Durante febrero, el Teatro Experimental de Jalisco alberga la cartelera UdeG en Escena, integrada por tres puestas en escena que se presentarán los fines de semana y que reúnen distintas miradas sobre temas como la migración, la soledad, la traición y los desplazamientos forzados.La programación incluye las obras Jesús lloró por última vez en un muro de concreto, Apenas un cuerpo. O manual para desaparecer sin ruido y Una bestia en mi jardín, producciones impulsadas desde Cultura UdeG que ocuparán el escenario del recinto ubicado en Calzada Independencia Sur, junto al Parque Agua Azul.La cartelera inicia con Jesús lloró por última vez en un muro de concreto, obra escrita y dirigida por Cristian Bravo y apoyada por la Beca Grodman. La puesta en escena está integrada por un equipo conformado por recién egresadas y egresados de la Licenciatura en Artes Escénicas para la Expresión Teatral de la Universidad de Guadalajara. Mafer Barrera, integrante de la producción, explicó que la obra retoma un pasaje bíblico desde problemáticas actuales. “Nuestra obra retoma el pasaje bíblico de la traición de Judas hacia Jesús, y lo toma desde tres perspectivas: la traición y lo que involucra a nivel humano; los desplazamientos forzados, y la crisis inmobiliaria y política como una cuestión de guerra”.Las funciones de esta obra se realizarán los viernes 20 y 27 de febrero a las 19:00 horas. El elenco está integrado por Oliver Davidson en el papel de Judas y Zabdiel Aldrete como Jesús.Los sábados de febrero, a las 19:00 horas, se presentará Apenas un cuerpo. O manual para desaparecer sin ruido, obra unipersonal escrita y dirigida por René González e interpretada por Alberto Magaña. La puesta en escena aborda reflexiones en torno a la soledad, el abandono y los procesos internos de un personaje.Sobre el origen del proyecto, René González señaló. “Esta es una obra que es muy significativa para mí porque es la primera obra de teatro que escribo y es la primera obra de teatro que dirijo. A lo largo de mi carrera me he enfocado en otros lenguajes escénicos, específicamente en la danza contemporánea y en la danza para las infancias”. En otra intervención, el creador destacó el contexto local de la producción escénica: “Jalisco es un gran semillero de creadoras y creadores, es un lugar que siempre está en la mira de la escena nacional, y aunque es difícil producir artes escénicas en Guadalajara, siempre estamos picando piedra”.La programación dominical está dedicada a Una bestia en mi jardín, obra que se presenta los domingos de febrero a las 13:00 horas y que se acerca a las 50 representaciones. La puesta en escena aborda el fenómeno de la migración desde la mirada de Damián, un niño de 10 años que vive con su madre en un espacio cercano al paso del tren conocido como “La Bestia”.Alejandra González, integrante del elenco, explicó el enfoque de la obra: “Es una obra bella, aunque el tema es duro. Se aborda desde los ojos de Damián, un niño de diez años; por su casa pasa ‘La Bestia’ y él va encontrando amigos y conociendo historias de ese tren”. En la historia, la madre del niño es una “patrona” que brinda alimentos a las personas migrantes, lo que despierta el interés del personaje por quienes transitan en el tren.Desde Cultura UdeG, la Coordinadora de Artes Escénicas y Literatura, Virginia Guardado, subrayó la respuesta del público hacia este tipo de propuestas: “Definitivamente, existe el interés del público por asistir al teatro y, afortunadamente, las artes escénicas siguen vivas. Aquí todo suma para que las personas puedan conocer diferentes propuestas para distintos tipos de público”.Los boletos para las tres obras están disponibles a través de la plataforma boletia.com y en las taquillas del Teatro Experimental de Jalisco. YC