Suplementos
Placer absoluto
Consiente a los buscan confort de la misma manera que a los que quieren emoción
GUADALAJARA, JALISCO (19/OCT/2013).- Buenos recuerdos tenemos sobre este Lincoln. Desde cuando se llamaba Zephyr hasta transformarse en MKZ, pudimos convivir con el gran auto que es. Ahora con más equipo y tecnología, logra esa exclusividad que por tanto tiempo se le negó.
Fue en el último trimestre de 2012 que pudimos manejar la nueva generación del MKZ en exclusiva y antes de ponerse a la venta en México. Tras casi un año en el mercado, regresa con nosotros para una estadía de tres meses que, seguro, se irán como un suspiro. Lo decimos porque siempre ha sido un placer contar con un Lincoln después de un día de trabajo. Te hace olvidar el estrés y hasta ignorar lo que sucede afuera de sus cuatro puertas. Es decir, es un coche que cumple con el objetivo de sacarte de lo cotidiano y llevarte al placer del descanso mientras conduces. Como originalmente fue la concepción de un auto Lincoln.
El MKZ ya no es un Ford Fusion revestido con logotipos Lincoln y un poco más de cromo. Aunque ambos se producen orgullosamente en Hermosillo y comparten plataforma, ya apuntan a donde deberían. Sobre todo Lincoln, satisfaciendo principalmente a un público que tiene más de cinco ó seis décadas de vida, lo cual está perfecto, ya que es cuando su poder adquisitivo puede ser muy bueno. Hoy, los que miran a marcas como BMW o Mercedes-Benz entre sus opciones, pueden voltear a ver este estadounidense como una magnífica opción.
La edad del comprador potencial no significa que el MKZ sea aburrido ni falto de emotividad. Al contrario. Es un coche que por su diseño podemos acuñarle el término de “clásico moderno”, algo así como disfrutar de un buen vino tinto para el maridaje. Satisface el más exigente de los gustos a un precio razonable.
Y decimos que satisface al más exigente, porque si bien no tiene el tacto de manejo de un coche europeo, no es lento ni torpe, todo lo contrario. Tiene modernidad en su interior y buena construcción, lo que puede dejar a más de uno impresionado. Algunas innovaciones pueden ser atractivas o asustadoras, dependiendo del cliente. Una de ellas es que el coche no tiene una palanca de cambios como tal. ¿Cómo funciona? Bueno, pues como en muchos coches que hoy en día nos toca probar: pisamos el pedal del freno y luego oprimimos el botón “Start” o “Encendido”, ubicado en la parte superior de la consola; después presionamos “D” para avanzar, y listo, estamos en movimiento.
Lujo a buen precio
El equipamiento del MKZ es una lista interminable, en la que destacamos su enorme consola central que lleva un tablero digital para el aire acondicionado y las funciones de la pantalla táctil. La limpieza en su diseño y tamaño, hacen que el coche luzca espectacular. Sin embargo, aún seguimos dándonos de topes con el funcionamiento del SYNC o “My Lincoln Touch”, donde el reconocimiento de un smartphone suele tener sus complicaciones. Por ejemplo, la vinculación se pierde en alguna que otra llamada telefónica, o cuando reproducimos audio vía Bluetooth la canción se acelera. La solución inmediata: hay que reiniciar el teléfono o el sistema y volver a conectar. Cuando tenemos la música preferida reproduciéndose, el MKZ se convierte en nuestra sala personal de concierto.
Cuando lo conducimos con movimientos suaves, tanto en aceleración como en la dirección, tenemos la comodidad perfecta. Pero si hay necesidad o ganas, podemos oprimir el botón “S” (Sport) que revoluciona el motor 3.7 litros de 300 caballos de potencia, para que comience la diversión.
La capacidad de aceleración es muy buena en ciudad, el coche no se siente tan pesado a pesar de tener una estructura de 1.6 toneladas. Ya veremos qué tal se desempeña en carretera en las próximas semanas que lo probemos en ese ambiente. El consumo de combustible nos mostró un número dentro de lo esperado para su peso y potencia, y marcó 6 km/litro, en conducción urbana.
El MKZ 2013 ha iniciado con el pie derecho esta prueba de 90 días. La versión versión es la denominada Reserve sin el llamado “paquete tecnología”. No porta el motor Ecoboost, pero tiene un buen desempeño, suavidad y, sobre todo, mucho confort.
Ficha Técnica
Motor: Frontal longitudinal.
Cilindros: V6; 3.7 litros
Potencia: 300 HP @ 4,00 rpm
Torque: 277 libras-pie @ 3,250 rpm
Tracción: Delantera
Transmisión: Automática de seis velocidades (6+R), con modo secuencial
Suspensión
Delantera: Independiente, de tipo McPherson, con resortes helicoidales y barra estabilizadora
Trasera: Independiente, de tipo Multilink, con resortes helicoidales y barra estabilizadora
Frenos
Delanteros: De discos sólidos con ABS y EBD
Traseros: De discos sólidos con ABS
Dirección
De piñón y cremallera, con asistencia eléctrica.
Dimensiones y capacidades
Largo: 4, 930
Ancho:1,864
Alto:1,478
Distancia entre ejes: 2,845
Peso: 1,684 kilogramos.
Capacidad
Tanque: 62.5 litros.
Cajuela: 436 litros.
