México

Guía para cuidar la salud mental de los niños ante la violencia en el país; psicóloga responde

La psicóloga Kim Elizabeth Zermeño Díaz Vélez compartió claves sobre cómo madres, padres de familia y docentes pueden cuidar la salud mental de las y los niños frente a la violencia en el país

Lo que parecía un domingo familiar tranquilo se convirtió en un día de incertidumbre en el país el pasado 22 de febrero, tras una ola de violencia desatada por la caída de Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”. 

Los hechos violentos han generado temor en la población, donde el sector de los niños y jóvenes puede ser uno de los más vulnerables. 

La UNICEF subraya que niñas, niños y adolescentes pueden ser más vulnerables al estrés por estar en etapas clave de desarrollo, y requieren explicaciones y apoyos acordes a su edad.

Ante este contexto, es recomendable que las madres, padres de familia y docentes sepan cómo actuar para cuidar la salud mental de las y los niños.

Es recomendable que las madres, padres de familia y docentes sepan cómo actuar para cuidar la salud mental de sus hijas, hijos, alumnas o alumnos. EL INFORMADOR / ARCHIVO 

Lee también: Tras violencia en Jalisco, ¿será seguro el turismo para el Mundial 2026?

En entrevista para EL INFORMADOR, la licenciada en Psicología, maestrante de Grand Máster en Terapias Contextuales por el Instituto Nacional de Salud Mental, Kim Elizabeth Zermeño Díaz Vélez, compartió claves sobre cómo madres, padres de familia y docentes pueden brindar un acompañamiento seguro a sus hijas, hijos y alumnos frente a la actual situación de violencia en el país.

¿Cómo hablar con mis hijos o alumnos sobre la violencia en el país?

La psicóloga explicó que, antes de abordar estos temas y ayudar a tranquilizar a hijos o alumnos, como primer punto importante a seguir, es regular primero tu emoción.

“Si el adulto transmite calma y seguridad, el mensaje será contenedor; o bien, si en nuestra voz suena terror o pánico, el mensaje que recibirán será ello”, explicó. 

Asimismo, la especialista compartió una serie de pasos para antes de hablar con ellos:

  1. Partir la comunicación a partir de lo que el niño ya sabe y corregir ideas erróneas.
  2. Explicar de manera breve lo que está ocurriendo y validar la emoción que pueda surgir.
  3. Cerrar con un mensaje de protección como: “Hay personas encargándose de la situación y estamos tomando medidas para cuidarnos”. Por ejemplo.

Es importante recordar que la comunicación debe ser acorde a la edad del menor. A continuación te decimos algunos consejos de cómo hacerlo de acuerdo a cada etapa: 

  • En niños de kínder, la explicación debe ser muy concreta y corta. Es importante reforzar la idea de seguridad y mantener sus rutinas dentro de lo posible y darles a través de las mismas esa estabilidad.
  • En primaria, es importante ofrecer información básica y realista, explicar qué medidas se están tomando y permitir preguntas. También es una buena etapa para enseñar herramientas simples de regulación emocional.
  • En secundaria, la conversación debe ser abierta y respetuosa. No necesitan que minimicemos lo que sienten, sino que validemos su experiencia y fomentemos pensamiento crítico sin caer en discursos catastrofistas o de odio.

¿Cómo controlar las emociones en casos de crisis? 

La psicóloga nos compartió algunas herramientas de regulación emocional; sin embargo, enfatizó que primero es importante recordarles que en la infancia, la autorregulación aún está en construcción y los padres o cuidadores toman el papel principal para ayudarlos en la co-regulación, mediante seguridad, vínculo, estructura y modelaje. 

Aquí te compartimos algunas de las herramientas que recomendó la especialista: 

Herramienta 1: Respiraciones profundas 4x4. Consiste en inhalar por la nariz contando cuatro segundos, sostenemos el aire por cuatro segundos, exhalamos el aire lentamente por la boca contando otros cuatro segundos y, por último, nos quedamos en calma cuatro segundos. Se repite hasta que se sienta en calma, ya que esta técnica regula a través de la respiración el sistema nervioso. También me gusta pedirles que se imaginen o dibujen un cuadrado mientras realizan cada una de las respiraciones.

Herramienta 2: 5 sentidos/mindfulness. Esta consiste en ir nombrando e identificando los distintos elementos que nos rodean y tenemos presentes en el lugar en el que estamos. Empieza pidiéndote que te nombre cinco cosas que pueda ver, cuatro cosas que pueda tocar o sentir, tres sonidos que pueda escuchar, dos olores que perciba y una cosa que pueda saborear. Esta herramienta ayuda a disminuir la ansiedad llevando la atención al momento presente.

Te puede interesar: Universidades que regresan a clases este 24 de febrero tras ola de violencia

Herramienta 3: rutinas + actividades. Mantener rutinas claras y activación conductual (horarios de comida, sueño, actividades) funciona como un “ancla de estabilidad” y distracción de la situación que suele estar fuera de su control. Aunque el entorno sea incierto, la estructura diaria envía el mensaje de que la vida continúa o hay orden en medio del desorden.

Herramienta 4: ¿Qué sí me da seguridad? La última consta de pedirles a nuestros hijos que manden su atención a 3 o 5 cosas que les hacen sentir seguros, calma o esperanza. Al enfocar la mente en estos elementos, activamos emociones de protección y confianza. Esto ayuda a contrarrestar pensamientos catastróficos y fortalece la sensación interna de seguridad. No se trata de negar lo que ocurre, sino de ampliar la mirada para recordar que, incluso en momentos difíciles, también existen recursos y apoyos disponibles.

¿Cómo puedo ayudar a mi hijo o alumno emocionalmente si presenció un evento de violencia?

En caso de haber vivido un escenario de violencia por la situación actual en el país, la especialista compartió algunas recomendaciones de cómo actuar después de lo ocurrido y apoyar emocionalmente al menor. 

  1. Lo primero es restablecer la sensación de seguridad. Afirmaciones como “Ahora estamos a salvo”, “Estamos fuera de peligro”, “Estás a salvo” pueden ayudar a su mente y cuerpo a regularse; se necesita confirmar que el peligro terminó para poder salir del estado de alerta.
  2. Después, ofrecer presencia disponible, no presión, ni interrogatorios. Abrir la puerta con frases como: “Si quieres hablar, estoy aquí”, respetando el ritmo del menor. Algunos proceden conversando, escribiendo; otros, a través del juego o el dibujo.
En caso de haber vivido un escenario de violencia, la especialista compartió algunas recomendaciones de cómo actuar después de lo ocurrido y apoyar emocionalmente al menor. EL INFORMADOR / ARCHIVO 

La experta recomendó que, en casos extremos de una crisis emocional, se puede buscar orientación profesional acudiendo con psicólogos, psicoterapeutas, psiquiatras o acudir a las líneas de ayuda gratuita disponibles las 24 horas, como el SALME intervención en crisis 075 / 3338333838 y, para el interior del estado, 8002274747.

Por último, la psicóloga recomendó evitar detalles gráficos o alarmistas y el uso irresponsable de redes sociales, ya que esto puede generar más ansiedad que protección.

“Es mejor limitar la exposición de los menores a noticias o redes sociales para evitar afectaciones en su salud mental”, dijo la especialista. 

* * * Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsApp * * * 

AS

Temas

Sigue navegando