Relevos transparentes vs obesidad municipal
La semana pasada, el pleno del Instituto de Transparencia, Información Pública y Protección de Datos Personales (ITEI) aprobó las recomendaciones generales en materia de transparencia y acceso a la información pública con motivo del procedimiento de entrega-recepción a llevarse por el Poder Ejecutivo, el Poder Legislativo y las administraciones municipales del Estado de Jalisco.
En total, implican los relevos de responsables en alrededor de 465 dependencias, desde las oficinas del gobernador, el gabinte estatal, los organismos públicos descentralizados, el Congreso y los ayuntamientos.
Ojalá todos atiendan a estas sugerencias que bien les pueden ayudar a cumplir con las nuevas normas que exige, por primera vez, la nueva Ley de Contabilidad Gubernamental y el Sistema Nacional Anticorrupción, en estas transiciones.
A más tardar, el primer día de septiembre los primeros en iniciar este proceso serán las presidencias municipales.
Lo que sí será una obligación es que todas las y los funcionarios responsables lleven estos procesos a la vista de los ciudadanos con la publicación de la documentación que entreguen unos y reciban otros. Sin duda es una buena noticia que busca dejar atras el manejo discrecional de estos documentos públicos, e inclusive la sustracción y/o destrucción, o desaparición de esta información oficial, física o digital.
A más tardar, el primer día de septiembre los primeros en iniciar este proceso serán las presidencias municipales. Por eso, bien harían los alcaldes salientes, pero sobre todo los entrantes, en seguir estas recomendaciones. Sin duda les ayudaría a detectar el comportamiento que tuvieron sus antecesores en el manejo del patrimonio, recursos humanos, técnicos y financieros y hacer los ajustes necesarios desde el primer momento para parar los despilfarros municipales que ubican a Jalisco entre las 10 entidades con la mayor tasa de personal empleado en los ayuntamientos, con 984 servidores públicos por cada 100 mil habitantes, por arriba de la media nacional que es de 828, y muy superior a los 541 que tiene Puebla. Esto se debe a que las 125 alcaldías subieron de 62 mil 739 empleados en 2010, a 78 mil 903 en 2016.
Jalisco, además, aparecía ya en 2010 como el cuarto con mayor número de regidores con mil 534, superado sólo por el Estado de México, con mil 604; Puebla, con dos mil 230; y Oaxaca, con tres mil 986. En 2016 bajó a mil 332, pero se mantuvo en segundo lugar en número de dependencias municipales con mil 292, sólo superado por Oaxaca que tiene tres mil 901. Nuevo León sólo tiene 717. Los municipios jaliscienses son subcampeones también en edificios, con nueve mil 556, muchos más que los tres mil 878 que tiene el Gobierno de la Ciudad de México.
¿La calidad de los servicios que brindan los ayuntamientos a los ciudadanos corresponde a semejante número de empleados e instituciones municipales? Las entregas-recepción transparentes y abiertas nos pueden empezar a documentar que no es así y que nos urge adelgazar nuestros Ayuntamientos.
jbarrera4r@gmail.com