Resultados en el Autódromo
Aceleración de 0 a 100 km/h en: 9.2 segundos.
Frenado de 100 km/h a 0: en: 40metros
Cuarto de milla: 16.68 segundos @ 133 km/h
Velocidad máxima observada: 210 km/h
Fue en el último trimestre de 2012 que pudimos manejar la nueva generación del MKZ en exclusiva y antes de ponerse a la venta en México. Tras casi un año en el mercado, regresa con nosotros para una estadía de tres meses que, seguro, se irán como un suspiro. Lo decimos porque siempre ha sido un placer contar con un Lincoln después de un día de trabajo. Te hace olvidar el estrés y hasta ignorar lo que sucede afuera de sus cuatro puertas. Es decir, es un coche que cumple con el objetivo de sacarte de lo cotidiano y llevarte al placer del descanso mientras conduces. Como originalmente fue la concepción de un auto Lincoln.
El MKZ ya no es un Ford Fusion revestido con logotipos Lincoln y un poco más de cromo. Aunque ambos se producen orgullosamente en Hermosillo y comparten plataforma, ya apuntan a donde deberían. Sobre todo Lincoln, satisfaciendo principalmente a un público que tiene más de cinco ó seis décadas de vida, lo cual está perfecto, ya que es cuando su poder adquisitivo puede ser muy bueno. Hoy, los que miran a marcas como BMW o Mercedes-Benz entre sus opciones, pueden voltear a ver este estadounidense como una magnífica opción.
La edad del comprador potencial no significa que el MKZ sea aburrido ni falto de emotividad. Al contrario. Es un coche que por su diseño podemos acuñarle el término de “clásico moderno”, algo así como disfrutar de un buen vino tinto para el maridaje. Satisface el más exigente de los gustos a un precio razonable.
Y decimos que satisface al más exigente, porque si bien no tiene el tacto de manejo de un coche europeo, no es lento ni torpe, todo lo contrario. Tiene modernidad en su interior y buena construcción, lo que puede dejar a más de uno impresionado. Algunas innovaciones pueden ser atractivas o asustadoras, dependiendo del cliente. Una de ellas es que el coche no tiene una palanca de cambios como tal. ¿Cómo funciona? Bueno, pues como en muchos coches que hoy en día nos toca probar: pisamos el pedal del freno y luego oprimimos el botón “Start” o “Encendido”, ubicado en la parte superior de la consola; después presionamos “D” para avanzar, y listo, estamos en movimiento.
Lujo a buen precio
El equipamiento del MKZ es una lista interminable, en la que destacamos su enorme consola central que lleva un tablero digital para el aire acondicionado y las funciones de la pantalla táctil. La limpieza en su diseño y tamaño, hacen que el coche luzca espectacular. Sin embargo, aún seguimos dándonos de topes con el funcionamiento del SYNC o “My Lincoln Touch”, donde el reconocimiento de un smartphone suele tener sus complicaciones. Por ejemplo, la vinculación se pierde en alguna que otra llamada telefónica, o cuando reproducimos audio vía Bluetooth la canción se acelera. La solución inmediata: hay que reiniciar el teléfono o el sistema y volver a conectar. Cuando tenemos la música preferida reproduciéndose, el MKZ se convierte en nuestra sala personal de concierto.
Cuando lo conducimos con movimientos suaves, tanto en aceleración como en la dirección, tenemos la comodidad perfecta. Pero si hay necesidad o ganas, podemos oprimir el botón “S” (Sport) que revoluciona el motor 3.7 litros de 300 caballos de potencia, para que comience la diversión.
La capacidad de aceleración es muy buena en ciudad, el coche no se siente tan pesado a pesar de tener una estructura de 1.6 toneladas. Ya veremos qué tal se desempeña en carretera en las próximas semanas que lo probemos en ese ambiente. El consumo de combustible nos mostró un número dentro de lo esperado para su peso y potencia, y marcó 6 km/litro, en conducción urbana.
El MKZ 2013 ha iniciado con el pie derecho esta prueba de 90 días. La versión versión es la denominada Reserve sin el llamado “paquete tecnología”. No porta el motor Ecoboost, pero tiene un buen desempeño, suavidad y, sobre todo, mucho confort.
Ficha Técnica
Motor: Frontal longitudinal.
Cilindros: V6; 3.7 litros
Potencia: 300 HP @ 4,00 rpm
Torque: 277 libras-pie @ 3,250 rpm
Tracción: Delantera
Transmisión: Automática de seis velocidades (6+R), con modo secuencial
Suspensión
Delantera: Independiente, de tipo McPherson, con resortes helicoidales y barra estabilizadora
Trasera: Independiente, de tipo Multilink, con resortes helicoidales y barra estabilizadora
Frenos
Delanteros: De discos sólidos con ABS y EBD
Traseros: De discos sólidos con ABS
Dirección
De piñón y cremallera, con asistencia eléctrica.
Dimensiones y capacidades
Largo: 4, 930
Ancho:1,864
Alto:1,478
Distancia entre ejes: 2,845
Peso: 1,684 kilogramos.
Capacidad
Tanque: 62.5 litros.
Cajuela: 436 litros.
Resultados en el Autódromo
Aceleración de 0 a 100 km/h en: 9.2 segundos.
Frenado de 100 km/h a 0: en: 40metros
Cuarto de milla: 16.68 segundos @ 133 km/h
Velocidad máxima observada: 210 km/h