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Se levantan de sus cenizas

Las Águilas, con nueve jugadores, le sacaron el empate a los Pumas


 Punto logrado con garra. Con un gol en los instantes finales del encuentro, Águilas del América vino de atrás y con nueve hombres empató 2-2 con Pumas de la UNAM, en el Clásico capitalino disputado en la Fecha 7 del Torneo Apertura 2018.

Ambos equipos llegaron a 11 puntos, pero mientras el conjunto universitario dirigido por David Patiño se coloca en el sexto puesto, la escuadra que dirige Miguel Herrera se fue a la quinta posición.

En duelo donde ambos llegaron a la baja, Pumas dejó vivir a un aguerrido América, que con nueve hombres y fiel a su estirpe se levantó de las cenizas, para rescatar un empate con sabor a triunfo, en una edición vibrante del Clásico capitalino, que tuvo expulsiones y lesionados.

Apenas comenzaba el encuentro cuando la zaga americanista cometió un error garrafal, que la conexión entre el canterano felino Alan Mozo y el chileno Felipe Mora aprovechó para poner el 1-0 con un soberbio remate de cabeza del andino, en lo que podría ser la auténtica definición de “gol de vestidor”.

Cuando menos merecía el América, apareció Oribe Peralta (33’), quien fiel a su sana costumbre de aparecer en escenarios grandes, sacudió a la defensa felina tras una jugada personal pare vencer al portero Alfredo Saldívar con disparo por abajo y a su izquierda, para el 1-1.

Las altas revoluciones a las que se jugaba el encuentro contagiaron al colombiano Roger Martínez, quien al sentir la férrea marca del español Alejandro Arribas, quien lo amarró cual fiel luchador de judo, tiro un codazo que el árbitro Fernando Guerrero no dudó en sancionar con tarjeta roja, a los 38 minutos.

De nueva cuenta el cuadro americanista vería el cartón rojo, esta vez sería el paraguayo Bruno Valdez quien perdería los papeles, al cometer una dura entrada sobre Pablo Barrera para dejar con nueve hombres al América, a los 68 minutos.

Fue sólo cuestión de tiempo para que el atacante paraguayo Carlos González capitalizara la ventaja felina, con un remate de cabeza que dejó fuera de acción a Agustín Marchesín y puso al 73’ contra las cuerdas al cuadro de Coapa con el 2-1 para los universitarios.

Y en tiempo de compensación surgió la magia de un alicaído equipo azulcrema, que encontró en Andrés Ibargüen la llave para emparejar el partido, con un centro que midió al experto rematador aéreo Henry Martin, para con el 2-2 hacer estallar en júbilo el Estadio Azteca y ahogando el “¡Goya!” que ya cocinaba la hinchada felina como grito de victoria.

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