La Selección de Marruecos protagonizó un hecho sin precedentes en la Copa del Mundo al convertirse en el primer combinado nacional que alinea a once jugadores nacidos fuera de su territorio durante un partido mundialista.El comentarista deportivo y especialista en estadísticas Alexis Martín-Tamayo, mejor conocido como MisterChip, fue quien dio a conocer el registro conseguido por el conjunto africano.El equipo que saltó al terreno de juego ante Brasil estuvo integrado por Yassine Bono, nacido en Montreal, Canadá; Noussair Mazraoui, en Leiderdorp, Países Bajos; Issa Diop, en Toulouse, Francia; Chadi Riad, en Palma, España; y Achraf Hakimi, en Madrid, España.Completaron la alineación Neil El Aynaoui, nacido en Nancy, Francia; Ayyoub Bouaddi, en Senlis, Francia; Chemsdine Talbi, en Sambreville, Bélgica; Bilal El Khannouss, en Molenbeek, Bélgica; Samir El Mourabet, en Estrasburgo, Francia; e Ismael Saibari, en Terrassa, España.Este hecho pone de manifiesto el alcance global de la comunidad marroquí y la estrecha relación que mantiene con sus descendientes nacidos en distintos países.Varios de estos futbolistas tuvieron la posibilidad de representar a otras selecciones, pero optaron por vestir la camiseta de Marruecos, aportando talento y experiencia adquiridos en algunas de las ligas y academias más importantes del mundo.El récord también refleja una tendencia cada vez más visible en el fútbol internacional, donde las selecciones aprovechan el potencial de sus comunidades en el extranjero para fortalecer sus planteles.En el caso de Marruecos, el vínculo de muchos de estos jugadores con sus raíces y con el país de origen de sus familias ha sido determinante para que elijan representar al combinado africano.Esa identificación con la nación marroquí ha contribuido significativamente al crecimiento deportivo de la selección y a su consolidación como una de las protagonistas del fútbol internacional en los últimos años.SV