comunidad en un acto colectivo de cuidado y responsabilidad. “Hay algo especial en descubrir lo que haces y hacerlo bien”, confiesa Fraser, conmovido por la practicidad, educación y sentido de familia que caracteriza a la vida cotidiana de Japón.En el set, Fraser tuvo la oportunidad de compartir escena con Akira Emoto, una de las leyendas vivas del cine japonés. Emoto interpreta a un veterano actor que comienza a perder la memoria; su hija contrata a Phillip para que se haga pasar por un periodista y le acompañe en su rutina diaria. Fraser reconoce en Emoto un ejemplo de profesionalismo, humildad y respeto profundo por la cultura japonesa: “Realmente eleva lo que significa ser japonés: cómo respetar a la gente, cómo respetarte a ti mismo”, afirma. La relación entre ambos actores se convierte en un reflejo del espíritu de la película: colaboración, aprendizaje y aprecio por la experiencia del otro. Rodada íntegramente en Japón, “Familia en renta” combina comedia, drama y reflexión cultural. La historia de Phillip, atrapado entre el guion y la vida real, se convierte en un espejo para explorar la naturaleza de la conexión humana, la necesidad de compañía y los roles que asumimos dentro de la sociedad. La actuación de Fraser sirve de puente entre culturas, mostrando cómo un actor puede no solo interpretar, sino vivir y sentir la realidad de un país extranjero.La película también rinde homenaje a Japón: sus costumbres, su pragmatismo y su forma única de entender la familia y la comunidad. Fraser no solo da vida a Phillip, sino que encarna una mirada occidental que aprende a adaptarse y a respetar lo que observa, encontrando belleza en los pequeños gestos, en la rutina diaria y en la interacción con los demás.Más allá del rodaje, la experiencia transformó a Fraser. Cada diálogo, cada paseo por las calles iluminadas por neón, cada interacción con desconocidos o con el legendario Emoto, fue un acto de aprendizaje y humildad. “Lo que más me impactó fue cómo cada persona asume su papel en la sociedad. Desde los niños hasta los mayores, todos comprenden lo que significa cuidar y respetar a los demás. Es un aprendizaje que trasciende la pantalla”, comenta el actor.Para el público, “Familia en renta” promete más que entretenimiento. Es un viaje sensorial a través de Tokio, un acercamiento respetuoso a sus costumbres y, sobre todo, un recordatorio de que el cine puede enseñarnos a mirar la vida desde otra perspectiva. La película combina momentos de humor, sensibilidad y emoción, al mismo tiempo que invita a reflexionar sobre la importancia de la familia, el respeto y la comunidad en culturas diferentes a la nuestra.Con su estreno este 8 de enero solo en cines, la película invita a acompañar a Fraser en un viaje cinematográfico y cultural, donde la actuación se convierte en una ventana para conocer Japón, donde cada gesto, palabra y tradición revela una historia más profunda. Phillip no solo es un personaje que interpreta un papel; es un actor que vive, aprende y se transforma, y con él, los espectadores pueden sumergirse en un mundo que combina lo cotidiano con lo extraordinario.“Familia en renta” es, en definitiva, una celebración de la cultura japonesa y de la entrega artística de Brendan Fraser: un viaje que va más allá del guion y que convierte el cine en un puente entre culturas, sensibilidades y vidas compartidas. CT