Si usas tarjetas departamentales para comprar en Coppel o Liverpool, esto te importa hoy: el SAT reforzó la vigilancia en abril de 2026 y puede revisar si tus gastos coinciden con los ingresos que declaraste. Si no cuadran, podrías enfrentar multas y auditorías.El Servicio de Administración Tributaria (SAT) intensificó en México la revisión de movimientos financieros de los contribuyentes durante abril de 2026. La medida no solo alcanza tarjetas emitidas por bancos tradicionales, también incluye plásticos departamentales como los de Coppel y Liverpool.Esto responde al crecimiento en el uso de este tipo de créditos entre consumidores mexicanos. Aunque muchas personas creen que al no ser bancarias tienen menor supervisión, la autoridad fiscal recordó que todas las compras dejan registro.El objetivo, según la autoridad, es detectar posibles inconsistencias entre los ingresos reportados por una persona y los gastos que realiza con sus líneas de crédito.El SAT puede cruzar la información de consumos con tus declaraciones mensuales o anuales. Si encuentra diferencias relevantes, podría presumir la existencia de ingresos no reportados. Por ejemplo, si un contribuyente declara ingresos por 10 mil pesos mensuales, pero realiza consumos por 25 mil pesos con una tarjeta departamental, la autoridad podría pedir explicaciones sobre el origen de esos recursos.No importa si se trata de una compra en tienda física o en línea. Las operaciones quedan asociadas al titular del crédito, lo que permite rastrear patrones de gasto.Uno de los errores más frecuentes es pensar que prestar una tarjeta departamental no genera consecuencias fiscales. Sin embargo, cualquier compra hecha con ese plástico se relaciona directamente con el titular. Eso significa que, aunque el producto lo use otra persona, el gasto aparecerá a tu nombre. Si el SAT detecta consumos superiores a tu capacidad económica declarada, podrías recibir un requerimiento para aclararlo.También es riesgoso utilizar la tarjeta para financiar compras constantes sin contar con ingresos comprobables. En una revisión, no basta con decir que el dinero vino de un familiar o de ahorros: normalmente se necesita soporte documental legal.Cuando existen diferencias entre ingresos declarados y gastos realizados con tarjetas de crédito, el SAT puede considerar que hubo ingresos omitidos. En ese escenario, solicitará al contribuyente justificar documentalmente la procedencia del dinero utilizado en las compras.Si no se logra comprobar el origen de los recursos, la autoridad fiscal tiene facultades para imponer sanciones económicas que van del 15% al 70% del monto no justificado. Además, podrían sumarse:En situaciones más graves, cuando se presume intención de ocultar ingresos o evasión deliberada, incluso podría analizarse un posible caso de defraudación fiscal.Tarjetas como la de Coppel siguen siendo herramientas útiles para compras y financiamiento, pero también generan historial y registros consultables por la autoridad. La clave no está en dejar de usarlas, sino en hacerlo con orden financiero y dentro de lo que realmente puedes respaldar ante el SAT.* * * Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsApp * * * https://www.whatsapp.com/channel/0029VaAf9Pu9hXF1EJ561i03BB