Suplementos

Tu trabajo, ¿te absorbe?

Las personas que se vuelven esclavas de su empleo padecen el síndrome Bumout, desgastando su ánimo y energía

GUADALAJARA, JALISCO (14/JUN/2013).- Es cierto, todos queremos o necesitamos conservar un empleo, pero, ¿has detectado que las labores que desarrollas en tu trabajo se han convertido en una esponja que te absorbe incluso después de tu jornada laboral?

Éste es un síndrome conocido como Burnout, o del trabajador quemado. Las personas que sufren de este tipo de problemas, no sólo se sienten absorbidas por sus labores, sino que éstas, desgastan ánimos y energía.

El riesgo de no ponernos límites en las tareas derivadas del trabajo está precisamente en perder la salud --física y mental-- y con ello la capacidad de aportar un valor agregado a la empresa. Este escenario pone en riesgo no sólo el empleo, sino la calidad de vida, la integridad personal y también los intereses personales y familiares.

A pesar de que las exigencias empresariales sean cada vez más altas, resulta muy sano que los colaboradores y las organizaciones aprendan a manejar las tareas laborales para que no se conviertan en una carga imposible de manejar.

Algunas recomendaciones

Límites al rendimiento: Es incuestionable que ponernos límites nos hace más efectivos en el trabajo. A través de una buena comunicación podemos fijar el rendimiento que necesitamos de nuestros colaboradores, para llegar a los objetivos corporativos sin agotarlos innecesariamente.

Aprovechamiento de las jornadas de trabajo: Vale la pena hacer una revisión de las horas de trabajo versus productividad en nuestro centro de trabajo. Con frecuencia se cae en la trampa de cumplir solamente "horas de jornada", olvidando que los resultados son lo que hace a una empresa verdaderamente competitiva.

Equilibrio de vida: Mientras los colaboradores encuentren las condiciones para equilibrar sus intereses personales con los laborales, es muy probable que permanezcan leales y agradecidos con la organización. Esto, a la larga, se traduce en personas altamente comprometidas con los objetivos organizacionales.

Organización del trabajo: Es un hecho, el orden en la asignación de tareas y fechas de entrega facilita los procesos laborales. Por esta razón, conviene analizar y perfeccionar nuestra forma de trabajar para hacernos más eficientes.

Metas alcanzables: Los objetivos ambiciosos pueden retar al capital humano y provocar que se dedique con más empeño a sus labores. Esta estrategia es efectiva a corto plazo, pues, con el paso del tiempo, termina fijando metas humanamente imposibles de lograr, con lo que el colaborador se frustra y la organización también. Descanso para todos. Tema imprescindible en cualquier corporación. Un colaborador que no suele tomar vacaciones debe verse como foco rojo, ya que probablemente se trate de un adicto al trabajo o workaholic, y es importante que pida ayuda profesional para superarlo. Como ya lo habíamos comentado, estas personas terminarán por caer en el agotamiento extremo. Sería deseable que las organizaciones fomenten los tiempos de descanso entre su plantilla.

Un espacio para proyectos personales: Está comprobado que las empresas que permiten el crecimiento de sus colaboradores permanecen más competitivas. Tal estrategia conserva al talento dentro de la organización, que el recurso más valioso al que cualquier empresario pueda aspirar. Los colaboradores que encuentran espacio para realizar proyectos personales serán personas más plenas y, por lo tanto, mejores elementos para la compañía.

EL INFORMADOR / ÉDGAR FLORES

Temas

Sigue navegando