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Guadalajara en un llano
Notitas de mi ciudad. Regreso de vacaciones navideñas. Falleció en Monterrey Eduardo Padilla Martínez Negrete
GUADALAJARA, JALISCO (14/ENE/2016).- “La vida es una colección de momentos... la idea es tener tantos buenos como se pueda”
** Dejé mi querida Guadalajara en un llano, para despedir al 2015 y dar la bienvenida al 2016 en Mérida, ciudad fundada sobre los vestigios de la ciudad maya cuando los españoles conquistaron la Península de Yucatán.
En el año 2000, Mérida fue nombrada Capital Americana de la Cultura por el impulso que ha dado a las actividades culturales en la ciudad y en las importantes zonas arqueológicas de la cultura maya a su alrededor: Chichén Itzá, Uxmal y Dzibichaltún, así como una gran variedad de cenotes, y siguiendo la ruta de Celestún “reserva de la biosfera”, se puede apreciar una hermosa zona natural de manglares en el Golfo de México.
Imprescindible comer en las Haciendas Temozón, Uayamón, o en Sotuta de Peón, donde aún se procesa el henequén, que fue en una época símbolo de esplendor y base de la economía yucateca.
Aunque esta llamada Ciudad Blanca se debe a que los españoles querían hacer una ciudad para blancos, la verdad es que Mérida luce impecable y limpia por lo que se disfruta visitar sus museos, galerías de arte, hoteles boutique, saboreando su afamada gastronomía, o simplemente caminando por el Paseo Montejo donde se aprecian mansiones y palacetes construidos por acaudalados personajes del Yucatán del siglo XIX.
Viajar es una de las actividades más fascinantes, es muy recomendable experimentar la herencia maya con amigas afines, como lo son LA GÜERA SALAS, SIMONE AMAVET, SUSAN PRECIADO, MAGA ÁLVAREZ, BEATRÍZ ROBLES, SUSA RODRÍGUEZ y CARMEN GERINI, extraordinarias amigas y compañeras de viaje.
** El pasado martes 5, EDUARDO PADILLA MARTÍNEZ NEGRETE acudió en Monterrey al llamado del Altísimo.
Tapatío de nacimiento y de raíces profundas, pasó la mayor parte de su vida en Monterrey, ciudad donde hizo sus estudios de Arquitectura y formó su hogar al lado de la también tapatía CARMEN SILVA VILLASEÑOR, quien falleció años antes que él.
Sus restos fueron velados en su casa, en familia; el miércoles a la una de la tarde fueron trasladados al Santuario de Nuestra Señora de Fátima, diseño y construcción de EDUARDO; ahí estuvo por tres horas su féretro al que se acercaron familiares, amigos y empresarios que le rindieron homenaje al relatar y compartir con mucho afecto, vivencias, sucesos y recuerdos.
Una muestra regiomontana, de cómo puede ser un velorio con respeto al fallecido y a sus familiares.
En punto de las 16.00 horas los sacerdotes Enrique Martínez Negrete, Modesto Rodríguez Moya y José Camacho celebraron con solemne y emotiva misa.
Enviamos nuestra solidad y cariño a sus hijos EDUARDO, RICARDO, FERNANDO, ÁLVARO, CARLOS, CARMEN y PALOMA, a sus hermanos LORENZA, ANA LUZ y JAVIER, a sus nietos, sobrinos y demás familiares.
Descanse en paz este tapatío de amplia trayectoria que dejó huella tanto en la arquitectura mexicana como en la sociedad y en los corazones de todos cuantos lo conocimos.
** Dejé mi querida Guadalajara en un llano, para despedir al 2015 y dar la bienvenida al 2016 en Mérida, ciudad fundada sobre los vestigios de la ciudad maya cuando los españoles conquistaron la Península de Yucatán.
En el año 2000, Mérida fue nombrada Capital Americana de la Cultura por el impulso que ha dado a las actividades culturales en la ciudad y en las importantes zonas arqueológicas de la cultura maya a su alrededor: Chichén Itzá, Uxmal y Dzibichaltún, así como una gran variedad de cenotes, y siguiendo la ruta de Celestún “reserva de la biosfera”, se puede apreciar una hermosa zona natural de manglares en el Golfo de México.
Imprescindible comer en las Haciendas Temozón, Uayamón, o en Sotuta de Peón, donde aún se procesa el henequén, que fue en una época símbolo de esplendor y base de la economía yucateca.
Aunque esta llamada Ciudad Blanca se debe a que los españoles querían hacer una ciudad para blancos, la verdad es que Mérida luce impecable y limpia por lo que se disfruta visitar sus museos, galerías de arte, hoteles boutique, saboreando su afamada gastronomía, o simplemente caminando por el Paseo Montejo donde se aprecian mansiones y palacetes construidos por acaudalados personajes del Yucatán del siglo XIX.
Viajar es una de las actividades más fascinantes, es muy recomendable experimentar la herencia maya con amigas afines, como lo son LA GÜERA SALAS, SIMONE AMAVET, SUSAN PRECIADO, MAGA ÁLVAREZ, BEATRÍZ ROBLES, SUSA RODRÍGUEZ y CARMEN GERINI, extraordinarias amigas y compañeras de viaje.
** El pasado martes 5, EDUARDO PADILLA MARTÍNEZ NEGRETE acudió en Monterrey al llamado del Altísimo.
Tapatío de nacimiento y de raíces profundas, pasó la mayor parte de su vida en Monterrey, ciudad donde hizo sus estudios de Arquitectura y formó su hogar al lado de la también tapatía CARMEN SILVA VILLASEÑOR, quien falleció años antes que él.
Sus restos fueron velados en su casa, en familia; el miércoles a la una de la tarde fueron trasladados al Santuario de Nuestra Señora de Fátima, diseño y construcción de EDUARDO; ahí estuvo por tres horas su féretro al que se acercaron familiares, amigos y empresarios que le rindieron homenaje al relatar y compartir con mucho afecto, vivencias, sucesos y recuerdos.
Una muestra regiomontana, de cómo puede ser un velorio con respeto al fallecido y a sus familiares.
En punto de las 16.00 horas los sacerdotes Enrique Martínez Negrete, Modesto Rodríguez Moya y José Camacho celebraron con solemne y emotiva misa.
Enviamos nuestra solidad y cariño a sus hijos EDUARDO, RICARDO, FERNANDO, ÁLVARO, CARLOS, CARMEN y PALOMA, a sus hermanos LORENZA, ANA LUZ y JAVIER, a sus nietos, sobrinos y demás familiares.
Descanse en paz este tapatío de amplia trayectoria que dejó huella tanto en la arquitectura mexicana como en la sociedad y en los corazones de todos cuantos lo conocimos.