Así afecta el cortisol alto a tu cuerpo por estrés
Con el estrés, el cuerpo libera cortisol, una hormona que prepara al organismo para responder ante una amenaza
En nuestros días, el estrés se ha convertido en una palabra de uso común. Pero es mucho más profundo de lo que parece, porque además de las respuestas psicológicas que emanan ante él, también existe un factor biológico que determina su funcionamiento: hablamos del cortisol.
En un entorno cada vez más acelerado, aprender a convivir con el estrés —y no sólo a combatirlo— se vuelve una necesidad. Porque más que eliminarlo, el verdadero desafío está en evitar que tome el control.
Lee: Por qué no puedes salir de una relación tóxica; la explicación del cerebro
El estrés, en esencia, es una respuesta natural. Así lo explica Ingrid Vargas Huicochea, coordinadora de Investigación del Departamento de Psiquiatría y Salud Mental de la Facultad de Medicina de la UNAM, quien subraya que se trata de una reacción física y mental ante situaciones que implican cambio, presión o incertidumbre. Es, en otras palabras, un mecanismo de adaptación: el cuerpo intenta volver a su equilibrio.
¿Cuándo el estrés es bueno o malo para la persona?
No todo estrés es perjudicial. Existe el llamado eustrés, una forma positiva que impulsa, motiva y acompaña momentos importantes de la vida, como una graduación o una boda. Pero cuando se vuelve constante, aparece su contraparte: el distrés. Este tipo de estrés sostenido puede derivar en ansiedad, depresión, fatiga e incluso problemas cardiovasculares y cerebrales.
Revisa: Precio de la gasolina en México. Costos del 21 al 27 de marzo
La diferencia no siempre está en la intensidad del problema, sino en su duración o en la capacidad de cada persona para enfrentarlo. Cuando los factores estresantes no desaparecen o cuando existe una vulnerabilidad individual, el organismo deja de recuperarse. Es entonces cuando el estrés comienza a pasar factura, tanto en la mente como en el cuerpo.
¿Qué pasa a nivel biológico con el estrés?
A nivel biológico, el proceso es claro. El cuerpo libera cortisol, una hormona que prepara al organismo para responder ante una amenaza: eleva la presión arterial y los niveles de glucosa. Pero cuando esta activación se prolonga, algunas funciones cognitivas empiezan a deteriorarse. La atención, la memoria y la concentración se ven afectadas, y con el tiempo también lo hace el estado emocional.
En ese punto, las respuestas pueden variar. Algunas personas desarrollan síntomas de ansiedad: preocupación constante, irritabilidad, alteraciones del sueño y una sensación persistente de nerviosismo, incluso ante situaciones menores. Otras se inclinan hacia la depresión, con ánimo bajo, pérdida de interés en actividades cotidianas, cambios en el apetito, insomnio o somnolencia excesiva, así como pensamientos de desesperanza.
Consulta: Tu código postal define si comes sano en México, revela estudio
El cuerpo tampoco queda al margen. El estrés prolongado puede provocar alteraciones en el ritmo cardíaco, hipertensión, problemas gastrointestinales como gastritis o colitis, y afecciones dermatológicas. A esto se suman síntomas físicos asociados a la ansiedad, como dolor muscular, dificultad para respirar, palpitaciones o incluso sensaciones que pueden confundirse con un infarto.
¿Cómo evitar que el estrés se convierta en un problema de salud?
La especialista plantea tres pasos clave. El primero es identificar los estresores: reconocer qué situaciones de la vida cotidiana generan tensión. El segundo, observar las propias reacciones frente a ellos. Y el tercero, evaluar cuáles de esas respuestas contribuyen al bienestar y cuáles lo deterioran.
Además: Dólar sube frente al peso; así cierra el tipo de cambio esta semana
Este ejercicio implica también aceptar una realidad incómoda: no todo puede cambiarse de inmediato. Pero reconocerlo, lejos de ser una derrota, puede aliviar la carga emocional. En lo que sí es modificable, el margen de acción es amplio: desde ejercicio físico, meditación o yoga, hasta apoyo profesional.
En este sentido, la psicoterapia deja de ser un recurso exclusivo para trastornos mentales y se convierte en una herramienta cotidiana, como la Gestalt.
* * * Mantente al día con las noticias, únete a nuestro canal de WhatsApp * * *
OA