Primer año de Gobierno de Trump, entre polémicas y pocas deportaciones
En materia económica la política comercial se convirtió en uno de los ejes más conflictivos
Donald Trump llega a su primer año como presidente de Estados Unidos en un segundo mandato, que se ha posicionado en medio de distintas polémicas que van desde una guerra arancelaria internacional hasta la intervención de Venezuela, pasando por su papel de "mediador" en la pausa de la guerra entre Rusia y Ucrania, pero designando a los carteles de la droga como terroristas.
En materia económica la política comercial se convirtió en uno de los ejes más conflictivos. A través de un esquema de aranceles recíprocos, el gobierno estadounidense impuso gravámenes elevados a socios clave como Canadá y México, pese a la vigencia del Tratado de Libre Comercio (TMEC), en busca de presionar para beneficios a su favor, particularmente en temas migratorios y de seguridad.
Te recomendamos: Trump bromea con ponerle su nombre al Golfo de México
A ello se sumaron sanciones comerciales contra países como Brasil e India, así como un nuevo capítulo de la guerra comercial con China y la Unión Europea.
En general, los especialistas han coincidido en que estas medidas han impactado directamente en el costo de vida de los hogares estadounidenses y redujeron el crecimiento económico durante 2025, además de que, contrario a lo que prometió en campaña, no logró números efectivos en materia de creación de empleo: en 2025 se generaron solo 584 mil nuevos empleos, según el reporte de diciembre de 2025 de la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS, por sus siglas en inglés), una cifra muy por debajo de los dos millones de empleos generados en todo 2024.
Por otra parte, las tensiones con el Congreso estadounidense se profundizaron durante el cierre de gobierno más prolongado del que se tenga registro: durante 43 días, entre octubre y noviembre de 2025, cerca de 900 mil empleados federales quedaron sin salario, museos, parques nacionales e instituciones culturales suspendieron actividades.
El conflicto se originó en la exigencia presidencial de aprobar un presupuesto que contemplara despidos masivos en la administración pública y recursos extraordinarios para acelerar deportaciones, condiciones que no lograron consenso legislativo.
Lee también: Trump podría "involucrar" a Machado en el futuro de Venezuela
En materia de política exterior también se registraron controversias que atrajeron los ojos del mundo: Estados Unidos llevó a cabo ataques directos contra instalaciones nucleares en Irán, una decisión que se convirtió en un punto de quiebre en la relación bilateral y reactivó alertas sobre una escalada regional en Medio Oriente. En el caso de Gaza, la propuesta estadounidense de establecer una zona económica especial, acompañada de planteamientos sobre el desplazamiento de población palestina, fue ampliamente rechazada por la comunidad internacional.
Pero no solo eso, sino que, además, finalizó 2026 con la intervención de Venezuela. Tras un ataque directo logró la captura del presidente no oficial, Nicolás Maduro, al señalarlo como el líder del Cartel de los Soles, librando por una parte al país de la dictadura sometida por Maduro, pero por otra, afianzando su interés por el petróleo de esta nación.
La relación con México atravesó uno de sus momentos de mayor incertidumbre, no solo en temas arancelarios, sino también el temor, por lo menos en la población, de una posible intervención de sus fuerzas armadas, tras la designación de los cárteles como organizaciones terroristas extranjeras, aunque, en diversas ocasiones, el gobierno de Claudia Sheinbaum ha rechazado de manera categórica, al considerarlo una violación a la soberanía nacional.
Entre sus más recientes polémicas hoy se encuentra al haber devuelto a la discusión la renovada ofensiva sobre Groenlandia. Lo que parecía "una locura" en su primer mandato volvió en este periodo como una insistencia del presidente estadounidense en adquirir o controlar el territorio bajo un planteamiento "formal" vinculado a la seguridad nacional.
La Casa Blanca ha argumentado que la isla es estratégica para contener la expansión de China y Rusia en el Ártico y para asegurar el acceso a minerales críticos. La negativa de Dinamarca y del propio gobierno groenlandés derivó en una escalada política cuando Trump amenazó con imponer aranceles a países de la OTAN que bloquearan la operación, una postura que fue calificada de inaceptable por aliados europeos y que provocó resistencias incluso dentro del Congreso estadounidense.
Todo ello, además, de haber salido de al menos 66 acuerdos internacionales bajo su lema de "América Primero", entre ellos el Acuerdo de París por el cambio climático, la Organización Mundial de la Salud, la UNESCO y el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, entre otros tantos.
Tras todas estas intervenciones pareciera que el presidente estadounidense pudiera no tener límites, considerando lo comentado hace algunos días en el marco, precisamente, de la discusión sobre la ofensiva de Groelandia (que incluso sugirió comprar): cuestionado por el New York Times sobre si existe un límite a las acciones de Estados Unidos en el extranjero, Trump respondió: "Sí, hay una cosa. Mi moral. Mi mente. Es lo único que puede detenerme". "Yo no necesito del derecho internacional", agregó. "No busco hacerle daño a las personas".
Pero no es todo puesto que, lo que parecía ser una potente amenaza en temas migratorios ante los dichos externados a su llegada a este segundo mandato sobre la aplicación de una política de "deportaciones masivas" no ha logrado concretarse. Aunque su meta era la de alcanzar, por lo menos, un millón de deportaciones en su primer año de esta segunda administración, según las cifras del Migration Policy Institute (MPI), en este periodo se concretaron solo implementó más de 500 acciones migratorias, que derivaron en 622 mil deportaciones.
