Y un día todo cambió en el Guadalajara. Los reflectores dejaron de ser de la directiva, el protagonismo abandonó a los dirigentes y quienes comenzaron a hablar fueron los jugadores dentro de la cancha.Se fue Ricardo Peláez, se fueron los estrategas improvisados a capricho y llegó el profe Pauno, timonel que sin necesidad de conocer el medio mexicano metió a las Chivas a la Final del Futbol nacional luego de un semestre de arduo trabajo.Decir que el Rebaño está a un par de pasos del título no es poca cosa, pero decir que se instaló en la Final luego de eliminar al Atlas y al América en fila es el guion de una novela dramática que busca el final perfecto.Hace una semana, gracias al trabajo de Amaury Vergara y Fernando Hierro como su mano derecha, las Chivas echaron al Atlas del torneo, pero no conformes con eso el Guadalajara también eliminó a las Águilas en un dramático partido que culminó 3-1 en la cancha del Estadio Azteca (Global 4-2). Ronaldo Cisneros, Alan Mozo y Jesús Orozco Chiquete fueron los anotadores de un Guadalajara que supo reponerse al tanto de Diego Valdés y aprovechó la expulsión de Álvaro Fidalgo para cobrarse de una vez por todas tantos los años de frustraciones que sufrió en contra de las Águilas del América.Mención aparte merece Alan Mozo, quien a pesar de que no arrancó este partido, saltó a la cancha en el segundo tiempo para marcar un golazo que enfiló a Chivas a la Final. Ese disparo le salió del alma, quizá, por su origen Puma.Ahora las Chivas se verán las caras contra Tigres en una Final que terminará el 28 de mayo en el Estadio AKRON. Es decir, el Guadalajara buscará su título 12 contra el mismo rival, en la misma fecha y en el mismo lugar en donde se coronó hace seis años. CT