SE BUSCA: Un fiscal para Jalisco
Los alarmantes y crecientes índices delictivos en Jalisco requieren de una Fiscalía independiente, profesional y capaz de conducir con rigor investigaciones solidas de los delitos para reducir la intolerable impunidad a la que nos enfrentamos. La Fiscalía, debe dejar de ser una oficina que realiza trámites burocráticos, especialista en archivar carpetas, para convertirse en una institución que persiga los delitos y procure la tan anhelada justicia que reclaman los jaliscienses.
Para ello, se requiere un proceso de transformación profunda, para que la Fiscalía sea una institución que sirva a la sociedad y no a los intereses de unos cuantos. En esto, el Congreso tiene la alta responsabilidad y está obligado a construir una reforma integral que garantice una autonomía real de la Fiscalía frente a las tentaciones autoritarias, verticales y centralistas del poder ejecutivo. El Congreso, entre otras cosas, debe legislar y clarificar cómo se elige al fiscal y, sobre todo, debe diseñar un mecanismo para que el fiscal esté obligado a rendir cuentas de sus resultados de forma periódica a la sociedad.
La persona que se busca para estar al frente de la Fiscalía debe estar consciente de que tiene la enorme responsabilidad de la prevención, investigación y persecución de miles delitos al año, para ello debe reunir cualidades que hagan posible que con eficacia, eficiencia, profesionalismo y vocación de servicio, disminuya los altos índices de impunidad y la mala percepción que la sociedad tiene sobre esta institución.
Jalisco busca un fiscal que de manera diligente trabaje para erradicar las malas prácticas que existen al interior de la Fiscalía, como son los policías que, bajo el amparo de su placa y arma, incumplen con prepotencia el respeto a los derechos humanos, además de atemorizar y reprimir a estudiantes, todo esto debido a falta de formación y la implementación de protocolos adecuados para la actuación policial.
El nuevo fiscal debe conocer perfectamente el funcionamiento correcto de mecanismos como el protocolo Alba y la alerta Amber, para que los active de manera oportuna, ya que actualmente frente a las omisiones en su aplicación, la incidencia delictiva continúa creciendo. Lamentablemente, corren la misma suerte los protocolos de investigación de feminicidios con perspectiva de género, mismos que no se aplican conforme a estándares internacionales.
El fiscal que se busca debe trabajar de manera conjunta y bien coordinada con otras instituciones y cuerpos de seguridad pública, debe también contar con una extraordinaria comunicación y relación al interior y al exterior de la institución. El reto requiere un esfuerzo conjunto, integral y ordenado.
En suma, se requiere que en el centro de la agenda del nuevo fiscal esté y sea prioridad la demanda de justicia de las víctimas, que durante años han dedicado sus recursos: tiempo, dinero, e incluso su salud física, emocional y mental, para convertirse en investigadores. Es sumamente grave e indignante la re victimización que sufren las personas que, además de ser víctimas de un delito, sufren maltrato en la institución. En síntesis, se busca un Fiscal para Jalisco que sirva, que sirva a la sociedad.
Juan Carlos Guerrero Fausto
@carlosguerrerof