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Domingo, 15 de Diciembre 2019

Sofía Segovia navega entre letras

En un ejercicio íntimo, la escritora explora el peregrinaje, el arraigo y la nostalgia en su nuevo proyecto literario, titulado “El murmullo de las abejas”

Por: El Informador

Sofía Segovia es la autora de “El murmullo de las abejas”. EFE

Sofía Segovia es la autora de “El murmullo de las abejas”. EFE

Los cambios y las migraciones son temas constantes en las obras de Sofía Segovia (“El murmullo de las abejas”), autora regiomontana que sin proponérselo, lanza a sus personajes a que se adentren en maremotos emocionales y crisis sociales que los obligan a salir de sus raíces en la búsqueda de la supervivencia.

“En la ficción también encontramos a la realidad. En una guerra lo lógico es que pensamos que mata cuerpos, a humanos físicamente, pero creo que también te mata espiritualmente (...) no soy biógrafa ni historiadora, me valgo de la historia que me cuentan, de esos recuerdos infantiles. Me valí de la investigación histórica para llenar ciertos huecos, completar cronologías y detonar la imaginación”.

Esos toques tiene “Peregrinos”, su más reciente novela en la que, una vez más, la ficción supera a la realidad de una manera cruda y humana. Tras conocer la historia de Arno e Ilse, Sofía Segovia decidió contar la historia de estos dos niños que huyen de Prusia Oriental tras finalizar la Segunda Guerra Mundial y quedar en incertidumbre sobre su futuro en la que alguna vez fue su tierra y ahora encontrarán en México una oportunidad de rehabilitar su vida y espíritu.

“A Ilse y Arno los conozco desde hace 38 años, pero fue hasta hace unos 10 que su hija, que es mi amiga, me contó la historia de sus papás. Yo nunca había preguntado, yo sabía que eran alemanes y jamás les había preguntado su historia durante la guerra. Es un tema doloroso y delicado, pensé que tenía que contar su historia porque es de supervivencia, pero también de grandes coincidencias”.

Viaje emocional

Sofía puntualiza que más allá de enfocarse en las consecuencias de la guerra y hechos históricos que marcaron al mundo, sus personajes son una invitación a la sensibilidad, de ver sin prejuicios el otro lado de la moneda, de los estragos que niños alemanes, como Ilse y Arno, enfrentaron.

“Ellos salen de Prusia Oriental cuando se le voltea la guerra a Alemania y entran los rusos con ánimos de salvajismo. La historia la cuento desde un punto de vista que no se cuenta mucho, desde la perspectiva de los alemanes, lo que les sucede a ellos, lo que viven y sienten, con lo que se quedan como la culpabilidad”.

La autora señala que en paralelo también va México y como a lo largo de su historia se ha convertido en una nación también abrigadora de los éxodos, de aquellos que buscan restablecer y recuperar su vida ante situaciones complejas.

“Es una historia que sucede lejos, pero yo quería contar de México, esta historia de peregrinaje no termina hasta que llegan a México, que se ha enriquecido al abrir sus puertas a peregrinos que buscan vida y paz. Es contar una historia distinta de México, por lo general se ve como una tierra que expulsa mexicanos, pero México tienes muchas historias, México también abre sus puertas, desde siempre hay gente que ha encontrado aquí tierra fértil para echar nuevas raíces”.

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