México

¿Cuándo empieza la temporada de calor en México y cómo prevenir riesgos a la salud?

El calor extremo va más allá de una incomodidad ambiental: representa un riesgo significativo para la salud

La temporada de calor en México está próxima a iniciar y, con ella, se incrementan los riesgos derivados de las temperaturas elevadas, entre ellos la deshidratación, los golpes de calor y diversos padecimientos asociados al calor. Según datos de organismos oficiales como el Centro Nacional de Prevención y Control de Enfermedades y el Servicio Meteorológico Nacional, este periodo suele comenzar hacia la tercera semana de marzo y prolongarse hasta la primera semana de octubre en gran parte del país, aunque en algunas regiones puede adelantarse o extenderse más allá de ese lapso.

El aumento de las temperaturas no solo intensifica la sensación térmica, sino que también puede detonar afectaciones a la salud pública, impactar la infraestructura, elevar el consumo energético y modificar la rutina diaria de millones de personas. 

Ante este escenario, autoridades sanitarias, de protección civil y del ámbito meteorológico han difundido recomendaciones puntuales para que la población esté preparada y enfrente estos meses con menores riesgos para su salud y bienestar.

LEE: SMN advierte por efectos del frente frío 35 en México esta semana

¿Cuándo inicia la temporada de calor en México?

La temporada de calor corresponde al periodo del año en el que se presentan temperaturas altas de forma persistente, generalmente por encima de los promedios habituales, acompañadas de radiación solar intensa y un mayor riesgo de estrés térmico. En México, los registros oficiales indican que este ciclo comienza regularmente alrededor de la tercera semana de marzo y puede extenderse hasta la primera semana de octubre, dependiendo de las condiciones meteorológicas y de la ubicación geográfica.

Este comportamiento se repite en la mayor parte del territorio nacional; sin embargo, en estados del norte y zonas costeras el ascenso térmico suele darse antes y mantenerse por más tiempo. En contraste, en el sur del país y regiones montañosas, las temperaturas pueden fluctuar por la influencia de las lluvias estacionales y la altitud.

El calor extremo va más allá de una incomodidad ambiental: representa un riesgo significativo para la salud, sobre todo para niñas y niños menores de cinco años, personas adultas mayores, pacientes con enfermedades crónicas y trabajadores al aire libre. La exposición prolongada puede derivar en deshidratación, insolación, golpe de calor e incluso complicaciones severas si no se actúa a tiempo.

Las autoridades sanitarias han insistido en que la prevención es clave, ya que la frecuencia de estos padecimientos aumenta durante los meses más cálidos. Ante señales de alarma como piel caliente y seca sin sudoración, confusión, náuseas, dolor de cabeza o desorientación, se recomienda buscar atención médica inmediata.

¿Cómo protegerse durante la temporada de calor?

Las recomendaciones oficiales para reducir los riesgos del calor extremo incluyen acciones simples pero fundamentales:

  • Mantener hidratación constante con agua natural, aun sin sensación de sed.
  • Evitar la exposición directa al sol entre las 11:00 y las 16:00 horas, cuando la radiación es más intensa.
  • Usar ropa ligera, holgada y de colores claros.
  • Protegerse con sombrero, gorra, lentes de sol y bloqueador solar.
  • Priorizar alimentos frescos, frutas y verduras con alto contenido de agua, y evitar bebidas alcohólicas o muy azucaradas.
  • Reducir la actividad física intensa durante las horas de mayor calor.

Asimismo, se aconseja seguir los avisos meteorológicos y boletines oficiales, ya que las condiciones pueden cambiar con rapidez y dar lugar a olas de calor más severas.

Medidas de prevención durante la temporada de calor

PUEDES LEER: Reforma de agua en México: BBVA alerta golpe a finanzas locales

¿Dónde afecta más y qué se espera para este año?

El impacto del calor se extiende a casi todo el país, aunque con marcadas diferencias regionales, por ejemplo, en zonas desérticas y semidesérticas del norte, así como en ciudades costeras, las temperaturas pueden rebasar los 40 °C, elevando el riesgo de golpes de calor y deshidratación. En áreas urbanas densamente pobladas, la combinación de altas temperaturas, contaminación y escasez de áreas verdes intensifica los efectos negativos en la salud.

Para este año, se prevé que la temporada conserve su comportamiento histórico, con episodios intermitentes de calor extremo y una posible prolongación conforme avanza la primavera hacia el verano, por lo que mantenerse informado y tomar precauciones será fundamental.

YC

Temas

Sigue navegando