La Selección de Irán tenía todo planeado para establecer su campamento base en la ciudad de Tucson, Arizona. Sin embargo, la compleja realidad política internacional y los constantes obstáculos burocráticos forzaron un giro radical en su logística para el Mundial 2026, obligándolos a buscar una alternativa viable.La ciudad elegida es Tijuana, un punto fronterizo estratégico que resuelve de inmediato las severas complicaciones migratorias que enfrentaba la delegación asiática.Al buscar establecer su búnker en México, el equipo sortea las estrictas restricciones y los limitados cupos que amenazaban su preparación mundialista. Los vuelos hacia Los Ángeles, Irán debutará el 15 de junio contra Nueva Zelanda, toman apenas 55 minutos, optimizando el descanso; después, contra Bélgica en esta misma ciudad.Además de sus compromisos en Los Ángeles, el combinado iraní viajará a Seattle para cerrar su fase de grupos frente a Egipto. La excelente logística desde Tijuana permite utilizar vuelos chárter privados de manera constante, minimizando el desgaste físico y manteniendo la concentración en un torneo tan exigente.Este sorpresivo movimiento demuestra cómo la geopolítica juega su propio partido. Mientras el balón ruede, México volverá a demostrar su inmensa capacidad organizativa, convirtiéndose en el refugio ideal para selecciones internacionales que buscan total tranquilidad.Para los millones de aficionados del Mundial 2026, esta decisión subraya la vital importancia de la flexibilidad logística. La rápida adaptación de la selección de Irán es un claro ejemplo de cómo el futbol profesional siempre encuentra la manera de superar las fronteras y los conflictos internacionales.Esta nota fue redactada con ayuda de inteligencia artificial y revisada por un editor.* * * Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsApp * * * AS