Ausentismo…
En la Secretaría de Educación de Jalisco andan sacando cuentas, pero no de matemáticas, sino de asistencias: 50% de alumnos en algunas escuelas. La otra mitad, al parecer, decidió aplicar el “home office” versión primaria, secundaria…
Y es que, tras la sacudida provocada por el operativo contra “El Mencho” y los disturbios en municipios, más de un papá optó por extender el fin de semana… hasta el lunes. Y Tapalpa es el ejemplo.
Dicen que el regreso es “gradual y en orden”, aunque en algunos salones la normalidad se mide en solitario.
Mientras la autoridad habla de confianza, hay hasta prepas y familias que decidieron que la mejor estrategia de seguridad es el calendario flexible. Total, la prudencia también educa… y a veces manda más que la campana.
* * *
En el Congreso de Jalisco descubrieron que la transparencia también puede llegar… con elegante retraso. Un mes después del plazo fatal, la Comisión de Participación Ciudadana y Ética por fin avaló las leyes secundarias en la materia.
La nueva Ley Estatal de Transparencia promete autoridades garantes para el Gobierno de Jalisco y los 125 Ayuntamientos. La Ley de Datos Personales jura blindar información sensible. Y, por si quedaban dudas, el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana de Jalisco vigilará a los partidos, mientras instancias laborales supervisarán a los sindicatos con recursos públicos. ¿Qué tal?
Prometen que ahora sí habrá lupa, candado y reflector.
* * *
En Palacio Nacional ya avisaron: la ciudadanía tomará nota y pasará lista a los partidos que no avalen la reforma electoral. La Presidenta Claudia Sheinbaum lanzó la advertencia con sonrisa institucional: no quiere partidos de Estado… pero tampoco rebeldes en la foto.
El mensaje pareció dedicado al Partido del Trabajo y al Partido Verde Ecologista de México, aliados de Morena, que ahora deberán decidir entre la disciplina y el presupuesto.
La propuesta promete tijeretazo del 25% al gasto, apretón salarial en el Instituto Nacional Electoral, recortes en los pluris en el Senado y en los Ayuntamientos.
Si no pasa, tampoco es derrota, aclaró.
En política, ya se sabe, perder también puede ser una victoria moral. Y rumbo al 2027, más de uno hará cuentas.