Más colectivos buscan a sus desaparecidos
El número de colectivos que buscan a las personas desaparecidas en Jalisco aumentó de 22 a 27 en este sexenio, lo que contrasta con el discurso oficial que presume una atenuación de la crisis.
La Comisión de Búsqueda de Personas Desaparecidas de Jalisco me entregó en noviembre de 2024 vía transparencia la lista de 22 colectivos que tenía registrados, un mes antes de iniciar la presente gestión estatal.
En una nueva solicitud, la dependencia actualizó el listado que creció a 27 grupos registrados a junio de este año.
Los nuevos colectivos con presencia en Jalisco son: Armadillos rastreadores en Lagos de Moreno; Desaparecidos sin justicia; Manos Buscadoras; Buscando con fe y esperanza, y Sendas de justicia por amor a Encarnación de Díaz.
Un par de nombres refieren municipios de la zona Altos Norte de Jalisco, lo que coincide con el recrudecimiento del problema en esa región.
Estos nuevos colectivos se suman a los 22 activos desde hace varios años, algunos con más de una década: Familias Unidas por Nuestros Desaparecidos de Jalisco; “Por Amor a Ellxs”; “Luz de Esperanza”; “Guerreros Buscadores de Jalisco” y “Huellas de amor”, entre otros.
La Comisión se deslindó de llevar un control sobre la fecha de registro o creación de cada colectivo, así como el número de integrantes, alegando que son “organizaciones civiles autónomas”.
Uno de estos nuevos colectivos es Desaparecidos sin justicia. Lo integran una docena de mujeres, la mayoría madres. Brenda Robles, una de sus fundadoras, me explicó por qué decidieron agruparse:
“Pensamos que entre más colectivos seamos, más grupos de búsqueda seamos, más personas buscadoras se unan a nosotros, es más posible que podamos encontrar a más personas desaparecidas”.
Desaparecidos sin justicia se creó en abril de este año. Algunas de sus integrantes ya participaban en otras agrupaciones. A menudo, las escisiones de grupos existentes dan pie a nuevas agrupaciones, pero todos persiguen el mismo objetivo.
“A diario hay muchos desaparecidos, pero hay también gente que no denuncia por miedo, por acoso, por amenazas; imagínate si las juntamos con las que sí hay denuncias”, me dijo Brenda.
En el sexenio de Enrique Alfaro desapareció una persona cada cinco horas en promedio: 9 mil 618 en total, cifra proporcionada por el ex mandatario al final de su sexenio.
En lo que va de la presente gestión, en poco más de año y medio, han desaparecido mil 359 personas, una cada diez horas, según datos del Registro Estatal de Personas Desaparecidas.
Cada colectivo es un acto de resistencia y memoria. Cada nueva agrupación es un desafío a la ineficiencia institucional y una afirmación de dignidad.
A pesar de que los gobiernos intenten mancharlos de dobles intenciones o les exijan una pureza moral y política que resulta mezquina ante la gravedad de la crisis.
El incremento de colectivos está lejos de ser un indicador de “mejoría” o “paz”, más bien lo contrario: es el síntoma de una sociedad que, ante el abandono o ineficiencia del Estado, se organiza por cuenta propia para enfrentar la crisis de desapariciones.