El Mundial como rehén y rehenes del Mundial
Hoy, estamos a 82 días de la inauguración del Mundial de Futbol en México. No soy experta en futbol, los expertos podrían decirnos si esta edición del Mundial ha sido una de las más difíciles, complicadas y polémicas desde sus lógicas de organización al ser compartido entre tres sedes. Lo que sí puedo decir, es que, para México y Jalisco, el Mundial se ha convertido en rehén de movimientos políticos y sociales, y nos tiene a muchos ciudadanos, como rehenes de su desarrollo.
Esta semana, la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) tomó las calles de la Ciudad de México y seis Estados más en demanda de la revocación de la Ley del ISSSTE de 2007, así como el incremento del cien por ciento a sus salarios. Su exigencia es tener una mesa de diálogo solamente con la Presidenta Sheinbaum o si no, bloqueará, boicoteará o realizará paros durante el desarrollo de la Copa Mundial, su nuevo lema es “si no hay solución, no rodará el balón”. La Copa del Mundo, es rehén de la CNTE, “su balón, es el único que va a rodar” palabras textuales usadas por esa organización al aventarse una “cascarita” de futbol en pleno Paseo de la Reforma.
En Jalisco, nadie tiene a la copa como rehén, sino que somos los ciudadanos quienes somos rehenes del Mundial, todo se destina al Mundial y nuestros problemas estructurales nos han rebasado sin que se tenga clara una estrategia de solución. Después de los hechos del 22 de febrero, con los narcobloqueos, tenemos claro que, en Jalisco, la estrategia de seguridad de cara al Mundial estará a cargo de la Guardia Nacional. Pero ¿qué pasará después del Mundial?, sobre todo, después de haber visto la serie de reportajes del periódico “El Universal” que demuestran una parte de la nómina del cártel que pagaba diversas policías en municipios y en el mismo Estado. En materia de seguridad, no sabemos qué será de nosotros toda vez que los partidos que se llevarán a cabo en la ciudad, terminen. Nadie nos ha dicho, cuál es la estrategia de seguridad del día después.
En las últimas semanas, ha estallado una grave crisis de agua en el Área Metropolitana de Guadalajara que demuestra la inoperancia e ineficacia del SIAPA que desde hace años atrás comenzó a decaer para tener la más grave crisis en la actualidad. El actual director del SIAPA, señaló que había quejas por mal olor y color del agua en 176 colonias de la metrópoli que representan el 9.6 por ciento de las mil 840 colonias en donde distribuye agua este organismo, pero una información de transparencia en manos del periodista Jonathan Lomelí reporta, por parte del mismo SIAPA, 475 colonias que en el último año reportaron agua turbia en sus casas. Modernizar los sistemas de potabilización y frenar las descargas contaminantes en el Arrollo Seco es imprescindible. Este enorme problema, parece que no es del interés del Gobierno de Lemus porque primero que la salud de las personas y la garantía del derecho humano al agua, está el Mundial, y, aun así, no sabemos si sabe qué hacer para solucionar esta problemática.
Este Gobierno ha sido errático, por decir lo menos, con sus políticas de movilidad y transporte. La pretensión de imponer la tarjeta de Broxel para el pago del transporte público junto con el incremento de la tarifa a 14 pesos ha sido un devenir de circo político para dar pasos atrás en decisiones imprecisas y confusas para decirnos hoy, que siempre no es obligatoria la tarjeta y que la tarifa será de 11 pesos. Lo cierto es, que de acuerdo a los datos del INEGI publicados esta semana, el uso del transporte público se redujo en un año en 9.5 por ciento, es decir, un millón de pasajeros menos en promedio en el Área Metropolitana de Guadalajara. La FIFA ha señalado que quienes lleguen al Estadio Guadalajara lo harán en transporte “colectivo y sustentable” impidiendo la entrada de autos particulares a 1.6 kilómetros alrededor del estado. Quienes asistan al estadio, utilizarán un sistema gratuito llamado Park & Ride con un autotrén eléctrico. Y después del Mundial, ¿qué pasará con la movilidad de las y los tapatíos? Toda la clase política habla de las ventajas de tener partidos del Mundial en una sede como Guadalajara por la derrama económica y la visibilidad internacional. La CNTE ha decidido tomar como rehén a la Copa, mientras las y los jaliscienses somos rehenes de la Copa sin tener claro que nos depara después de ella. Somos rehenes del Mundial y no sabemos qué será de nuestra seguridad, de la calidad del agua y del transporte, entre muchas otras cosas que tienen por delante a un Gobierno errático incapaz de dejar claro, que pasará el día después del Mundial.