Tecnología

Uso del celular en Sudáfrica

Ahora, en Sudáfrica, los bancos están comenzando a explorar una vía electrónica que no ha sido imaginada en ninguna otra parte del mundo

JOHANNESBURGO, SUDÁFRICA (06/JUL/2010).- Tshube, una mujer de pecho adolescente y de piernas gruesas cual luchador de sumo, entró en la tienda de la esquina agitada de preocupación. Con la envidiable habilidad de las amas de casa, marchó por entre los tres pasillos de la tienda para tomar una botella de detergente y cinco tubos de papel de baño.

Al llegar a la caja, Tshube colocó las cosas enfrente de la caja y el dueño le informó el monto total. Ella sacó de su bolsa un celular y comenzó a teclear. El dueño la imita. Los dos descansaron sus celulares sobre la tarima para conversar en uno de los 11 lenguajes oficiales de Sudáfrica. La conversación fue interrumpida por los sonidos de los celulares. Sin jamás intercambiar dinero, la señora Tshube marchó con amplias y agitadas zancadas de la tienda.

Trevor es un joven Sudafricano que dejó su pueblo natal para probar destino en una ciudad. Su madre, Tshube, demasiado vieja para entusiasmarse por una nueva vida, reside en la casa vieja y dilapidada en las afueras de Thlabane, ubicada a unos kilómetros de Rustenburgo. Trevor le envía dinero cada semana para que ella pueda registrar a su hijo menor en la escuela y sobreviva con mínima dignidad.

En el pueblo no existe una sucursal bancaria, así que una transferencia eléctrica no es opción. Tampoco existen postes de luz ni de teléfono. Pero la mayoría de los pobladores tiene un celular, con el que se comunican con sus familiares que migran a la ciudad en busca de una mejor vida.

Ahora, en Sudáfrica, los bancos están comenzando a explorar una vía electrónica que no ha sido imaginada en ninguna otra parte del mundo. Las cuentas bancarias accedidas vía internet sólo muestran ventajas en países desarrollados. En África, la red de redes es utilizado por una minoría impensable. Pero la mejor forma electrónica para acceder a cuentas bancarias es por celulares. Los satélites telefónicos abarcan gran parte del territorio africanos y sólo se necesita de corriente eléctrica dos veces a la semana para mantener el celular con vida. El artefacto es el producto por el cual África está avanzando.

En Sudáfrica, el número de personas que accede a su cuenta bancaria vía teléfono celular supera al número que lo hace por internet, con más de un tercio de todos los clientes de bancos utilizando su celular para operaciones desde confirmaciones de transferencias hasta pagos de deudas.

La corriente de innovación bancaria empezó cuando los bancos de Sudáfrica no podían conseguir nuevos clientes. Por lo general, las personas son fieles a sus bancos por lo que la competencia entre empresas es por clientes nuevos. Así que el número de personas en localidades urbanas por la que los bancos competían era muy reducida. La gente de los poblados rurales, como la señora Tshube, representa ser tres cuartos de la población sudafricana. Y para alcanzar a la clientela rural, las instituciones bancarias iniciaron alianzas con compañías de servicios celulares para poder registrar a las personas en lugares remotos.

Esta innovación tecnológica, de conectar a los teléfonos celulares con cuentas bancarias ha sido tan práctica que naciones africanas como Kenia y Ghana han comenzado a unir intereses bancarios con intereses de las compañías celulares. Ambos se expanden al mismo tiempo que ofrecen un servicio esencial. La forma en que África se desarrollara, quizás, es por medio de esta red virtual que pretende comunicar a los más necesitados del mundo.

Con información de AgenciaID/ Alexander Naime s. Henkel

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