Los campeones del mundo quieren la cuarta para cerrar con broche de oro una época en la que consiguieron la Copa América, el Mundial y el bicampeonato continental hace un par de años. Ese camino tendrá su primera parada en el Grupo J, contra Argelia, Austria y Jordania, un panorama más que factible para imponerse como cabeza de serie.Lionel Messi sigue siendo el máximo baluarte de la albiceleste, tanto en lo futbolístico como en lo anímico, y es el termómetro del equipo dentro del terreno de juego. El jugador del Inter Miami está bien cobijado por la misma ola de futbolistas que han estado presentes en los éxitos recientes de la selección.“Dibu” Martínez se crece cuando se trata de defender la portería de su país y es parte del grupo de argentinos en la Premier League, junto a Enzo Fernández (Chelsea), Alexis Mac Allister (Liverpool), Lisandro Martínez (Manchester United) y Cristian Romero (Tottenham). Además, en el ataque Messi está acompañado de Lautaro Martínez, Julián Álvarez y Giuliano Simeone, quien se ha ganado un papel relevante en el Atlético de Madrid.Lionel Scaloni ha logrado algo que parecía ser lo que le faltaba a la selección argentina en años previos, cuando se quedaron en la orilla tanto en el Mundial como en la Copa América: formar un plantel unido, que rema hacia el mismo lado y al mismo ritmo.Eso, sumado al sistema “permisivo” que suele implementar, con un futbol vertical pero sin ataduras fuertes a un esquema fijo y con un mediocampo de control y posesión, ha dado como resultado un equipo vistoso que, además, disminuyó su dependencia de Messi, aunque el capitán sigue siendo la llave maestra para destrabar partidos.Con el gran presente del equipo, Argentina lideró las eliminatorias de Conmebol, consideradas por muchos como las más difíciles de todas las regiones para acceder al Mundial. El boleto lo aseguraron desde marzo de 2025, tras ganar 12 de 18 partidos, con 31 goles a favor y solo 10 en contra. La albiceleste llegará a Norteamérica como una de las serias candidatas al título y con la posibilidad de repetir como campeona, algo que no sucede desde que Brasil lo consiguió en 1962.SV