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- Guadalajara culta (y II)

Lo dijo Raúl Padilla López, principal promotor y presidente del Patronato del flamante Centro de Artes Escénicas (CAE) de la Universidad de Guadalajara (UdeG), en el acto inaugural del mismo: “Una sociedad culta permite cuestionarse a sí misma”. Hay que ver, ahora, si la sociedad en cuyo beneficio, supuestamente, se invirtió dinero público para poner ese complejo de salas a su servicio, está interesada en cuestionarse a sí misma; si desea suscribirse al concepto que Kant acuñó para la Ilustración entendida como una suma de valores (la razón, la ciencia, el progreso, la belleza, el humanismo…): “es la emergencia del hombre de su autoimpuesta inmadurez”.

-II-

Agregar el CAE al catálogo de espacios públicos disponibles en Guadalajara para el arte y la cultura, de ninguna manera garantiza que estén por venir tiempos mejores para el arte y la cultura en Guadalajara. Los espacios referidos cumplirán esa función en la medida en que haya promotores comprometidos en serio con la cultura. De haberlos, es obvio que en su gestión deberán remar contra la corriente. Tendrán que moverse en un medio adverso.

Pruebas de ello: en Guadalajara hubo presentaciones, relativamente recientes, de Dmitri Hvorostovsky en el Auditorio Telmex y Anna Netrebko en el Teatro Diana; en cambio, debió cancelarse un recital de Renee Fleming en el Diana… por la escasa demanda de boletos. Así, Guadalajara –que rompió ya la tradición de que en el Teatro Degollado hubiera una o dos funciones de ópera… ¡al año!— se descartó como posible sede en la reciente gira mexicana de Elina Garanca. En compensación, los festivales de rock, regaeton o banda, o las presentaciones de Julión Álvarez o Paquita la del Barrio, convocan multitudes.

-III-

En “La Civilización del Espectáculo”, Mario Vargas Llosa traza algunos rasgos que –conforme a la citada frase de Raúl Padilla— valdría considerar: “El primer lugar en la tabla de valores vigente lo ocupa el entretenimiento (…); divertirse, escapar del aburrimiento, es la pasión universal”; “la cultura en que vivimos inmersos no propicia, más bien desalienta, esos esfuerzos denodados que culminan en obras que exigen (del espectador) una concentración intelectual casi tan intensa como la que las hizo posibles”…

En lo que se discute –o se demuestra— si Guadalajara está o no retratada en esos rasgos, viene al caso recordar que, ya desde el siglo XVII, Lope de Vega lamentaba que “el vulgo pide, y pues lo paga, es justo / hablarle en necio para darle gusto”.
 

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  • Conjunto de Artes Escénicas (CAE)
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