La memoria visual de Jalisco en 100 imágenes
Bajo la curaduría de Rafael del Río, “WunderKammer ” reúne a 82 artistas en una muestra que celebra la diversidad de la fotografía en el Estado desde 1980 hasta 2025
La fotografía en Jalisco no cabe en una sola mirada. Tampoco en una sola generación, una técnica o una definición. Esa diversidad es la que intenta capturar “WunderKammer: la cámara de maravillas. Muestra mínima de fotografía en Jalisco (1980-2025)”, exposición que reúne 100 imágenes de 82 fotógrafas y fotógrafos bajo la curaduría de Rafael del Río, en un ejercicio que busca registrar parte de la memoria visual del Estado y, al mismo tiempo, abrir una conversación sobre el presente del oficio.
La muestra está montada en la galería Jesús Guerrero Galván de la Biblioteca Pública del Estado “Juan José Arreola” y terminará el 30 de junio.
Inspirada en las antiguas “cámaras de maravillas” surgidas durante el Renacimiento -espacios donde convivían arte, ciencia, objetos y curiosidades-, la muestra propone un recorrido por distintas formas de entender la fotografía: desde el fotoperiodismo hasta la experimentación conceptual, pasando por el paisaje, el cuerpo humano, la identidad, la naturaleza y la vida cotidiana.
“Sería imposible también en una sola edición poder considerar el gran número de creadores que tenemos en nuestra entidad. Entonces, ha sido pensado así como un proyecto vivo de fotografía que al tiempo se irá resignificando, reacondicionando para cumplir con todas las expectativas de las narrativas que queramos abordar”, explicó Ricardo Duarte, coordinador de Artes Plásticas, Visuales y Digitales de Cultura UDG.
Duarte señaló que el proyecto nació de la necesidad de reconocer el peso que la fotografía ha tenido en la construcción de la memoria en Jalisco y de reunir distintas generaciones de autores.
“Tenemos la gran fortuna de que el occidente del país, Jalisco particularmente, tiene una gran riqueza de talento en ese sentido. Estamos hablando de distintas generaciones. Era importante que pudiéramos hacer un recuento de aquellos creadores que han nutrido y generado un acervo visual, documental y de memoria donde pudieran confluir las miradas de los grandes maestros, pero también de las jóvenes generaciones”.
La semilla de esta exposición comenzó años atrás. Rafael del Río recordó que hace más de dos décadas la revista Cuarto Oscuro publicó un número especial dedicado a fotógrafos de Jalisco. Desde entonces, surgió la inquietud de construir una nueva muestra que diera cuenta de la evolución de la fotografía local.
“Pedro Valtierra me pidió que iniciara una selección incluyente de fotógrafos de distintas disciplinas, grupos y edades. Con la ayuda y gran gestión de Ricardo Duarte logramos concretar una primera salida de esta iniciativa”, comentó el curador.
La exposición reúne obra de 34 mujeres y 48 hombres, algunos radicados en Jalisco y otros viviendo fuera del país. Del Río explicó que la intención fue crear una aproximación narrativa que permitiera dialogar a las imágenes entre sí.
“Se realizó una selección y un diseño narrativo en colectivo, haciendo que una foto dialogue con sus pares. Se hizo una elección de una o dos fotos en promedio por autor”.
Entre 21 y 90 años
Las imágenes fueron agrupadas en siete ejes temáticos y abarcan procesos realizados con negativo, fotografía digital, celular e incluso herramientas de inteligencia artificial. Para Del Río, esa convivencia técnica refleja la transformación constante del medio.
“La fotógrafa más joven tiene 21 años, el fotógrafo mayor tiene ya casi 90 años. Es una pequeña muestra, pero es un ejercicio colectivo de edición narrativa”.
El proyecto busca convertirse en un archivo en expansión. Duarte adelantó que la muestra fue diseñada pensando en futuras itinerancias y en la posibilidad de seguir creciendo con nuevos autores y lecturas.
“Al final del tiempo se irá conformando también como un gran archivo, un gran acervo que será propicio para la consulta, que nos permitirá conocer a los distintos creadores y considerar todas las visiones de manera incluyente”, señaló.
¿Crisis en el fotoperiodismo?
La conversación alrededor de la exposición derivó hacia la crisis que enfrenta el fotoperiodismo y la pérdida de espacios para quienes trabajan con la imagen documental.
“Todos sabemos que el periodismo en general está en crisis. Cada vez hay menos empleo y los sueldos son mal pagados. Hay muy poco apoyo a los trabajos de investigación, que son los más interesantes”, señaló Rafael del Río y agregó que el problema no sólo tiene que ver con la precarización laboral, sino con la forma en que la producción masiva de imágenes ha modificado la percepción sobre la fotografía.
“Con el uso masivo de la foto se ha desvalorado mucho el sentido de la fotografía como lenguaje y como herramienta para propiciar discursos o testimonios más allá del registro”.
Aun así, consideró que proyectos como “WunderKammer” funcionan como detonantes para reabrir el debate sobre el valor cultural y documental de la imagen.
“Son como chispazos, iniciativas para propiciar el debate. Es muy necesario tener estructuras: salarios dignos, espacios donde puedas trabajar y desarrollarte. Son pendientes muy necesarios”.
