Sábado, 04 de Julio 2020

Grandes editoriales apuestan por géneros taquilleros

Bernardo Esquinca señaló que las editoriales más grandes generalmente apuestan por los géneros más seguros, en específico la novela

Por: El Informador

El autor tapatío Bernardo Esquinca, habló sobre la complejidad de publicar libros. EL INFORMADOR • G. GALLO

El autor tapatío Bernardo Esquinca, habló sobre la complejidad de publicar libros. EL INFORMADOR • G. GALLO

El escritor Bernardo Esquinca (Guadalajara, 1972) habló sobre la complejidad de publicar libros, en donde el autor es por sí mismo incapaz de llegar a alguien porque se trata de una cadena más compleja; y destacó la necesidad de la literatura tanto para el individuo como también en la esfera social, ya que “una sociedad que no sabe pensarse a sí misma, se destruye o se derrumba”.

Lo anterior se dijo en la charla guiada por los conductores Yuriria Sierra y Nacho Lozano, acompañados por el actor Darío Yazbek, como parte del maratón “Se logra porque se logra”, de la campaña Dependientes de lectores (iniciativa de Era, Almadía y Sexto Piso). Durante dicha actividad, Esquinca indicó que solemos estar acostumbrados a consumir productos culturales sin pensar mucho qué hay detrás de ellos, porque finalmente cada quien está metido en el vértigo de sus propias vidas.

“Buscar hacer negocio de la literatura ya de por sí es arriesgado en un país como México, en el que se lee poca literatura; ¡ojo!, se lee muchísimo de otras cosas, pero estamos hablando de literatura, de lo que publican justamente Era, Almadía y Sexto Piso : novela, cuento, poesía, ensayo, teatro, crónica periodística... son tres editoriales que se caracterizan por tener un amplio abanico arriesgado de géneros que no todos son taquilleros”.

Señaló que las editoriales más grandes generalmente apuestan por los géneros más seguros, en específico la novela; pero la novela es un abanico muy amplio; y coincidió con Sierra acerca de que la poesía es uno de los rubros literarios menos taquilleros, una verdad triste, porque hablamos de uno de los géneros más vitales que “nos acompaña en las derrotas, en las victorias, en las rupturas amorosas... nos acompaña cuando estamos inspirados… Muchísimos narradores admiten la importancia y vitalidad de la poesía como fuente de inspiración”.

En cuanto a la relación íntima con los libros, que los panelistas comentaron se llevan a todas partes y, por tanto, se manchan incluso de lágrimas —como confesó Yazbek—, Bernardo Esquinca contó que un amigo, a quien le prestó un libro, se lo regresó apenado porque lo había manchado de mole; sin embargo, consideró que son las huellas de las batallas de un libro: “Un libro intacto, inmaculado, es un libro triste porque nadie lo ha tocado”.

Cuestionado por Lozano sobre cómo se apalabra la relación entre el lector y el propio libro, señaló que los escritores —a diferencia de otras profesiones— básicamente viven encerrados: “El lector, al menos en mi caso, sí es una cosa un tanto abstracta de inicio; no pretendo pensar para quién estoy escribiendo porque yo no quiero discriminar a nadie... todas y todos son bienvenidas y bienvenidos a lo que yo escribo; niños no exactamente porque escribo cosas un tanto fuertes, pero a partir de la adolescencia, hasta los nonagenarios, el que sea para mí es bienvenido en mi literatura”.

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