El pasado jueves 11 de junio, el Estadio Guadalajara se convirtió oficialmente en un recinto mundialista al recibir el encuentro entre Corea del Sur y Chequia, enfrentamiento correspondiente al grupo A del torneo.En el recinto de Zapopan se vivió una verdadera fiesta gracias al gran ambiente que generaron los aficionados presentes, tanto mexicanos, como checos y coreanos, sin embargo, fueron estos últimos los que se robaron los aplausos.El color rojo del uniforme de Corea del Sur se confundía con las butacas del Estadio Guadalajara. A simple vista parecía que los aficionados asiáticos estaban dispersos entre los 44 mil 985 espectadores que acudieron al primer partido mundialista en la ciudad tras cuatro décadas de espera. Sin embargo, bastaba con que el balón se acercara al área rival para descubrir que estaban por todas partes.La afición surcoreana protagonizó una de las imágenes más llamativas de la jornada inaugural en Guadalajara. Vestidos casi en su totalidad de rojo, el color tradicional de su selección y prácticamente el mismo tono que domina gran parte de las gradas del inmueble, miles de seguidores parecían mimetizarse con el escenario.Por momentos resultaba difícil dimensionar cuántos eran. El color los ocultaba entre las tribunas, pero el sonido terminaba por delatarlos.Cada aproximación de los Tigres de Asia provocaba una explosión de entusiasmo que recorría el estadio de extremo a extremo. Los cánticos, tambores y banderas aparecían repentinamente desde distintos sectores de las tribunas, dejando en claro que la presencia coreana era mucho mayor de lo que sugería la vista.La ilusión alcanzó su punto máximo cuando Corea del Sur consiguió la remontada frente a Chequia. Con cada gol, el estruendo se multiplicó. Lo que parecía un puñado de aficionados dispersos se transformó en una marea sonora que hizo vibrar el inmueble y contagió a buena parte del público tapatío.El tradicional “¡Dae-han-min-guk!” (que significa República de Corea) resonó con fuerza en el inmueble, acompañado por miles de mexicanos que poco a poco adoptaron a los asiáticos como su equipo durante la noche.Al final, la victoria de Corea del Sur no sólo quedó reflejada en el marcador. También se hizo evidente en las tribunas, donde una afición capaz de desaparecer visualmente entre el rojo del estadio terminó convirtiéndose en la protagonista de una de las postales más memorables del arranque mundialista en Guadalajara.Ahora, esta misma afición enfrentará un partido difícil en la tribuna pues el siguiente rival de su equipo será justamente la Selección Mexicana. Estas escuadras se enfrentarán el próximo jueves 18 de junio en el Estadio Guadalajara a las 19:00 horas.*Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsApp. AO