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Recomiendan atender problemas visuales en niños
Su tratamiento, por excelencia, consiste en el uso de lentes, así como en terapia visual y en muy contados casos, se recurre a la cirugía
GUADALAJARA, JALISCO (21/JUL/2013).- Dado que problemas visuales como miopía, hipermetropía, astigmatismo y estrabismo son comunes en niños y constituyen obstáculos para un adecuado aprovechamiento escolar, el oftalmólogo del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Jalisco, Adrián Beltrán Martínez, recomendó que junto al seguimiento del crecimiento y desarrollo de los pequeños, se haga un análisis visual periódico.
Los niños con problemas visuales, en su experiencia, son captados más que nada en los planteles educativos de nivel preescolar y escolar, cuando los maestros les reportan a los padres que se acercan mucho al cuaderno o al libro para poder leer o bien necesitan alejarse.
Estos problemas, respectivamente, se conocen como miopía e hipermetropía y son los más frecuentes, comentó el experto, quien precisó que el tratamiento por excelencia consiste en el uso de lentes, así como en terapia visual y en muy contados casos, se recurre a la cirugía
Aparejado a dichos problemas, continuó, está el astigmatismo el cual, por un defecto en la córnea, se tiene una visión borrosa, y hay la otra afectación, el estrabismo, en el que los ojos tienden a desviarse y, en este caso, además del uso de lentes se da una terapia visual, dejando como último recurso, la cirugía.
Al señalar que los problemas visuales en edad pediátrica son relativamente frecuentes entre el nivel preescolar, primaria e incluso secundaria, el entrevistado destacó que los padres de familia pueden identificarlos con facilidad observando datos como la necesidad del niño de entrecerrar los ojos para ver.
Asimismo, el hecho de acercarse demasiado para ver, es un dato sugestivo de problemas visuales; de igual manera voltear la cabeza para lograr una mejor visión o bien no tolerar la luz, tallarse con frecuencia los ojos o presentar enrojecimiento en los mismos tras una lectura, aunque sea mínima.
En este sentido, dijo, muchos niños con problemas visuales manifiestan dolor en estos órganos que, con frecuencia se expresa con somnolencia y esto llega a confundir a los padres quienes piensan que se trata de un pretexto de los niños para no hacer tareas o estudiar.
Resaltó la importancia de llevar al niño a recibir atención especializada ante cualquiera de los síntomas aquí referidos, porque de lo contrario puede sobrevenir lo que se conoce como amblioplía, la cual se conoce también como 'ojo flojo' y significa que el paciente se habitúa a ver mal, ya sea de lejos o de cerca y cuando se intenta un tratamiento correctivo es muy poco o nada lo que se logra, es decir, el daño se hace permanente.
EL INFORMADOR
Los niños con problemas visuales, en su experiencia, son captados más que nada en los planteles educativos de nivel preescolar y escolar, cuando los maestros les reportan a los padres que se acercan mucho al cuaderno o al libro para poder leer o bien necesitan alejarse.
Estos problemas, respectivamente, se conocen como miopía e hipermetropía y son los más frecuentes, comentó el experto, quien precisó que el tratamiento por excelencia consiste en el uso de lentes, así como en terapia visual y en muy contados casos, se recurre a la cirugía
Aparejado a dichos problemas, continuó, está el astigmatismo el cual, por un defecto en la córnea, se tiene una visión borrosa, y hay la otra afectación, el estrabismo, en el que los ojos tienden a desviarse y, en este caso, además del uso de lentes se da una terapia visual, dejando como último recurso, la cirugía.
Al señalar que los problemas visuales en edad pediátrica son relativamente frecuentes entre el nivel preescolar, primaria e incluso secundaria, el entrevistado destacó que los padres de familia pueden identificarlos con facilidad observando datos como la necesidad del niño de entrecerrar los ojos para ver.
Asimismo, el hecho de acercarse demasiado para ver, es un dato sugestivo de problemas visuales; de igual manera voltear la cabeza para lograr una mejor visión o bien no tolerar la luz, tallarse con frecuencia los ojos o presentar enrojecimiento en los mismos tras una lectura, aunque sea mínima.
En este sentido, dijo, muchos niños con problemas visuales manifiestan dolor en estos órganos que, con frecuencia se expresa con somnolencia y esto llega a confundir a los padres quienes piensan que se trata de un pretexto de los niños para no hacer tareas o estudiar.
Resaltó la importancia de llevar al niño a recibir atención especializada ante cualquiera de los síntomas aquí referidos, porque de lo contrario puede sobrevenir lo que se conoce como amblioplía, la cual se conoce también como 'ojo flojo' y significa que el paciente se habitúa a ver mal, ya sea de lejos o de cerca y cuando se intenta un tratamiento correctivo es muy poco o nada lo que se logra, es decir, el daño se hace permanente.
EL INFORMADOR