Luz Aldán: sanar y reír entre amigas
La actriz protagoniza la cinta “Hasta que amanezca”, una comedia sobre amistad, heridas del pasado y reconciliaciones pendientes
La amistad, con sus complicidades y desencuentros, se convierte en el eje narrativo de “Hasta que amanezca”, una comedia que explora la manera en que los vínculos personales se transforman con el paso del tiempo. La actriz Luz Aldán participa en este proyecto que ya se encuentra disponible en la plataforma HBO Max, donde comparte pantalla con Cassandra Sánchez Navarro, Laura Londoño y Giovanna Romo, en una historia que coloca en el centro la relación entre cuatro mujeres que intentan reconciliarse después de años de distancia.
Desde su lectura inicial del guion, Aldán encontró en la película un tono distinto al de muchas producciones recientes dentro de la comedia romántica. El proyecto llegó a sus manos mientras se encontraba trabajando en otro rodaje en Bogotá (Colombia), y desde entonces identificó en el personaje una oportunidad para explorar registros interpretativos que se alejaban de sus experiencias previas en pantalla.
“Adriana Pelussi y Miguel García Moreno, que son unos grandes guionistas, ya eran una garantía para mí. Sabía que iba a leer algo interesante. Entonces la leí y quedé enamorada del personaje que me tocó interpretar, que es ‘Diana’”, comparte la actriz, en entrevista con EL INFORMADOR.
“Me parece hilarante, simpática, me conmovió y me encantó la dinámica con las amigas. Me pareció algo diferente a lo que estamos acostumbrados a ver en el cine mexicano”.
La historia sigue a un grupo de amigas que, tras un conflicto ocurrido años atrás, se reúne durante una sola noche con la intención de resolver tensiones pendientes. En ese contexto, el personaje de “Diana” asume el papel de mediadora, decidida a recuperar la relación entre las protagonistas y recordarles el valor de los lazos construidos a lo largo del tiempo. La trama se desarrolla en un tono ligero, aunque incorpora momentos de reflexión sobre la amistad, el perdón y la memoria compartida.
Para la actriz, uno de los principales atractivos del proyecto radica en la manera en que la película aborda la amistad femenina desde una perspectiva cotidiana. En lugar de centrarse en la confrontación constante entre personajes, la historia apuesta por la convivencia, el acompañamiento y la posibilidad de reconciliación, elementos que, según explica, forman parte de la experiencia común de muchas personas.
“Nos vendieron durante mucho tiempo la idea de que las mujeres siempre íbamos a ser enemigas, y no hay cosa más equivocada que eso. Claro que tenemos conflictos, como cualquier ser humano, pero los hombres también tienen conflictos entre ellos y con las mujeres. Eso es parte de la vida, no de un género en específico. Esta película apela a la unión, a la amistad, a las personas con las que creces y que siguen siendo parte de tu vida”, dice.
La comedia como hilo narrativo
El tono de comedia se convierte en un recurso narrativo para abordar situaciones emocionales complejas. A lo largo de la historia, las protagonistas enfrentan recuerdos incómodos, discusiones pendientes y decisiones que marcaron su relación. La risa aparece como un mecanismo para transitar esos momentos, una herramienta que permite acercarse a temas sensibles sin perder la ligereza del relato.
En este sentido, Aldán subraya que la comedia exige un trabajo interpretativo preciso, donde el ritmo y la intención de cada escena determinan el resultado final. La preparación del personaje implicó una lectura detallada del guion y una comprensión profunda de la motivación emocional de “Diana”, así como una coordinación estrecha con el director y el resto del elenco.
“La comedia es cosa seria. Cuando uno se toma las cosas muy en serio es cuando surge la comedia. No se trata de querer contar el chiste ni de querer ser gracioso, sino de vivir la escena como se tiene que vivir. Entonces la comedia surge naturalmente”, asegura.
Uno de los retos principales para la actriz fue construir un personaje con rasgos distintos a los propios. “Diana” se caracteriza por tomar decisiones impulsivas y asumir posturas que Aldán reconoce como ajenas a su manera habitual de actuar. Ese contraste, lejos de representar una dificultad, se convirtió en un estímulo creativo que le permitió explorar nuevas posibilidades interpretativas.
“Lo que más me gustó de ella es que es lo opuesto a mí. Tal vez hay cosas que yo, siendo Luz, diría: ‘Yo no haría eso’, pero ‘Diana’ sí lo hace. Cuando una es actriz, tienes que defender a tu personaje a capa y espada, aunque no concuerdes con sus maneras de ser o con sus puntos de vista”.
El proceso de filmación se desarrolló en un ambiente de colaboración constante entre las actrices, quienes compartieron ensayos y jornadas de rodaje que favorecieron la construcción de la química en pantalla. La convivencia cotidiana permitió que los vínculos entre los personajes se consolidaran de manera natural, facilitando la credibilidad de las relaciones que la historia propone. “Son actrices muy entregadas, con una intuición tremenda y con una disposición para jugar que es muy valiosa. Creo que tuvimos muy buena química desde el principio. Todas estábamos en la misma sintonía sobre la historia que queríamos contar”, recuerda Aldán.
Una película que celebra la amistad
Tras su estreno en la plataforma digital, la película ha generado reacciones entre el público que, según relata la actriz, han girado en torno al tema central de la amistad.
Algunos espectadores han compartido experiencias personales después de ver la historia, desde reencontrarse con antiguos amigos hasta retomar conversaciones que habían quedado pendientes.
“He recibido mensajes de personas que me dicen que después de ver la película le marcaron a sus amigas y se reunieron. Siento que esa es la labor del arte: mover algo en las personas, aunque sea pequeño. Que te haga recordar y regresar al pasado con una sonrisa”.
Disponible en HBO Max, “Hasta que amanezca” se integra a la oferta de comedia contemporánea con una propuesta centrada en la vida cotidiana y en los vínculos afectivos que atraviesan distintas etapas de la vida.
A través de situaciones humorísticas y momentos de introspección, la película recuerda que los vínculos que se construyen con el tiempo pueden transformarse, romperse o reconstruirse, pero rara vez desaparecen por completo.
CT