De la misma forma, las deportaciones de mexicanas y mexicanos también han sido bajas en comparación con administraciones pasada. Por lo menos hasta noviembre de 2025 sumaban 144 mil 061 deportaciones de mexicanos a nuestro País, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Migración, alrededor de la mitad de las repatriaciones alcanzadas por Joe Biden en su primer año de gobierno.
Trump refuerza la política nacionalista, pero no alcanza los resultados previstos: especialistas
La política migratoria de Donald Trump durante su segundo mandato se ha convertido en uno de los símbolos más visibles de su estrategia política, no solo por el fondo de las medidas adoptadas, sino por la forma en que han sido ejecutadas y comunicadas.
"La manera en que se ejecuta y se muestra la implementación de la política migratoria es completamente estricta, dura, agresiva, y eso creo que mandó un mensaje político muy, muy duro hacia la migración", dijo por ejemplo Miguel Sigala, investigador de la Universidad de Guadalajara e internacionalista.
Eduardo González, académico del TEC de Monterrey, y también internacionalista, señaló que, más allá de los anuncios y despliegues discursivos, los resultados no han alcanzado las cifras previstas, lo que ha abierto cuestionamientos tanto en términos de eficacia como de impacto político, en un contexto donde el presidente parece operar sin contrapesos claros dentro del sistema estadounidense, y pese al reforzamiento de corporaciones como el ICE.
Indicó, la manera en que se ejecuta esta política en el discurso la política migratoria se vuelve completamente estricta, de la mano de las acciones "duras y agresivas" ejecutadas por las corporaciones que han tenido que salir a las ciudades en redadas a detectar y deportar migrantes, debido a que, los mensajes enviados sirvieron para evitar que los migrantes intentaran cruzar sus fronteras.
Los especialistas coincidieron en que, este primer año de su segundo mandato queda marcado por una acumulación de controversias que han atravesado distintos frentes de la agenda presidencial: desde tensiones arancelarias y episodios de "parálisis" gubernamental, hasta decisiones en política exterior que han generado incertidumbre.
Además, indicaron, en lo general el balance muestra una administración que no ha logrado cumplir plenamente las expectativas de la ciudadanía estadounidense que lo pone en riesgo de no alcanzar la reelección, mientras amplía el alcance de su discurso confrontativo tanto hacia adentro como hacia el exterior.
"Durante el primer año demostró que viene mucho más recargado que en el primer mandato. Esto se debe a que los presidentes en Estados Unidos los primeros cuatro años gobiernan para la reelección y los siguientes cuatro años gobiernan para la historia. En ese sentido, Trump ya no necesita ganar una elección más, aunque el riesgo está en que no tenga el apoyo para reelegirse", afirmó Eduardo González.
La ausencia de contrapesos institucionales es, desde esta lectura, uno de los elementos más delicados del momento político estadounidense. Con el control de su partido y del Congreso, el margen de maniobra del mandatario se ha ampliado, lo que incrementa la percepción de poder concentrado y eleva los riesgos de decisiones unilaterales, indicó Eduardo González.
"La última encuesta que se levantó le da 47% de apoyo. No ha logrado bajar los precios de la vida en general, no ha logrado generar más empleos de los que prometió y la medicina sigue siendo muy cara. Eso va a presionar muchísimo para las elecciones", añadió.
Miguel Sigala destacó que todos estos escenarios se explican también por una agenda política que busca transformar de fondo las relaciones económicas y comerciales de Estados Unidos con el mundo, confirmándose como un líder indiscutible. El repliegue hacia el proteccionismo, el fortalecimiento de fronteras y el énfasis en la soberanía nacional forman parte de una narrativa que se distancia abiertamente de los principios de la globalización que dominaron las últimas décadas.
"La globalización económica está completamente fracasada. Desde la visión de Estados Unidos, la globalización le ha servido más a China, que es la gran competidora de Estados Unidos, y eso explica mucho el comportamiento agresivo de Donald Trump, sobre todo en cuestiones arancelarias", señaló.
Estas acciones, dijo, definitivamente han tenido consecuencias directas sobre el sistema internacional y sus instituciones, incluyendo el distanciamiento de organismos internacionales y el deterioro de alianzas estratégicas que han profundizado la percepción de un orden global en crisis, "en el que Estados Unidos impulsa una redefinición de reglas que incrementa la incertidumbre y la confrontación".
"Estamos viendo un agotamiento no solamente de la globalización económica, sino también del sistema de Naciones Unidas. Ha atacado a la Organización Mundial de la Salud, a la UNESCO, a la Organización Mundial del Comercio, y en este momento la relación de Estados Unidos con la OTAN está en su punto más bajo en toda la historia", destacó Miguel Sigala.
En este contexto, el rumbo adoptado por la administración Trump plantea riesgos políticos de cara a un nuevo proceso electoral. La falta de resultados tangibles en temas clave como generación de empleos, incertidumbre en cuanto al sistema de salud y los medicamentos, además de un alza en los alimentos, sumado al desgaste institucional y al aislamiento internacional, configura para los académicos, un escenario complejo en el que la apuesta por una agenda disruptiva podría convertirse en un factor de vulnerabilidad, especialmente si el mandatario estadounidense considera el reelegirse para un segundo mandato.
NA