El sueño detrás del cartel del FICG 41
Tras más de 15 años de trayectoria, Luévanos cumple una meta personal al diseñar la imagen oficial del festival de cine
Antes de que una película exista, todo comienza con un instante invisible. Una idea que aparece, se cuestiona y comienza a tomar forma. Ese momento íntimo y silencioso es el punto de partida del cartel oficial del Festival Internacional de Cine en Guadalajara (FICG) en su edición 41, diseñada por el artista visual Ricardo Luévanos, quien concibió la imagen como una reflexión sobre el proceso creativo detrás del cine.
EL INFORMADOR conversó con el creador del cartel del festival, que se realizará del 17 al 25 de abril. Luévanos nos recibió en su taller, en su lugar de trabajo, donde todo se crea. Explicó que la invitación para realizar el cartel significó un logro personal largamente esperado. “Para mí es un sueño cumplido, tengo más de 15 años dedicándome a esto y es algo que siempre quise hacer. Entonces, este año que me buscaron para crearlo, la verdad fue una emoción que no pude contener y ha sido un proceso maravilloso hacerlo”, comparte.
La pieza coloca en el centro una mirada profunda que alude al momento en que surge una idea. Alrededor aparecen pájaros tejedores construyendo nidos con precisión, una metáfora visual del trabajo cinematográfico. Cada ave representa pensamientos en distintas etapas: algunos permanecen, otros cambian y otros desaparecen.
El concepto surgió desde una reflexión personal sobre la creación. “Toda la onda de este cartel se centra en la mirada, en ese momento en el cual llega una idea a tu mente y entras en introspección para empezar a analizar cómo materializarla y cómo llevarla a cabo”, explica. Esa ambigüedad emocional es deliberada ya que el artista busca que la imagen no tenga una sola lectura. “Es una mirada que puede interpretarse de muchas maneras. Hay quien me dice que transmite miedo, otros ven algo distinto, y creo que eso es lo interesante”.
Las aves, elemento recurrente en su obra, funcionan como puente entre naturaleza y emociones humanas. El diseñador señala que desde sus inicios ha explorado analogías entre el comportamiento animal y la experiencia humana. En esta ocasión eligió al pájaro tejedor por su capacidad de construir estructuras complejas a partir de elementos simples.
“Son aves que, a través de fibras, ramas y hojas, van construyendo nidos muy complejos. Entonces es una analogía directa con la construcción de algo cinematográfico y por eso están en el cartel como un reflejo de una mente activa todo el tiempo”, comenta.
A lo largo de más de una década de carrera, su discurso visual se ha mantenido, aunque la técnica ha cambiado significativamente. Luévanos describe su trabajo como una constante búsqueda de contrastes: belleza y dolor, lo análogo y lo digital, lo emocional y lo conceptual.
“Ha evolucionado no tanto en cuanto a discurso, pero sí muchísimo en cuanto a técnica. Mi trabajo siempre ha sido una mezcla entre lo análogo y lo digital, entre mostrar algo bello que, cuando lo analizas, también puede provocar cierto dolor interior”, afirma. Recuerda que comenzó trabajando principalmente con collage y registros fotográficos, mientras que con el tiempo desarrolló un método propio que integra dibujo digital y pintura acrílica.
Orgullosamente del CUAAD
Parte esencial de la formación de Ricardo Luévanos ocurrió en el Centro Universitario de Arte, Arquitectura y Diseño (CUAAD) de la Universidad de Guadalajara, etapa que describe con afecto. “Puedo decir que es la etapa más feliz de mi vida. Ahí conocí a la gente más maravillosa, amigos con los que sigo creciendo y desarrollando proyectos. Soy orgullosamente del CUAAD”.
Su trayectoria incluye colaboraciones con marcas y proyectos editoriales, experiencias que le enseñaron a equilibrar la libertad creativa con las necesidades del encargo. Reconoce que al inicio cedía más ante las solicitudes externas, pero la experiencia ha transformado esa relación.
“A veces hay que ceder, pero con el tiempo también las marcas y las personas empiezan a respetar más tu visión y te dejan ser más libre en lo que haces”, señala.
Más que explicar el significado de sus piezas, Luévanos prefiere que el público construya su propia interpretación. Define su obra como una “trampa visual”: imágenes que atraen primero por su estética y luego invitan a una reflexión más profunda.
“Me gusta crear piezas muy efectivas a la vista, que te llaman por los colores y las formas, pero cuando entiendes de qué van, rompen algo en tu interior. Me interesa que la gente profundice en sus pensamientos y se replantee ciertas cosas”.
Tras recibir la invitación para diseñar el cartel, también enfrentó dudas personales sobre el resultado final. Confiesa que el proceso estuvo acompañado por una mezcla de emoción e incertidumbre.
“Cuando llegó la oportunidad entré un poquito en pánico porque decía: ‘Por fin lo tengo’ y ahora no sé si lo que voy a hacer será suficiente. Pero cuando supe que ya lo tenía, fue un gran momento”, recuerda. El recibimiento posterior del público reforzó su confianza. “Ha sido un refuerzo muy grande hacia mi visión y estoy muy feliz de ser parte de esta edición”.
El creador evita encasillarse en una sola disciplina. Ante la pregunta sobre si se considera ilustrador, diseñador o artista visual, responde: “Me considero alguien creativo”. Su trabajo, explica, está impulsado por obsesiones emocionales persistentes como el romanticismo, la melancolía y el anhelo, sentimientos que busca resignificar visualmente.
“Son emociones que muchas veces la gente percibe como algo negativo, pero a mí me gusta representarlas de una manera contraria”, dice.
Por ello, cuando imagina el cartel del FICG 41 como una película, no duda en definir su género: melancólico. Sus imágenes, aclara, nacen desde la emoción antes que desde la narrativa; no piensa en escenas, sino en estados internos.
Finalmente, Luévanos invita al público a acercarse al festival a través de la imagen que diseñó, concebida como una puerta simbólica hacia la experiencia cinematográfica. “Estoy súper orgulloso de trabajar con todo el equipo del festival y quiero invitar a la gente a vivir esta edición, que sin duda será una de las mejores de la historia”.
CT