Javier Aguirre no ocultó su molestia luego de que se diera a conocer la modificación en el horario del partido de la Selección Mexicana de este domingo ante Inglaterra, una decisión que, según explicó el estratega nacional, afecta toda la planificación que el cuerpo técnico había preparado para el compromiso.El entrenador del Tricolor aseguró que lejos de considerar que la modificación represente algún beneficio para México, Aguirre afirmó que ocurre exactamente lo contrario, pues rompe una planeación que llevaba días desarrollándose.“Para nada, cero. No, hombre, ventaja ninguna al contrario, te digo, está todo diseñado para...Desde el día de Ecuador contaminamos, sabíamos el horario, sabíamos la sede, no sabíamos el rival, es cierto, nos daba igual al final de cuentas, pero ahora si me molesta". De igual manera reconoció que el cambio representa un golpe importante para la logística del equipo, ya que obliga a modificar rutinas que estaban establecidas desde hace varios días.“Como una patada en el estómago, porque, claro, cambias todo. Ahora hay que cambiar todo el plan, todo el trabajo. No que se vaya al garete, pero casi, porque te estás tragando seis horas que tenías programadas. Entonces, si no me gusta nada, evidentemente, acataremos lo que diga FIFA. A mí, especialmente, no me gusta nada ni a mis jugadores”.Aguirre detalló que el cuerpo técnico tenía diseñada una jornada específica para llegar en las mejores condiciones al encuentro, por lo que adelantar el horario obliga a replantear desde la activación física hasta la charla técnica previa al partido.“Bueno, nosotros siempre tenemos una activación temprano, después tenemos un almuerzo, un ‘brunch’ que se llama, y luego ya tenemos la charla y tenemos el partido. Es decir, hasta las seis de la tarde no es algo que ahora te mueven todo, porque tienes que reprogramar la activación, reprogramar la charla y madrugar”.Además, señaló que uno de los aspectos más delicados es la alimentación de los futbolistas, ya que toda la preparación nutricional estaba diseñada para un horario distinto.“Y la ingesta, Joaquín, la ingesta, porque no es lo mismo meterte unos, yo qué sé, unos macarrones a las ocho de la mañana que a las tres de la tarde, a las dos de la tarde. Para el partido de las seis. O sea, a mí especialmente no me gusta nada la idea. No me consultaron nada, yo a las seis estaba perfecto. Yo a las seis estaba perfecto, es más, a esa hora hemos rendido muy bien, es una hora fantástica para mí.“El otro día evidentemente hubo ahí un tema de lluvia y tal, pero esa hora México ha jugado muy bien. Evidentemente es un horario que a mí me encanta el de la tarde noche, me encanta, rendimos bien, corremos bien, luchamos mucho, hay conexión con la gente, puta madre, y a las 12, pues sí, es un horario que no es común, no es común”.El estratega nacional reconoció que no comparte la determinación, aunque dejó claro que la respetará al tratarse de una decisión tomada por la FIFA."Desde hace 40 años creo, del Mundial de 86. Ah no, conmigo no, yo llevo 28, 30 partidos, 32, no sé cuántos, olvídalo es que no, no estoy de acuerdo, a mí realmente ni me preguntaron, pero sí, insisto, FIFA organiza, FIFA decide y yo acato, no hay más, nos adaptamos, no hay pretexto y hay que jugar y ganar”.El técnico también reveló que el cambio puede influir directamente en la disponibilidad de algunos futbolistas que se encuentran en proceso de recuperación.“Claro, y la recuperación. No les doy nombres, pero tengo dos jugadores tocados que esas seis horitas me venían muy bien, pues para poderlos, nos vienen bien esas seis horitas. Parece una tontería, pero no lo es. Los médicos están trabajando para recuperarlos a para las seis de la tarde, no para las dos del día. Igual los tengo que quitar del equipo titular, fíjate tú si no es grave”.Finalmente, reiteró su inconformidad, aunque dejó claro que el equipo deberá adaptarse y enfocarse en conseguir la victoria.“Así es, así es, exactamente así es. Y te digo, es me lo informaron aquí, digo, no estoy de acuerdo, no me piden mi opinión, pero ni modo, e insisto en ello, FIFA manda y a tragar ajo y agua. Y vámonos, me da igual el rival es mi casa, es mi horario y es mi forma de ser pero bueno, pues nada”.“Por supuesto, la comida, la fiesta, la dormida, la fisioterapia, todo parece una tontería, pero no lo es. Hoy están trabajando aquí 60 personas para que 26 amigos salgan el domingo a ganar el partido. O sea, no es cosa menor. La verdad es que es bastante importante el cambio. Y ya te digo, yo puedo entender razones y argumentos, pero a mí nadie me consultó y sí estoy bastante enojado, eso es, no hay más a ganar”.