En el corazón de Seúl, una nueva propuesta busca redefinir la experiencia artística contemporánea: Galaxy Robot Park, un parque temático que combina espectáculos de K-pop, inteligencia artificial y arte robótico en un mismo espacio.Impulsado por Galaxy Corporation, agencia que representa al ícono del K-pop G-Dragon, el proyecto apuesta por convertir a los androides en intérpretes capaces de aprender coreografías mediante captura de movimiento, replicando —y reinterpretando— el lenguaje corporal humano.Con una apertura programada para agosto, el parque fue presentado recientemente a medios como un laboratorio vivo donde la tecnología entretiene y también dialoga con el arte escénico y digital.El consejero delegado de Galaxy Corp., Choi Yong-ho, explicó que la intención es crear un entorno inmersivo donde los visitantes puedan pasar entre tres y cuatro horas explorando distintas experiencias.“Queremos que las personas no solo observen, sino que interactúen con los robots y entiendan cómo la tecnología puede convertirse en una forma de expresión artística”, señaló el directivo en declaraciones retomadas por medios surcoreanos.El parque abarca más de 16 mil 500 metros cuadrados y estará dividido en zonas que van desde escenarios de conciertos hasta espacios interactivos donde los androides dibujan, bailan y responden al público en tiempo real.Para Kim Ji-eun, una de las artistas involucradas en el desarrollo del proyecto, “los robots no reemplazan al artista, sino que amplían su lenguaje. Son una extensión del cuerpo humano en un entorno digital”.Más allá del espectáculo, Galaxy Robot Park se plantea como una galería en movimiento. Entre las experiencias destacadas se encuentran:Según el artista tecnológico Lee Dong-hyun, quien colaboró en una de las instalaciones, “el verdadero valor está en la imperfección del robot: ese pequeño desfase frente al humano genera una nueva estética, una nueva emoción”.La propuesta busca así cuestionar los límites entre lo humano y lo artificial, un tema recurrente en el arte contemporáneo, pero ahora llevado a un formato accesible y masivo.Antes de su apertura oficial, el parque ya ha tenido pruebas piloto con grupos reducidos, incluyendo niños y menores con necesidades especiales, quienes pudieron interactuar directamente con los robots en un entorno controlado.Estas primeras experiencias han servido para ajustar tanto los aspectos técnicos como la narrativa del parque, priorizando la inclusión y la accesibilidad.Choi Yong-ho adelantó que este modelo no se quedará en Corea del Sur. La intención de Galaxy Corp. es exportar el concepto a otros países, posicionándolo como una nueva forma de entretenimiento cultural que mezcla tecnología, arte y espectáculo.En ese sentido, Galaxy Robot Park no solo se presenta como una atracción, sino como un experimento sobre el futuro del arte, uno donde los escenarios ya no son exclusivos del humano, sino compartidos con máquinas que aprenden, interpretan y, quizás, también provocan emoción.TG