Sábado, 08 de Mayo 2021

En Washington la ilusión viaja en tren

Miles de aficionados a los Nacionales de Washington llegan al estadio por medio del metro, el cual los deja a unos pasos de la entrada principal 

Por: Felipe Romero

Cada que los “Nats” disputan un encuentro trascendental, la capital del país se viste con los colores de la novena. EL INFORMADOR / F. Romero

Cada que los “Nats” disputan un encuentro trascendental, la capital del país se viste con los colores de la novena. EL INFORMADOR / F. Romero

El ruido a lo lejos es el presagio de su llegada y antes de que esto ocurra todos se arremolinan para encontrar el mejor lugar disponible, aunque en fechas como estas eso es casi imposible.

En todas las Grandes Ligas cada estadio tiene su particularidad y la del Nationals Park, la casa de los Nacionales de Washington, es tener una estación del metro a unos pasos de su entrada principal.

Cada que los “Nats” disputan un encuentro trascendental, la capital del país se viste con los colores de la novena que los representa en el mejor beisbol del mundo, incluidos los cientos de kilómetros subterráneos que conforman las líneas de este transporte.

Desde temprana hora, las estaciones de la famosa Green Line, la cual lleva al inmueble ubicado en el corazón de Washington, se convierten en un auténtico desfile de aficionados.

Una auténtica marea roja es la que se observa en los vagones del tren. Gorras, jerseys, franelas y todo tipo de artículos que los fanáticos visten con orgullo son lo más visto en el transporte público que atraviesa el subsuelo de la histórica urbe.

Previo a la llegada a la estación Navy Yard and Ball Park es donde comienza la fiesta. Sólo falta que alguien lance el grito de guerra para que los demás contesten y a partir de ese momento el tren se vuelve más ruidoso.

“Let’s go Nats, let’s go Nats”, es el alarido que resuena por todo el convoy de vagones. Todos aplauden e incluso hay quien baila, para luego ovacionar a sus jugadores favoritos.

Las puertas se abren y rápido, pero sin perder el orden, todos los seguidores bajan del tren y toman la salida más cercana para caminar casi 50 metros rumbo al recinto.

La pasarela vuelve a comenzar, las gorras con la W en el frente se ven al por mayor y las franelas con los apellidos Scherzer, Zimmerman, Soto, Rendón y demás ídolos, resaltan cuando quienes las portan se encaminan rumbo al Nationals Park con la ilusión de ver a los suyos triunfar.

De acuerdo con el sistema Metro de Washington, el transporte subterráneo llega a transportar hasta 15 mil aficionados en días de juego, en los cuales se presta servicio hasta la una de la mañana.

AJ

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