El Clausura 2026 marcará el arranque de un nuevo capítulo en la historia reciente del Club Deportivo Guadalajara. Este sábado 10 de enero a las 17:07 horas, Chivas recibirá a Pachuca en el Estadio AKRON, en un partido que no solo representa el inicio de un torneo más, sino también el reflejo de una profunda reestructuración dentro de la institución rojiblanca.La directiva apostó por una sacudida importante al plantel, dando de baja a varias de sus figuras más representativas. Entre ellas destaca Alan Mozo, quien justamente regresará al inmueble tapatío, ahora como jugador de los Tuzos, para enfrentar al equipo en el que vivió etapas clave de su carrera.Chivas también realizó movimientos internos al dar de alta a Alan Pulido y Erick Gutiérrez para esta campaña. Sin embargo, su registro ante la Liga MX no garantiza su permanencia en los planes inmediatos del cuerpo técnico encabezado por Gabriel Milito. Con el mercado de fichajes aún abierto, el panorama puede cambiar en cualquier momento, por lo que ninguno tiene asegurado un rol protagónico y su futuro dependerá de las decisiones finales que se tomen en las próximas horas.En cuanto a incorporaciones, Guadalajara optó por un enfoque medido. Solo dos refuerzos llegaron para este semestre: Ángel Sepúlveda y Brian Gutiérrez. El primero arriba con la misión clara de fortalecer el eje del ataque, una zona que fue inconsistente en torneos anteriores y que hoy es prioridad para el nuevo proyecto deportivo. Sepúlveda aparece como una opción que puede aportar presencia en el área, experiencia y gol, aunque quedará por verse si Milito lo perfila como titular o como una pieza para cambiar los partidos desde la banca.Por su parte, Brian se integra para apuntalar el mediocampo, especialmente en la construcción de juego. Su función principal estará enfocada en la generación de jugadas, la salida limpia y el enlace entre líneas. En un equipo que busca reinventar su identidad futbolística, su adaptación será clave para entender el estilo que pretende implantar el estratega argentino.Precisamente, uno de los grandes focos de atención en este debut será observar las primeras señales del sello de Gabriel Milito en cómo parará a su equipo, qué tan rápido intenta recuperar el balón, de qué manera buscará progresar en el campo y quiénes se perfilan como los hombres de confianza en esta nueva etapa inicial.En el plano deportivo inmediato, Chivas llega con números que respaldan su optimismo. En la historia reciente, los rojiblancos acumulan siete partidos sin perder frente a Pachuca, con una racha activa de cuatro triunfos consecutivos, tres de ellos sin recibir gol. Estas estadísticas convierten a los Tuzos en un rival que, al menos en los últimos enfrentamientos, ha resultado favorable para Guadalajara, y refuerzan la idea de que el debut puede ser una oportunidad ideal para enviar un primer mensaje en el torneo.MF