Jalisco

Academias de Policías enfrentan poco interés de jóvenes en Jalisco

El trabajo policial ha dejado de ser atractivo para las nuevas generaciones debido a los salarios y la percepción de vulnerabilidad frente al crimen organizado

Las Comisarías de Guadalajara, Tlajomulco, Tlaquepaque y Tonalá enfrentan un déficit de cadetes. Es un reflejo del bajo interés de los jóvenes por integrarse a los cuerpos de seguridad. La inseguridad, los bajos salarios y las limitadas prestaciones han provocado que la carrera policial deje de ser atractiva para las juventudes, quienes optan por emplearse en empresas de seguridad privada o, en algunos casos, incorporarse a las filas del crimen organizado.

De acuerdo con información obtenida vía Transparencia, únicamente Zapopan supera los 100 cadetes en formación. Hoy cuenta con 124 aspirantes y se prevé que todos se integren a la Comisaría.

Tlajomulco reportó 73 interesados en convertirse en policías. En Tonalá apenas hay 24 cadetes en formación, mientras que Tlaquepaque informó que actualmente no cuenta con jóvenes inscritos.

En Guadalajara, la Comisaría de Seguridad Ciudadana señaló que los aspirantes son “dictaminados en sesión por la Carrera Policial”. Durante 2025, 73 cadetes se incorporaron a la corporación para reforzar la presencia en las 11 comunidades del municipio y en agrupaciones especiales como Urepaz, C5, Guardabosques y la Unidad de Búsqueda de Personas.

En promedio, los aspirantes reciben un apoyo mensual de siete mil 500 pesos durante los seis meses que dura la formación. Tlajomulco ofrece la beca más alta, con ocho mil 19 pesos mensuales. En contraste, la Policía del Estado se ha convertido en una alternativa más atractiva para los jóvenes. 

La Academia de la Secretaría de Seguridad cuenta con 213 cadetes inscritos y nueve de cada 10 concluyen su preparación para integrarse a alguna corporación. Además, otorga un apoyo mensual de nueve mil pesos y ofrece dos modalidades de formación: custodio, con duración de tres meses, y policía de proximidad, de seis meses.

El interés por integrarse sólo a la Policía Estatal fue confirmado por el secretario de Seguridad, Juan Pablo Hernández. Durante el anuncio de la ampliación de becas y prestaciones del programa Legado, realizado en marzo pasado, reconoció que se limitaron las solicitudes de policías municipales para incorporarse a la Secretaría, debido a que los municipios corrían el riesgo de quedarse sin elementos. 

Desde 2025, al menos 100 policías de las Comisarías solicitaron su baja para integrarse a la Policía Estatal, afirmó el funcionario. Las prestaciones, el salario -de hasta 25 mil pesos mensuales- y las oportunidades de desarrollo profesional son las principales razones expuestas por las que los uniformados municipales buscan migrar al Estado.

El académico de la Universidad de Guadalajara, Rubén Ortega Montes, advirtió que los jóvenes ya no perciben la carrera policial como una profesión “noble y honesta”. Además, algunos de quienes ingresan a las academias aprovechan la capacitación y los conocimientos adquiridos para integrarse posteriormente a grupos del crimen organizado. A su consideración, deben garantizar mejores condiciones de seguridad y dignificación policial para volver atractivo el uniforme.

Francisco Jiménez Reynoso, especialista en seguridad, señaló que los grupos del crimen organizado suelen superar en número y capacidad operativa a las policías municipales, lo que las vuelve vulnerables ante hechos de alto impacto, como enfrentamientos armados.

El especialista llamó a implementar convocatorias públicas y abiertas en medios de comunicación y planteles de bachillerato para incentivar a los jóvenes a incorporarse a las academias policiales. 

Guadalajara y Zapopan concentran el mayor número de policías activos en el Área Metropolitana de Guadalajara, con tres mil 204 y tres mil 39 uniformados, respectivamente. En contraste, Tlajomulco cuenta con 828 policías y Tonalá apenas reporta 395.

Para los expertos, deben duplicar la fuerza pública. También, advierten que mantener vacantes en corporaciones municipales también complica labores preventivas y tiempos de respuesta policial.

Llaman a mejorar los salarios de policías para atraer a más jóvenes

Especialistas en seguridad pública hicieron un llamado a los Ayuntamientos y al Gobierno de Jalisco para mejorar los salarios, prestaciones y condiciones laborales de las corporaciones con el objetivo de incentivar a que más jóvenes se integren a las academias y fortalecer, así, el estado de fuerza de las comisarías.

