Suplementos
Entre minas y pasos fantasmas
Real de Catorce es sinónimo de la tradición minera en el país; un sitio ideal para la aventura
GUADALAJARA, JALISCO (24/MAR/2013).- San Luis Potosí es de esos lugares en donde el misterio y las leyendas están a la orden del día. Reinado por un paisaje desértico en la mayoría de su extensión, este Estado mexicano –vecino de Jalisco hacia la región Este del país– reluce por su arquitectura antigua que adentra al visitante en un ambiente nutrido por las historias de vaqueros, bandidos y guerrilleros revolucionarios.
Uno de los más grandes tesoros del territorio potosino es el poblado de Real de Catorce, localidad que es sinónimo de la tradición minera de México. Aquí, las minas y cuevas abandonadas se convierten en guías turísticas que se encargan de explicar a los visitantes los acontecimientos que forjaron a la comunidad como escenario estrella de la riqueza económica y cultural durante la época colonial.
Real de Catorce pertenece al municipio de Catorce, nombre que se debe a la sierra que se erige sobre su geografía y que desde 2011 fue titulado con la denominación de Pueblo Mágico, debido a su estampa forastera que se distingue entre las callejuelas empedradas que, tras el paso de los habitantes, se cobija con un polvo amarillento fruto del suelo desértico y se mezcla al jolgorio regional entre etnias, ferrocarriles y matorrales.
Es, además, uno de los destinos con etiqueta familiar, ideal para realizar todo tipo de actividades relajantes y culturales, desde aquellos que buscan la tranquilidad y privacidad de una hacienda, hasta los aventureros gustosos de ejercicios deportivos como el rappel, la bicicleta de montaña y las cabalgatas al pie de los senderos.
Diversión a todo terreno
Real de Catorce es popular por su multicultural personalidad. Aunque se piense que por ser un ecosistema desértico el clima es un limitante para explorar plácidamente cada rincón potosino, lo cierto es que aquí la temperatura es amable con el paseante gracias a las corrientes de aire que bajan desde la sierra y sus cercanas planicies.
Para conocerlo se cuenta con diferentes opciones de traslado que, en su forma, cada una ofrece experiencias únicas y seguras. Para muestra están los populares “willys”, automotores de tipo Jeep que se encargan de atravesar los caminos rocosos que conectan a la sierra con el corazón del pueblo.
A bordo de estos móviles, el turista puede conocer los sitios de mayor interés, que por lo general fungen como los “safaris” fotográficos oficiales de la región. Una de las principales atracciones a conocer es La Luz, antiguo mineral que se localiza al pie de la cuesta norte y cuyo camino sigue al túnel Ogarrio, en donde el espectáculo arquitectónico es a razón de las ruinas que antiguamente fungieron como reguardo y vivienda de los habitantes mediante diversos acueductos de piedra y terracería.
No muy lejos de ahí se localiza Wadley, estación ferroviaria en las planicies desérticas del municipio, considerada como un icono de San Luis Potosí, aquí la situación geográfica permite la realización de excursionismo, ciclismo y ecoturismo de convivencia.
Un punto de igual relevancia es Real de Maroma, una localidad ubicada en la parte más intrincada de la sierra de Catorce, en el que se asegura estuvo instalado el primer asentamiento español que se distinguió por la búsqueda de yacimientos y minerales nacientes entre montañas y ríos.
Color y sabor cotidiano
Este Pueblo Mágico es considerado un protagonista de la cocina mexicana e internacional, que presume de platillos típicos como los tacos de cabuches (flor de la biznaga) o el espagueti con queso parmesano.
Para quienes deseen establecer un contacto más íntimo con la Naturaleza, los paseos a caballo están listos durante todo el día, con la posibilidad de hacer recorridos breves de una hora; los guías no dudan emprender la ruta en dirección a las zonas más verdes y armoniosas de la localidad, pasando por las minas y ex haciendas, hasta el Cerro Quemado y el asentamiento Wirikuta.
Real de Catorce goza de una fama muy fantasmagórica, puesto que muchos de sus asentamientos fueron abandonados dejando que el paso del tiempo y las creencias del pueblo formularan leyendas sobre eventos sobrenaturales, así como, historias de bandidos y personajes de la Revolución Mexicana alrededor de las ruinas de casonas o minas.
TOMA NOTA
¿Dónde dormir?
