Rory McIlroy ofreció un cierre dinámico en la segunda ronda en el Masters, con la actitud de alguien que ya ha hecho esto antes.Seis birdies en los últimos siete hoyos le dieron un 65, siete bajo par, y una ventaja de seis golpes que estableció un récord del torneo tras 36 hoyos.McIlroy, quien hizo tres birdies consecutivos al inicio de su ronda, se encontró metido en un duelo con su viejo némesis Patrick Reed, el campeón de 2018 que hizo birdie en el hoyo 12, par 3, para empatar en el liderato.“Parado en el tee del 12, no imaginé que iba a estar seis golpes arriba”, dijo McIlroy.Poco después, se quedó completamente solo.Eso lo dejó con un acumulado de 132 impactos 12 bajo par, con seis golpes de ventaja sobre Reed (69) y Sam Burns (71). El récord anterior de la mayor ventaja tras 36 hoyos en Augusta National era de cinco golpes.Si McIlroy aguanta, se convertiría en el cuarto jugador en ganar dos Masters consecutivos, uniéndose a Jack Nicklaus, Nick Faldo y Tiger Woods.El norirlandés tuvo la ventaja tras 36 hoyos en 2011 y la amplió a cuatro golpes de cara a la ronda final antes de derrumbarse de manera infame con un 80 .“Sé lo que puede pasar aquí, bueno y malo”, dijo McIlroy con una sonrisa. “No hace falta que me recuerden que no debo adelantarme. Falta mucho. Arranqué de manera increíble”.Justin Rose, el perdedor del desempate ante McIlroy hace un año, tuvo un día difícil con el putter y aun así firmó 69 para ser parte del grupo con 139, 5 bajo par junto con Shane Lowry (69) y Tommy Fleetwood, quien tuvo dos eagles en su ronda de 68.A pesar de tener un mejor resultado en la segunda ronda, el tapatío Carlos Ortiz repitió una mala experiencia en una participación más en el Masters de Augusta.Ortiz Becerra cerró el segundo recorrido con 75 golpes, tres arriba del par; sin embargo, su desastroso 80 en la primera ronda terminó por ser lapidario, al tener un acumulado de más 11 y quedar muy lejos del corte, que en esta ocasión se fijó en un score de +4.Con información de AP