MUNAT reabre: del conflicto político al patrimonio vivo
Con una inversión de 15 millones de pesos, Jalisco busca devolverle al museo su vocación cultural rumbo al Mundial 2026 y al aniversario del paisaje agavero como Patrimonio Mundial
Tras permanecer cerrado desde octubre de 2024 y en medio de la polémica generada por las modificaciones realizadas durante la administración del hoy ex alcalde de Tequila, Diego Rivera Navarro, el Museo Nacional del Tequila (MUNAT) se prepara para reabrir sus puertas el próximo 5 de junio con una nueva etapa enfocada en recuperar su vocación cultural y patrimonial.
José Luis Coronado Vázquez, director del OPD Museos, Exposiciones y Galerías de Jalisco (MEG), declaró en entrevista con EL INFORMADOR, que el reto consiste en devolverle el sentido y difundir la historia del tequila y del paisaje agavero como parte esencial de la identidad mexicana.
“El museo se creó para resguardar información y materiales sobre la historia del tequila, hablar del paisaje agavero y del tequila como un elemento muy importante para la identidad nacional de México. Lo que estamos trabajando es un guion que nos permita recuperar ese sentido del museo, pero actualizado al siglo XXI”, explicó.
El recinto permaneció cerrado desde la llegada de la pasada administración municipal, encabezada por Diego Rivera Navarro, quien obtuvo una suspensión provisional contra la vinculación a proceso dictada en su contra por delincuencia organizada con fines de secuestro.
La medida cautelar no implica su liberación, por lo que permanecerá recluido en el Centro Federal de Readaptación Social (Cefereso) número 1, Altiplano, ubicado en Almoloya de Juárez, Estado de México.
Desde entonces comenzaron a circular versiones sobre el presunto uso irregular del inmueble histórico, incluso rumores de que había sido habilitado como residencia del alcalde.
Meses después, la Fiscalía General de la República (FGR) confirmó investigaciones contra Rivera Navarro por modificaciones realizadas sin autorización del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), situación que derivó en el aseguramiento del inmueble bajo la carpeta de investigación FEIDA-JAL/0000616/2025.
No fue sino hasta marzo de este año cuando el Gobierno de Jalisco obtuvo la posesión legal del espacio para comenzar su recuperación. Sin embargo, el proceso fue lento. Coronado recordó que cuando recibieron el inmueble todavía existían áreas bajo resguardo federal.
“Nosotros el 10 de marzo recibimos el inmueble, pero todavía tenía varias secciones resguardadas por la Fiscalía General de la República. Finalmente, el 28 de abril acudió personal de la Fiscalía y de la Consejería Jurídica para retirar los sellos y ya pudimos acceder completamente al edificio”, detalló.
Al ingresar, el equipo encontró espacios adaptados como oficinas administrativas del ayuntamiento, aunque descartó daños estructurales mayores.
“Lo que encontramos fueron oficinas tal cual: oficinas de regidores, del presidente municipal, una biblioteca. Había plafones, paredes de tabla roca y adecuaciones sobrepuestas. Hasta ahora no hemos detectado un daño mayor al inmueble”, afirmó.
El director de MEG insistió en que, hasta el momento, todo apunta a que las intervenciones fueron reversibles.
“Técnicamente hay una Dirección de Conservación de Edificios que está revisando la obra civil, pero lo que he podido ver me parece totalmente reversible. Son elementos puestos por encima, no modificaciones a la estructura original”.
Alista su renacimiento
Coronado considera que la reapertura representa una oportunidad importante para resignificar el museo en uno de los momentos más relevantes para la región tequilera.
“A mí me da mucho gusto que ya se dio este paso porque a veces son procesos administrativos y jurídicos muy tardados. Nos entusiasma mucho poder aprovechar este proyecto y que el museo regrese a dar sus funciones originales al público”.
La reapertura será gradual. La primera etapa arrancará el 5 de junio con una exposición de artes plásticas y un programa cultural pensado para atraer tanto a visitantes locales como extranjeros.
“Estamos preparando una exposición de artistas jaliscienses contemporáneos y un programa de actividades artísticas. A lo largo del año se irán dando otras etapas posteriores”, adelantó.
El contexto no es menor. En 2026 se cumplen 20 años de la inscripción del paisaje agavero y las antiguas instalaciones industriales de Tequila en la lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO, además de que Jalisco espera una importante afluencia turística derivada de la Copa Mundial de Futbol.
“Sin duda, 2026 es un año muy relevante para Jalisco y para Tequila. Vendrá mucha gente por el Mundial, pero además se cumplen 20 años del reconocimiento al paisaje agavero. Para nosotros es un momento muy simbólico”.
Para concretar esta nueva etapa, la Secretaría de Cultura de Jalisco destinó una bolsa de 15 millones de pesos que contempla rehabilitación, operación y programación del recinto durante este año.
Cabe señalar que el recinto ya cuenta con una responsable operativa. Desde el 4 de mayo, Yolena Carranza quedó al frente del espacio como coordinadora del museo bajo la estructura del OPD Museos, Exposiciones y Galerías.
Pensar a largo plazo
José Luis Coronado Vázquez subrayó que uno de los errores más frecuentes en proyectos culturales es concentrar recursos únicamente en la apertura de espacios sin garantizar su funcionamiento a largo plazo.
“En los museos no solamente necesitas recurso para arrancarlos o para la obra civil. También necesitas presupuesto para operarlos, para el personal, para el mantenimiento y para generar actividades constantes. Nos interesa mucho cuidar esa parte”.
Añadió que el objetivo es evitar que el MUNAT se convierta en un recinto estático o eventualmente abandonado.
“Queremos que el público tenga motivos para venir y también para regresar. Nos interesa tener exposiciones permanentes o semipermanentes, pero también otras temporales que cambien por lo menos una vez al año”.
La estrategia contempla además actividades paralelas como charlas, talleres, recorridos guiados, presentaciones musicales y eventos escénicos que permitan convertir el museo en un espacio vivo y de convivencia social.
“Los museos son espacios privilegiados. Son lugares que te permiten cambiar el ritmo de la vida cotidiana y tienen que ser disfrutables. Queremos que la gente los vea también como puntos de encuentro y convivencia”.
Incluso, dijo, existe un esfuerzo interno por fortalecer la atención al visitante desde una perspectiva más cercana y humana. “El reto es que podamos atender a nuestros usuarios como si estuviéramos trayendo a un familiar o a un ser querido”.
Durante el periodo comprendido entre el 5 de junio y el 5 de julio se desarrollará un programa especial de actividades culturales pensado para coincidir con la llegada de visitantes nacionales e internacionales.
Entre las actividades destaca la exposición “Tierra mojada de las tardes líquidas”, integrada por obra de artistas jaliscienses contemporáneos perteneciente a la colección de Claudio Jiménez Vizcarra. También habrá presentaciones de música popular los fines de semana.
CT