Charros arranca temporada de la LMB con paliza y blanqueada sobre Acereros
Jalisco se impuso 9-0 sobre Monclova en el estadio Panamericano
En una noche perfecta en la que el pitcheo lució y la ofensiva fue letal, los Charros de Jalisco consiguieron un debut triunfante en la temporada 2026 de la Liga Mexicana de Béisbol tras apalear y blanquear a los Acereros de Monclova por una pizarra de 9-0 en la Serie Inaugural que se disputó en el estadio Panamericano.
Luego de un par de entradas tensas con los lanzadores siendo figuras sobre el diamante de juego, la ofensiva de Jalisco despertó gracias a que Allen Córdoba bateara un jonrón que significó el comienzo de una feria de batazos largos, ya que enseguida de él, vino Donny Sands para conectar otro cuadrangular que, además, se llevó por delante a Mateo Gil.
En el montículo, Zac Grotz emergió como el artífice de la victoria con un sólido pitcheo que limitó cualquier intento de reacción por parte de Acereros. El estadounidense trabajó a lo largo de cinco innings en los que permitió solo dos imparables y, por el contrario, ponchó a cinco rivales, luciendo un brazo derecho imposible de descifrar.
Mientras que, otros de los consentidos por parte de la afición hizo su aparición para llevarse los aplausos. Billy Hamilton tuvo una destacada actuación, luego de que produjera la cuarta rayita para los Charros con un sencillo. Pero lo más sorprendente vino después. Con Mateo Gil bateando, Hamilton se robó tercera base y timbró la quinta carrera en bola ocupada, haciendo uso de su incansable velocidad que tanto le caracteriza.
La cereza al pastel llegó con Kyle Garlick pegando el tercer cuadrangular que llevó consigo a dos hombres a bordo. Finalmente, para darle cierre a la fiesta, Alfredo Hurtado se sumó con un sencillo que mandó a tierra prometida a Fargas para sellar el triunfo albiazul.
El trabajo desde el montículo también fue redondo gracias a que el bullpen se comportó a la altura. Relevaron Juan Robles, Aaron McGarity y José Montijo —quien realizó su debut en la LMB—, entre los tres toleraron apenas cinco imparables.