Tecnología
El Vaticano actualiza sus críticas a la bioética
El experimento científico que mezcla elementos genéticos humanos con animales para formar 'híbridos', no es acepatado por el vaticano .
CIUDAD DEL VATICANO.- El presidente emérito de la Pontificia Academia para la Vida del
Vaticano, Elio Sgreccia, calificó hoy de 'inaceptable' el experimento científico que mezcla elementos genéticos humanos con animales para formar 'híbridos'.
'(Es) ilícita cualquier hibridación entre hombre y animal, incluso aquellas que tienen el objetivo de preparar órganos para los trasplantes', indicó el religioso en rueda de prensa.
Esto al comentar el documento 'Dignitas Personae' (Dignidad de la persona) publicado este viernes por El Vaticano el cual condena los híbridos porque son 'capaces de turbar la identidad específica del hombre'.
En noviembre pasado, Reino Unido aprobó una ley con la cual se autorizó el inicio de ensayos genéticos de este tipo con el objetivo de lograr la formación de órganos compatibles para ser trasplantados de animales a humanos.
Al rechazar esas pruebas de laboratorio, dijo Sgreccia, se busca tutelar no sólo la dignidad de los embriones, sino también a los eventuales receptores (de los órganos) y a la salud pública para evitar la aparición de enfermedades hasta ahora desconocidas.
'Pueden existir males que, por ejemplo, en los cerdos no se presentan pero que podrían explotar si el material genético es transferido a los humanos', apuntó.
Recordó el caso del Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA) el cual habría afectado por años a los monos sin mayores consecuencias, pero que al pasar a los hombres se convirtió en una enfermedad mortal incurable.
Para la Iglesia Católica desde el punto de vista ético tales procedimientos representan una ofensa a la dignidad del ser humano a causa de la mezcla de elementos genéticos, estableció Sgreccia.
Preparada por la Congregación para la Doctrina de la Fe del Vaticano la instrucción 'Dignitas personae. Sobre algunas cuestiones de bioética' estableció que el embrión humano desde el primer momento de su formación debe ser considerado como persona.
Partiendo de esta base el documento rechazó todas las manipulaciones que violenten el curso natural de vida de los embriones como su congelamiento, su destrucción para obtener 'material biológico' o su modificación a través de la ingeniería genética.
Condenó también técnicas como la fecundación 'in vitro', la clonación reproductiva y terapéutica, los métodos anticonceptivos abortivos, la inseminación artificial, la reducción embrionaria y el uso de la llamadas 'células madre' embrionarias.
'(Es) ilícita cualquier hibridación entre hombre y animal, incluso aquellas que tienen el objetivo de preparar órganos para los trasplantes', indicó el religioso en rueda de prensa.
Esto al comentar el documento 'Dignitas Personae' (Dignidad de la persona) publicado este viernes por El Vaticano el cual condena los híbridos porque son 'capaces de turbar la identidad específica del hombre'.
En noviembre pasado, Reino Unido aprobó una ley con la cual se autorizó el inicio de ensayos genéticos de este tipo con el objetivo de lograr la formación de órganos compatibles para ser trasplantados de animales a humanos.
Al rechazar esas pruebas de laboratorio, dijo Sgreccia, se busca tutelar no sólo la dignidad de los embriones, sino también a los eventuales receptores (de los órganos) y a la salud pública para evitar la aparición de enfermedades hasta ahora desconocidas.
'Pueden existir males que, por ejemplo, en los cerdos no se presentan pero que podrían explotar si el material genético es transferido a los humanos', apuntó.
Recordó el caso del Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA) el cual habría afectado por años a los monos sin mayores consecuencias, pero que al pasar a los hombres se convirtió en una enfermedad mortal incurable.
Para la Iglesia Católica desde el punto de vista ético tales procedimientos representan una ofensa a la dignidad del ser humano a causa de la mezcla de elementos genéticos, estableció Sgreccia.
Preparada por la Congregación para la Doctrina de la Fe del Vaticano la instrucción 'Dignitas personae. Sobre algunas cuestiones de bioética' estableció que el embrión humano desde el primer momento de su formación debe ser considerado como persona.
Partiendo de esta base el documento rechazó todas las manipulaciones que violenten el curso natural de vida de los embriones como su congelamiento, su destrucción para obtener 'material biológico' o su modificación a través de la ingeniería genética.
Condenó también técnicas como la fecundación 'in vitro', la clonación reproductiva y terapéutica, los métodos anticonceptivos abortivos, la inseminación artificial, la reducción embrionaria y el uso de la llamadas 'células madre' embrionarias.