Ricardo Duarte coincidió en que actualmente existe una diferencia importante entre generar imágenes y construir fotografía.
“Muchos hacemos imágenes todos los días. Nuestro archivo y nuestra memoria visual se alimentan constantemente, pero la pregunta es de qué alimentamos nuestra memoria visual. ¿Cuántas de esas imágenes llegan a imprimirse? ¿Cuántas permanecen?”.
Sin embargo, señaló que la digitalización y la reducción de espacios en medios de comunicación provocaron que muchos periódicos prescindieran de fotoperiodistas, sustituyéndolos por registros inmediatos realizados con dispositivos móviles.
“Me parece que la fotografía es muchísimo más que eso. La presencia y la labor de los fotógrafos es muchísimo más”, concluyó.
La suma de 82 fotógrafas y fotógrafos
- Ada O’Connor.
- Alanis Mercado.
- Alberto Gómez Barbosa.
- Alfonso Hernández.
- Alfredo García Andrade.
- Alfredo Moya.
- Andrea Murcia.
- Ángel Llamas.
- Antonio Romero.
- Arturo Campos.
- Arturo Ortega.
- Bernardo Deniz.
- Brenda Solís.
- Carlos Ibarra.
- Carlos Ortega.
- Carlos Zepeda.
- Cecilia Hurtado.
- Cecilia Salcedo.
- Cecilia Santos.
- Celeste Ortega.
- Chanel Castillo.
- Claudia López.
- Cuitláhuac Correa.
- David Rosas.
- Diego Reynoso.
- Elizabeth Dalziel.
- Elizabeth Getse Barrera.
- Enrique Orva.
- Esteban Sibar.
- Eva Becerra.
- Evert Arrañaga.
- Fabricio Atilano.
- Fabyola Rosales Calderón.
- Fernando Carranza.
- Francisco Guasco.
- Gina Torres Niembro.
- Giorgio Viera.
- Héctor Hernández.
- Humberto Muñiz.
- Israel Rodríguez.
- Itzel Michel.
- Iván García.
- Jimena Hinojosa.
- Jorge Alberto Mendoza.
- Jorge E. Barragán.
- José Hernández-Claire.
- José Martínez Verea.
- Juan Carlos López Díaz.
- Karen Ortega.
- Kika Sánchez.
- Luis / Caballo.
- Luis Fernando Moreno.
- Luis Francisco Rodríguez.
- Mar Rodríguez.
- Marco Antonio Nava.
- Mariano Aparicio.
- Maru Martí.
- Michelle Freyra.
- Miguel Gómez Curiel.
- Miriam Jiménez.
- Mon Montero.
- Mónica Cárdenas.
- Nabil Quintero.
- Natalia Fregoso.
- Orlando Torres.
- Paula Islas.
- Paz Cárdenas.
- Pedro Franco.
- Raúl Méndez.
- René Valencia.
- Ricardo Guzmán.
- Roberto Antillón.
- Rocío Lomelí.
- Rodrigo Macías Puga.
- Sarahí Melano.
- Sergio Garibay.
- Shalom Aguilera.
- Tonatiuh Figueroa.
- Ulises Ruiz.
- Xill Fessenden.
- Yolanda Escobar.
- Zoé Aguilar.
“Teníamos que saber de nuestra fuente”: Eva Becerra
Entre quienes participan en la muestra se encuentra la fotógrafa Eva Becerra, quien reflexionó sobre la transformación del oficio desde su experiencia en medios impresos.
“El minimizar o ya no ver tan importante el espacio gráfico y también el valor de la persona que hace esas fotos, creo que ya tiene mucho tiempo”, afirmó.
Becerra recordó que antes existía una mayor especialización dentro de los periódicos y que el trabajo del fotoperiodista implicaba conocimiento profundo de las fuentes que cubría.
“No nada más éramos fotógrafos, éramos fotoperiodistas. Teníamos que saber a lo que íbamos, teníamos que saber de nuestra fuente. Eso nutría nuestras fotografías”.
Incluso, aseguró que en más de una ocasión una imagen detonaba investigaciones completas dentro de las redacciones.
“A partir de una foto era la primera plana. Porque se daban cuenta de cosas que habían pasado y que el reportero no había visto”.
La fotógrafa también destacó el carácter colectivo y diverso de la exposición, especialmente la presencia de distintas generaciones y miradas femeninas dentro de la curaduría.
“Lo más bonito es la gran selección que hizo Rafael del Río, cómo está contada la historia dentro de la sala y el destacar la participación de la mujer y el tema de la mujer”.
Su fotografía seleccionada, titulada “Desarmada”, fue tomada con un teléfono celular y surgió de una reflexión íntima sobre la vulnerabilidad femenina.
“Más que lo propio que muestra la fotografía, es una metáfora sobre cómo a veces nos sentimos las mujeres. Por cuestiones emocionales, políticas, por confrontar la vida y estos tiempos”.
La imagen fue capturada cerca de la colonia Constitución y, según explicó, refleja también cómo las nuevas generaciones de fotógrafos han aprendido a convivir entre herramientas digitales y herencias analógicas.
“No nacimos con un teléfono en la mano, no nacimos con una computadora. Hay miradas análogas, pero también nuevas formas de transformar la imagen”, finalizó.
CT