Académicos de la Universidad de Guadalajara advirtieron que el trabajo policial ha dejado de ser atractivo para las nuevas generaciones debido a los bajos ingresos, el riesgo constante al que están expuestos los uniformados y la percepción de vulnerabilidad frente al crimen organizado. En contraste, señalaron que muchos jóvenes encuentran mayores incentivos económicos en la seguridad privada o en las estructuras delictivas.

El académico de la UdeG Rubén Ortega Montes explicó que las corporaciones deben comenzar por garantizar mejores condiciones de seguridad y estabilidad laboral para quienes deciden ingresar a las filas policiales.

“Hace falta que las propias corporaciones les den mayor seguridad a sus elementos. Que sepan que tendrán un empleo estable, bien remunerado y que serán tratados de manera digna una vez que egresen de las academias”.

Consideró que el deterioro de la imagen policial y la creciente influencia de la "narcocultura" han provocado que la carrera policial pierda prestigio entre la juventud. A su juicio, la apología de la violencia y de las actividades criminales ha normalizado la idea de integrarse a grupos delictivos como una alternativa de ascenso económico y reconocimiento social.

Indicó que, mientras las corporaciones municipales ofrecen salarios limitados y escasas prestaciones, las organizaciones criminales presentan a los jóvenes la posibilidad de obtener dinero rápido, poder y reconocimiento dentro de determinados entornos sociales.

Rubén Ortega Montes no descartó que algunos jóvenes que ingresan a las academias y posteriormente abandonan la formación puedan ser cooptados por grupos criminales, que aprovechan los conocimientos adquiridos en materia táctica y operativa. “En ocasiones los preparan y posteriormente son reclutados por organizaciones delincuenciales para integrarlos a sus estructuras”.

Por separado, el también académico y especialista en seguridad Francisco Jiménez Reynoso sostuvo que las policías municipales enfrentan condiciones de alta vulnerabilidad frente a los ataques de grupos del crimen organizado, particularmente en municipios donde el número de elementos es insuficiente y el equipamiento resulta limitado.

Añadió que los bajos salarios y la precariedad laboral también generan condiciones propicias para que algunos elementos policiales sean susceptibles a actos de corrupción o a recibir dinero de organizaciones criminales.

Ante este panorama, el especialista planteó la necesidad de implementar procesos permanentes de depuración y evaluación dentro de las corporaciones municipales con el fin de detectar posibles vínculos entre policías y grupos delictivos.

Consideró indispensable fortalecer las estrategias de reclutamiento mediante convocatorias públicas abiertas, campañas en instituciones educativas y programas que permitan dignificar la función policial ante la sociedad.

Insistió en que las autoridades municipales y estatales deben convertir la carrera policial en un verdadero proyecto de vida para los jóvenes mediante salarios competitivos, acceso a vivienda, estabilidad laboral, seguros de vida y oportunidades de crecimiento profesional. “Los sueldos deben ser realmente atractivos para quienes aspiran a convertirse en policías. Se necesita que las y los jóvenes puedan sentirse orgullosos de portar el uniforme y desarrollar una carrera profesional digna”.

Subrayó que en diversos países la labor policial cuenta con reconocimiento social y mejores incentivos económicos, lo que favorece el fortalecimiento de las instituciones de seguridad pública. En México, lamentó, la realidad suele ser distinta. “En otros países, ser policía representa orgullo y estabilidad. Aquí, lamentablemente, muchos uniformados son mal pagados y terminan siendo carne de cañón frente a la delincuencia organizada. Esa situación los vuelve vulnerables y susceptibles de ser convencidos por grupos criminales para incorporarse a sus nóminas”, puntualizó.

Ambos coincidieron en que los municipios deben construir una política pública integral y de largo plazo en materia de seguridad y profesionalización policial, que no dependa únicamente de los periodos de gobierno de cada administración municipal.

GUÍA

El desafío: Dignificar la carrera policial

Especialistas coinciden en que recuperar el interés de los jóvenes requerirá transformar de fondo las condiciones laborales y sociales de las corporaciones policiales.

