Tecnología

Privacidad, eje de demandas contra Google

Países de Europa señalan a Google como infractor de la privacidad de sus usuarios

NUEVA YORK, ESTADOS UNIDOS (07/JUN/2012) - Las acusaciones antimonopólicas contra Google son una cuestión que en realidad tiene que ver con la privacidad.

Parecen dos cuestiones separadas, y Google ha argumentado muchísimo en esa dirección, pero la presencia dominante en el mercado del gigante de las búsquedas en internet es en gran parte alimentada por su acceso a los datos personales de los usuarios. Limitar eso podría dar un fuerte envión a la competencia.

Los reguladores estadounidenses y europeos están listos para dar el salto.

Francia dio a la compañía hasta el 8 de junio -este viernes- para demostrar que su nueva práctica de alimentar las búsquedas con datos provenientes de YouTube, Gmail y sitios relacionados no afectará la privacidad del usuario.

Alemania, por su parte, está investigando si la información ha sido hurtada de las conexiones inalámbricas mientras automóviles de la compañía, equipados con alta tecnología, tomaban fotos para los Street View de Google Maps.

Los reguladores europeos están amenazando demandar el mes próximo a Google -que tiene el 80 por ciento de las búsquedas en internet de Europa. a menos que demuestre que no favorece a productos de Google en los resultados de búsquedas.

Y por último, la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos está investigando varias cuestiones antimonopolio.

Google dice que la privacidad y las cuestiones monopólicas no están conectadas.

Pero sus nuevas prácticas de compartir datos entre sitios -posiblemente incluyendo información recogida por sus automóviles- no solo preocupan a los defensores de la privacidad, crea enormes ventajas a la hora de direccionar la publicidad en internet.

Esa ventaja podría suprimir injustamente la competencia para los anunciantes, y aumentar el precio de los avisos.

La privacidad también puede afectar la satisfacción del cliente y la calidad de los servicios de Google, tradicionales preocupaciones de las leyes antimonopólicas.

Los usuarios que desean privacidad perderán si Google se vuelve lo suficientemente poderoso como para hacer caso omiso de sus deseos y ofrecen servicios que carecen de protección de datos personales.

Las agencias reguladoras podrían ayudar a resolver estas cuestiones antimonopolio obligando a Google a endurecer la seguridad. Por ejemplo, la compañía podría permitir a los usuarios de YouTube vetar el uso de sus datos para avisos destinados a otros sitios de Google.

También podría mostrar a los usuarios que datos exactamente son recopilados y permitir que ellos conserven la privacidad de todos o de una parte. Sin tanta información bajo su control, Google podría tener menos poder en el mercado, lo que daría a otras compañías la oportunidad de competir.

Por supuesto, puede ser que Google no haya hecho nada incorrecto.

Tampoco está claro si los usuarios prefieren la privacidad a las búsquedas y los avisos a medida que son resultado de compartir datos personales. Y los anunciantes ya están dispuestos a pagar más por las avisos dirigidos que ofrece Google.

Pero los reguladores antimonopolio necesitan por lo menos tener el tema de la privacidad en mente cuando están cada vez más cerca de llevar a Google a una batalla en los tribunales.

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