Tecnología
La misión “Kepler” va por mundos similares al nuestro
Mediante un complejo sistema de luces y sombras, el objetivo de la excursión es detectar pequeños planetas conformados por rocas
ESTADOS UNIDOS.- El próximo jueves la Administración Nacional del Espacio (NASA, por sus siglas en inglés) lanzará una misión histórica en búsqueda de responder una pregunta fundamental: ¿existen otros mundos como la Tierra?
“Kepler” parece un nombre un tanto improbable. El conocido astrónomo alemán Johaness Kepler nunca usó un instrumento óptico para mirar al cielo. Sus conocidos cálculos de dinámica celeste se hicieron merced de las observaciones del astrónomo Tycho Brahe que, igualmente, nunca utilizó un telescopio (se trataba de una curiosidad empleada únicamente por Galileo y aquellos cercanos a él).
Sin embargo, Kepler fue la primera persona en describir los movimientos de los planetas poniendo las bases para la gravitación universal de Isaac Newton.
A final de cuentas este “Kepler” –la misión de la NASA-- tiene como objetivo principal la detección de planetas, en particular mundos pequeños conformados de roca, como el nuestro.
La tarea es titánica. Un mundo como la Tierra refleja muy poca luz al espacio, y al ser puesto al lado de una estrella, ocurre un fenómeno de eclipsamiento similar a encender un fósforo al lado de un gran reflector: la luz del gran proyector opacará por completo al cerillo encendido.
Es por esto que la tarea de “Kepler” no será la de detectar la frágil y distante luz de otro planeta, sino la “sombra” que dicho mundo crea al pasar por enfrente de su estrella.
Este tránsito provoca una desviación de la luz pudiendo durar entre dos y seis horas.
Sus mediciones, aunadas a un cúmulo de información, como el tipo de estrella en que esto ocurre, permiten determinar el tamaño del planeta, así como su órbita y su temperatura característica: ¡Todo lo necesario para conocer si es habitable o no!
“Kepler” posee un fotómetro diferencial de .95 metros de apertura con un campo de visión de 105 grados, lo que hace posible supervisar de manera continua y simultánea el brillo de 100 mil estrellas enanas, las más probables para mantener un planeta como el nuestro.
El Sol, después de todo, es una estrella enana amarilla.
Los censores de luz de Kepler, por otro lado, requieren evitar interrupciones ocasionadas por el cambio entre el día y la noche, así como ciclos estacionales u otras perturbaciones atmosféricas. Es por ello que el satélite transitará en una órbita cercana a la tierra, pero lo bastante lejos de nuestra atmósfera como para evitar estos contratiempos.
Es así que se mantendrá durante tres años, esperando que la detección de planetas gigantes –tan grandes o más que Júpiter-- ocurra en los primeros meses de la misión. Muchas hipótesis sobre la formación de sistemas planetarios están en juego. De no encontrarse nada, el resultado sería al menos tan importante, ya que en ciencia observar que no ocurre nada es un examen de la mayor importancia.
Estudioso de los planetas
Johannes Kepler
El científico en el que se inspira la nueva misión espacial de la Administración Nacional del Espacio Aéreo (NASA) nació en Weil de Stadt, Alemania, el 27 de diciembre de 1571, y falleció en Ratisbona, en su país natal, el 15 de noviembre de 1630.
Johannes Kepler es una figura clave en la revolución científica, astrónomo y matemático; fundamentalmente es conocido por sus leyes sobre el movimiento de los planetas sobre su órbita alrededor del Sol.
Kepler fue colaborador durante varios años de Tycho Brahe, a quien sustituyó como matemático imperial de Rodolfo II. (EL INFORMADOR)
“Kepler” parece un nombre un tanto improbable. El conocido astrónomo alemán Johaness Kepler nunca usó un instrumento óptico para mirar al cielo. Sus conocidos cálculos de dinámica celeste se hicieron merced de las observaciones del astrónomo Tycho Brahe que, igualmente, nunca utilizó un telescopio (se trataba de una curiosidad empleada únicamente por Galileo y aquellos cercanos a él).
Sin embargo, Kepler fue la primera persona en describir los movimientos de los planetas poniendo las bases para la gravitación universal de Isaac Newton.
A final de cuentas este “Kepler” –la misión de la NASA-- tiene como objetivo principal la detección de planetas, en particular mundos pequeños conformados de roca, como el nuestro.
La tarea es titánica. Un mundo como la Tierra refleja muy poca luz al espacio, y al ser puesto al lado de una estrella, ocurre un fenómeno de eclipsamiento similar a encender un fósforo al lado de un gran reflector: la luz del gran proyector opacará por completo al cerillo encendido.
Es por esto que la tarea de “Kepler” no será la de detectar la frágil y distante luz de otro planeta, sino la “sombra” que dicho mundo crea al pasar por enfrente de su estrella.
Este tránsito provoca una desviación de la luz pudiendo durar entre dos y seis horas.
Sus mediciones, aunadas a un cúmulo de información, como el tipo de estrella en que esto ocurre, permiten determinar el tamaño del planeta, así como su órbita y su temperatura característica: ¡Todo lo necesario para conocer si es habitable o no!
“Kepler” posee un fotómetro diferencial de .95 metros de apertura con un campo de visión de 105 grados, lo que hace posible supervisar de manera continua y simultánea el brillo de 100 mil estrellas enanas, las más probables para mantener un planeta como el nuestro.
El Sol, después de todo, es una estrella enana amarilla.
Los censores de luz de Kepler, por otro lado, requieren evitar interrupciones ocasionadas por el cambio entre el día y la noche, así como ciclos estacionales u otras perturbaciones atmosféricas. Es por ello que el satélite transitará en una órbita cercana a la tierra, pero lo bastante lejos de nuestra atmósfera como para evitar estos contratiempos.
Es así que se mantendrá durante tres años, esperando que la detección de planetas gigantes –tan grandes o más que Júpiter-- ocurra en los primeros meses de la misión. Muchas hipótesis sobre la formación de sistemas planetarios están en juego. De no encontrarse nada, el resultado sería al menos tan importante, ya que en ciencia observar que no ocurre nada es un examen de la mayor importancia.
Estudioso de los planetas
Johannes Kepler
El científico en el que se inspira la nueva misión espacial de la Administración Nacional del Espacio Aéreo (NASA) nació en Weil de Stadt, Alemania, el 27 de diciembre de 1571, y falleció en Ratisbona, en su país natal, el 15 de noviembre de 1630.
Johannes Kepler es una figura clave en la revolución científica, astrónomo y matemático; fundamentalmente es conocido por sus leyes sobre el movimiento de los planetas sobre su órbita alrededor del Sol.
Kepler fue colaborador durante varios años de Tycho Brahe, a quien sustituyó como matemático imperial de Rodolfo II. (EL INFORMADOR)