Entre las principales propuestas destacan:

  • Mejorar salarios y prestaciones.
  • Garantizar seguros de vida y estabilidad laboral.
  • Profesionalizar la carrera policial.
  • Fortalecer la seguridad y equipamiento.
  • Implementar campañas de reclutamiento en preparatorias y universidades.
  • Recuperar la confianza ciudadana en las corporaciones.
  • Generar oportunidades reales de crecimiento profesional.

Para los expertos, la crisis de reclutamiento policial no solo refleja un problema laboral, sino el debilitamiento institucional que enfrentan muchas corporaciones municipales en México.

La Policía Metropolitana está “relegada y sin consolidarse”

Aunque la Policía Metropolitana podría representar una alternativa atractiva para motivar a que más jóvenes construyan una carrera dentro de las corporaciones de seguridad, la dependencia ha quedado rezagada y lejos de cumplir las expectativas planteadas desde su creación, advirtió el académico Francisco Jiménez Reynoso.

Acentuó que la institución podría convertirse en “una buena apuesta” para atraer nuevos perfiles interesados en el servicio policial, debido a que está integrada por elementos provenientes de distintas comisarías del Área Metropolitana de Guadalajara. “Sería una buena opción para que los jóvenes perciban que pueden integrarse a una corporación sana, limpia y enfocada en trabajar honestamente en la Zona Metropolitana de Guadalajara. Además, no solo involucra a los cuatro municipios tradicionales, sino a por lo menos nueve municipios, lo que amplía las posibilidades de ingreso”.

Subrayó la importancia de que el Gobierno del Estado impulse estrategias de reclutamiento dirigidas especialmente a estudiantes de preparatoria y jóvenes universitarios, quienes podrían aportar capacidades técnicas, profesionales y operativas a las agrupaciones policiales. “Es fundamental la apuesta que haga el Gobierno estatal para atraer a estudiantes que estén concluyendo el bachillerato o incluso alguna licenciatura, porque pueden aportar mucho a las instituciones de seguridad”.

La Policía Metropolitana fue creada en 2019 con el objetivo de consolidarse como una fuerza regional de siete mil 500 elementos. Sin embargo, en 2025 apenas contaba con alrededor de 150 uniformados activos, muy lejos de la meta inicial.

A diferencia de las comisarías municipales y de la Policía Estatal, esta organización no cuenta con una academia propia de formación policial. Por ello, los municipios que integran el convenio metropolitano aportan elementos de manera proporcional, de acuerdo con su estado de fuerza.

Actualmente participan en este esquema los municipios de Guadalajara, Zapopan, Tlaquepaque, Tonalá, Tlajomulco de Zúñiga, El Salto, Juanacatlán, Ixtlahuacán de los Membrillos y Zapotlanejo.

En semanas recientes, la Policía Metropolitana ha participado en operativos en distintos puntos de la ciudad -particularmente en acciones contra máquinas tragamonedas instaladas de manera irregular- que se llevan a cabo en coordinación con autoridades federales y con las direcciones municipales de Inspección y Vigilancia.

No obstante, el organismo también ha sido señalado por mantener bajo reserva información de carácter público, como el número actual de elementos que integran la dependencia y los salarios que perciben los uniformados.

Para el académico, la falta de consolidación de la Policía Metropolitana refleja la ausencia de una estrategia integral de fortalecimiento institucional y reclutamiento permanente. Por ello, insistió en la necesidad de implementar convocatorias públicas y abiertas para incentivar a que más jóvenes se interesen en ingresar a los cuerpos de seguridad, particularmente a la Policía Metropolitana.

CLAVES

Las carencias

Jalisco enfrenta un déficit estimado de al menos tres mil policías en corporaciones estatales y áreas operativas de seguridad, de acuerdo con declaraciones del secretario de Seguridad, Juan Pablo Hernández González (sin contar municipios). 

El faltante afecta principalmente a: Policía Estatal Preventiva, Policía Vial, Policía Penitenciaria, Custodios y seguridad en centros penitenciarios, así como Policía Estatal de Caminos.

Según la Secretaría de Seguridad, el objetivo es incorporar entre dos y tres generaciones de nuevos elementos cada año.

Datos del Inegi y del Sistema Nacional de Seguridad Pública señalan que Jalisco cuenta con alrededor de 22 mil 800 policías entre corporaciones municipales, estatales y de investigación; sin embargo, la entidad mantiene una tasa aproximada de apenas 0.6 policías por cada mil habitantes, muy por debajo del estándar internacional recomendado por la ONU, que sugiere al menos 1.8 agentes por cada mil habitantes.

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