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La agenda acumulada de Alfaro

Contrario al hiperactivismo del virtual Presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, luego de la jornada electoral del 1 de julio, el gobernador electo de Jalisco, Enrique Alfaro, se la tomó con calma. Decidió, incluso, no esperar a la entrega de su constancia de mayoría y se fue de vacaciones.

Por la dimensión de la irrupción del factor AMLO en Jalisco, donde obtuvo incluso más votos en la elección presidencial que el propio Alfaro en la elección estatal, y la intensa agenda que empezó a desarrollar desde el 2 de julio, sus más cercanos colaboradores le advirtieron de los riesgos de la ausencia tan prolongada en el escenario político local y nacional. Más aún luego de que 10 días después de la elección, López Obrador presentó la figura de los coordinadores estatales para cada una de las entidades. Como se sabe, este nombramiento recayó aquí en Carlos Lomelí, ex candidato de Morena-PT-PES a la gubernatura, con quien el hoy mandatario electo tuvo ríspidos momentos en campaña por el intercambio de señalamientos y acusaciones. Tras esta designación y con el terreno libre, Lomelí adquirió un notable protagonismo en la opinión pública local al adelantar las funciones de ese nuevo cargo, con el reconocimiento, incluso, de que sí pretendían ser “una sombra” para los gobernadores.

Lomelí adquirió un notable protagonismo en la opinión pública local al adelantar las funciones de ese nuevo cargo, con el reconocimiento de que pretendían ser “una sombra” para los gobernadores

Tal vez por eso el primer mensaje luego de estar casi un mes de descanso, ya reincorporado a la actividad pública, emitido la noche del lunes a través de sus redes sociales, tiene como contenido central su postura de rechazo a tener un intermediario en su relación con el futuro Presidente y con su gabinete. Sin incluir el nombre de Carlos Lomelí en su texto, Enrique Alfaro dijo sobre su papel como coordinador estatal, que “no habrá en Jalisco autoridades intermedias” porque, consideró, vulnera el pacto federal. Ayer, en una rueda de prensa, reiteró esta posición y anunció que buscará a AMLO. La respuesta que le den podrá dar luz de cómo tomaron en el equipo del tabasqueño los tuits de Alfaro y si harán o no reformas constitucionales para dar sustento legal a los coordinadores.

Pero no fue el único tema que creció durante la ausencia de Alfaro. Está ahí también el litigio que inició Carmen Aristegui y la organización internacional Artículo 19, que se dedica a la defensa de la Libertad de Expresión y del trabajo periodístico, luego de que por una queja por presunta “guerra sucia” en su contra, el Instituto Electoral de Jalisco (IEPCJ) ordenó al portal Aristegui Noticias bajar una investigación de la reconocida reportera Anabel Hernández, que llevaba por título: “Enrique Alfaro, bajo investigación de EU por presuntos vínculos con el narcotráfico”. La duda es si el gobernador electo continúa o para este tema en tribunales, como señal de la nueva etapa de respeto a los medios que prometió el viernes 6 de julio, antes de irse de vacaciones.

Desde luego en la agenda acumulada está también el inicio de la entrega-recepción que empezará a planear mañana con Aristóteles Sandoval y que esbozó ayer. Veremos.

jbarrera4r@gmail.com

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