-Corral del Conde, con habitaciones desde los 850 pesos por noche.
-El Real, con tarifas desde los 770 pesos.
-Mesón de la Abundancia, habitaciones desde los mil pesos.
-Hotel Ogarrio, habitaciones disponibles desde los 300 pesos por noche.
Uno de los más grandes tesoros del territorio potosino es el poblado de Real de Catorce, localidad que es sinónimo de la tradición minera de México. Aquí, las minas y cuevas abandonadas se convierten en guías turísticas que se encargan de explicar a los visitantes los acontecimientos que forjaron a la comunidad como escenario estrella de la riqueza económica y cultural durante la época colonial.
Real de Catorce pertenece al municipio de Catorce, nombre que se debe a la sierra que se erige sobre su geografía y que desde 2011 fue titulado con la denominación de Pueblo Mágico, debido a su estampa forastera que se distingue entre las callejuelas empedradas que, tras el paso de los habitantes, se cobija con un polvo amarillento fruto del suelo desértico y se mezcla al jolgorio regional entre etnias, ferrocarriles y matorrales.
Es, además, uno de los destinos con etiqueta familiar, ideal para realizar todo tipo de actividades relajantes y culturales, desde aquellos que buscan la tranquilidad y privacidad de una hacienda, hasta los aventureros gustosos de ejercicios deportivos como el rappel, la bicicleta de montaña y las cabalgatas al pie de los senderos.
Diversión a todo terreno
Real de Catorce es popular por su multicultural personalidad. Aunque se piense que por ser un ecosistema desértico el clima es un limitante para explorar plácidamente cada rincón potosino, lo cierto es que aquí la temperatura es amable con el paseante gracias a las corrientes de aire que bajan desde la sierra y sus cercanas planicies.
Para conocerlo se cuenta con diferentes opciones de traslado que, en su forma, cada una ofrece experiencias únicas y seguras. Para muestra están los populares “willys”, automotores de tipo Jeep que se encargan de atravesar los caminos rocosos que conectan a la sierra con el corazón del pueblo.
A bordo de estos móviles, el turista puede conocer los sitios de mayor interés, que por lo general fungen como los “safaris” fotográficos oficiales de la región. Una de las principales atracciones a conocer es La Luz, antiguo mineral que se localiza al pie de la cuesta norte y cuyo camino sigue al túnel Ogarrio, en donde el espectáculo arquitectónico es a razón de las ruinas que antiguamente fungieron como reguardo y vivienda de los habitantes mediante diversos acueductos de piedra y terracería.
No muy lejos de ahí se localiza Wadley, estación ferroviaria en las planicies desérticas del municipio, considerada como un icono de San Luis Potosí, aquí la situación geográfica permite la realización de excursionismo, ciclismo y ecoturismo de convivencia.
Un punto de igual relevancia es Real de Maroma, una localidad ubicada en la parte más intrincada de la sierra de Catorce, en el que se asegura estuvo instalado el primer asentamiento español que se distinguió por la búsqueda de yacimientos y minerales nacientes entre montañas y ríos.
Color y sabor cotidiano
Este Pueblo Mágico es considerado un protagonista de la cocina mexicana e internacional, que presume de platillos típicos como los tacos de cabuches (flor de la biznaga) o el espagueti con queso parmesano.
Para quienes deseen establecer un contacto más íntimo con la Naturaleza, los paseos a caballo están listos durante todo el día, con la posibilidad de hacer recorridos breves de una hora; los guías no dudan emprender la ruta en dirección a las zonas más verdes y armoniosas de la localidad, pasando por las minas y ex haciendas, hasta el Cerro Quemado y el asentamiento Wirikuta.
Real de Catorce goza de una fama muy fantasmagórica, puesto que muchos de sus asentamientos fueron abandonados dejando que el paso del tiempo y las creencias del pueblo formularan leyendas sobre eventos sobrenaturales, así como, historias de bandidos y personajes de la Revolución Mexicana alrededor de las ruinas de casonas o minas.
TOMA NOTA
¿Dónde dormir?
-Corral del Conde, con habitaciones desde los 850 pesos por noche.
-El Real, con tarifas desde los 770 pesos.
-Mesón de la Abundancia, habitaciones desde los mil pesos.
-Hotel Ogarrio, habitaciones disponibles desde los 300 pesos por noche.